Fátima del Reino Iniesta
La Asociación MIR España (AME), ha presentado un documento de alegaciones para la reforma del Real Decreto 1146/2006, norma que regula la relación laboral especial del personal residente en formación sanitaria especializada. La iniciativa se ha registrado en el marco de la consulta pública previa abierta por el Ministerio de Sanidad, cuyo plazo para recibir aportaciones permanece abierto hasta el 13 de enero de 2026.
La propuesta, que cuenta con el respaldo del Sindicato Médico Avanza, plantea una reforma integral de las condiciones laborales y formativas de los médicos residentes, con medidas que afectan a la jornada, el régimen de guardias, los descansos, la supervisión docente, los sistemas de control horario y la retribución económica. Según explican desde la Asociación MIR España, el objetivo es «blindar los derechos laborales del personal residente y garantizar que su doble condición de trabajador y profesional en formación sea respetada de forma efectiva», evitando situaciones de sobrecarga asistencial que comprometan tanto la seguridad del paciente como la calidad del aprendizaje.
Límites de jornada y guardias
Uno de los ejes centrales del documento es la limitación de la jornada laboral, con el fin de reducir la fatiga acumulada y prevenir riesgos clínicos. En concreto, las alegaciones proponen un máximo de 35 horas semanales de jornada ordinaria, así como un límite de 52 horas mensuales de jornada adicional en concepto de guardias.
Las alegaciones fijan un máximo de 35 horas semanales, 52 horas mensuales de guardias y un tope anual de 2.112 horas
Asimismo, se establece un tope anual de 2.112 horas, sumando la jornada ordinaria y la extraordinaria, y se fija un máximo equivalente a cuatro guardias presenciales obligatorias al mes. La propuesta subraya que «todo el tiempo trabajado, incluidas las guardias, debe computar a efectos de jubilación», una reclamación histórica del colectivo MIR.
Descansos garantizados y cumplimiento de la normativa europea
En materia de descansos, el texto plantea medidas alineadas con la Directiva 2003/88/CE sobre tiempos de trabajo. Entre ellas, destaca la previsión de 12 horas continuadas de descanso entre jornadas, así como un descanso postguardia obligatorio de al menos 12 horas efectivas.
El descanso semanal mínimo se fija en 36 horas ininterrumpidas, acumulables hasta 72 horas en periodos de 14 días. Además, las alegaciones defienden que el tiempo necesario para el pase de guardia tenga la consideración de tiempo de trabajo efectivo y retribuido. En el caso de guardias realizadas en sábado, el descanso correspondiente debería disfrutarse el primer día laborable siguiente o, de forma excepcional, dentro de un plazo máximo de 15 días.
La propuesta incorpora descansos mínimos entre jornadas y postguardia conforme a la Directiva 2003/88/CE
Control horario real y mecanismos de reclamación
Otro de los aspectos clave del documento es la implantación de sistemas de registro horario objetivos, verificables y sometidos a control externo, con el fin de evitar fraudes en el cómputo de horas. Las alegaciones proponen que cada residente disponga de un calendario laboral individual desde el inicio de su residencia, que abarque toda la duración del programa formativo y sea revisado trimestralmente por la Comisión de Docencia.
El texto también plantea la creación de «un mecanismo específico y accesible de reclamación», al que el residente pueda dirigirse directamente en caso de considerar vulnerados sus derechos laborales o formativos, con garantías de confidencialidad y ausencia de represalias.
Evitar la sobrecarga y reforzar el carácter formativo
La Asociación MIR España y el Sindicato Médico Avanza insisten en que el residente no debe ser utilizado para cubrir déficits estructurales de plantilla. Por ello, las alegaciones establecen que las bajas laborales no pueden ser cubiertas por otros residentes, sino por facultativos que no se encuentren en periodo de formación.
Las alegaciones subrayan que los médicos en formación no deben cubrir déficits estructurales de plantilla
La propuesta refuerza la primacía del objeto formativo de la relación laboral especial, subrayando que la distribución de la jornada no debe supeditarse a las necesidades asistenciales del centro, sino al cumplimiento del programa docente. En este sentido, se atribuye a las Unidades de Docencia un papel activo de vigilancia, con la obligación de denunciar situaciones de abuso o sobrecarga que impidan el adecuado desarrollo formativo.
Supervisión, docencia y papel de los tutores
En el ámbito de la calidad formativa, el documento plantea una ratio máxima de cuatro residentes por cada adjunto en turnos asistenciales, así como la prohibición de que los residentes de primer año (R1) trabajen sin supervisión directa. Además, se establece que las actividades formativas no asistenciales, como sesiones clínicas, talleres y tutorías, computen como jornada laboral efectiva.
Las alegaciones también refuerzan el papel de los tutores MIR, reclamando que dispongan de tiempo específico y suficiente dentro de su jornada ordinaria para ejercer las funciones docentes y tutoriales. Este tiempo debería considerarse un criterio relevante en los procesos de acreditación y reacreditación de las unidades docentes.
Retribuciones y desincentivo del exceso de jornada
En el apartado económico, la propuesta plantea que la hora de guardia se retribuya con un incremento mínimo del 150% respecto a la hora ordinaria, siguiendo el mismo criterio aplicado a los facultativos especialistas del servicio de salud correspondiente.
La propuesta establece una ratio máxima de cuatro residentes por adjunto y prohíbe que los R1 trabajen sin supervisión directa
Las horas que excedan el límite anual de 2.112 horas tendrían carácter voluntario y se abonarían como «jornada motivada», con un incremento mínimo del 500% del valor de la hora ordinaria y un máximo de 150 horas al año. Asimismo, se propone una retribución progresiva según el año de residencia, la actualización automática conforme al IPC y la inclusión del promedio de guardias en las pagas extraordinarias.
Seguridad del paciente y salud del residente
La iniciativa se apoya en evidencia científica que relaciona la fatiga y la privación de sueño con el aumento de errores médicos, el deterioro del rendimiento cognitivo y el impacto negativo en la salud mental de los residentes. En este contexto, los impulsores de la propuesta defienden que limitar la jornada y garantizar descansos efectivos es una medida clave de seguridad clínica.
Desde la Asociación MIR España subrayan que «mejorar las condiciones laborales de los residentes no solo protege su salud, sino que preserva la calidad del sistema de formación sanitaria especializada y la seguridad de los pacientes». Por ello, animan a los profesionales en formación a participar activamente en la consulta pública y a registrar sus propias aportaciones antes del cierre del plazo, el próximo 13 de enero de 2026.









