Redacción
Las muertes anuales en España y las causas de esos fallecimientos registraron algunos cambios en 2023. El más significativo es la reducción del número de decesos respecto al año anterior. Los datos consolidados indican que fallecieron 436.124 personas, 28.293 menos que en 2022, que llevó la tasa de mortalidad ajustada por edad a una caída del 7,2%. Se trata del segundo mayor descenso anual en el número de muertes en los últimos 25 años, solo por detrás de la caída de fallecimientos de 2021 con respecto a 2020, año de irrupción del Covid-19 y la tragedia en número de vidas que supuso. Solo en 2023 murieron por Covid-19 23.732 personas menos que en 2022, un año en el que ya habían descendido considerablemente los decesos por esta enfermedad con respecto al año anterior.
La caída del número de muertes se refleja en el informe anual Patrones de mortalidad en España correspondiente a 2023 que ha publicado el Ministerio de Sanidad, que detalla los fallecimientos registrados ese año, su distribución por causas, edad, sexo y comunidades autónomas. Aunque hubo menos muertes en todos los grupos de edad, los mayores descensos de fallecimientos se dieron en personas de edad avanzada y en niños.
Los datos consolidados correspondientes a 2023 indican que fallecieron 436.124 personas en España
Destaca el caso de los mayores de 74 años en adelante, cuyas muertes cayeron más de un 12%. En esta población los fallecimientos por Covid-19 pasaron de 31.642 a 7.940 en 2023. Dentro de la población mayor, la mayor caída en numero de muertes se dio en personas de 85 años en adelante: murieron 17.806 personas menos. En niños de cinco a 14 años, la reducción en porcentaje es superior a la de las personas mayores, con un 15,4%, si bien en números absolutos la cifra es de 65 fallecimientos menos porque en este grupo de edad la tasa de mortalidad es muy baja (en 2023 murieron 357 niños frente a los 422).
Los suicidios se redujeron un 3,6%, un dato que rompe la tendencia ascendente desde 2018, cuando pasó de 7,3 a 8,3 en 2022
Caen los suicidios tras un lustro de ascensos
Otro de los hallazgos llamativos del informe es la caída del número de suicidios en España después de cinco años consecutivos de ascenso. Se quitaron la vida 4.118 personas, son 11,2 suicidios cada día. Supone una tasa que registra ocho suicidios por cada 100.000 habitantes. Cualquier cifra es alta, pero la tasa de mortalidad ajustada por edad por esta causa disminuyó un 3,6% respecto a 2022 y acaba con cinco años de tendencia ascendente: desde 2018 la tasa se elevó de 7,3 a 8,3 en 2022.
¿De qué morimos en España?
Las tres principales causas de muerte en 2023 fueron el cáncer (25,5% del total), las enfermedades del corazón (18,6%) y las enfermedades cerebrovasculares (5,4%). Estas tres causas agruparon la mitad de todas las defunciones. En total, el 72,6% de los fallecimientos se concentraron en las 15 principales causas identificadas en el informe.
Un análisis por sexo revela una persistente desigualdad: la tasa de mortalidad ajustada por edad fue un 59% superior en hombres respecto a mujeres. Esta diferencia se mantuvo constante en la mayoría de los grupos de edad y causas de muerte, destacando en el grupo de 25 a 34 años, donde la tasa fue 2,31 veces mayor en hombres. Como en años anteriores, la mortalidad por suicidio fue significativamente más elevada en hombres que en mujeres, lo que muestra que continúa la diferencia de género en este indicador.
Las tres principales causas de muerte en 2023 fueron el cáncer (25,5% del total), las enfermedades del corazón (18,6%) y las enfermedades cerebrovasculares (5,4%)
Las defunciones en 2023 descendieron en todos los meses del año con respecto a 2022, excepto en febrero y marzo, cuando aumentaron ligeramente. La interpretación del documento señala a la epidemia de gripe, que vivió un segundo pico de contagios en febrero. También la señala como probable responsable del aumento de muerte por neumonía y por la propia gripe en 2023 respecto al año anterior. Por el contrario, el mayor descenso de muertes en 2023 se dio en julio. El informe atribuye esta caída al exceso de defunciones por la ola de calor que hubo en julio del año anterior.
La mortalidad infantil se mantuvo estable respecto a años anteriores, con una tasa de 2,6 por cada 1.000 nacidos vivos. No obstante, se identificaron diferencias importantes por causas, siendo las malformaciones congénitas y los trastornos relacionados con el parto las principales responsables en este grupo etario.
También se observa un descenso de muertes por causas externas que el informe atribuye a la disminución de las defunciones por ahogamiento, sumersión y sofocación y a la disminución de las defunciones por suicidio. En cambio, las muertes por caídas accidentales aumentaron con respecto al año anterior.









