Nieves Sebastián Mongares
A la hora de ofrecer atención bucodental a personas con discapacidad, especialmente en discapacidad intelectual, es necesario atender a una serie de factores para ofrecer a estos pacientes una atención adecuada a cada caso. En este marco, la confianza que genera el profesional es esencial, pero en ocasiones también puede ser necesario recurrir a la ansiólisis para reducir el miedo y ansiedad del paciente y asegurar que la intervención puede llevarse a cabo con éxito.
Así, Antonio López Davis, coordinador de la Unidad de Cirugía Oral y Maxilofacial y Odontología del Centro Médico y del Hospital Quirónsalud Valle del Henares, pone de relieve la importancia de establecer un plan adaptado a las necesidades de cada caso, con profesionales formados que otorguen una atención de calidad.
¿Cuáles son los principales retos clínicos y humanos que enfrenta un profesional de su unidad al atender a pacientes con necesidades especiales?
En primer lugar, es importante establecer una relación inicial de confianza con el paciente, si se puede. También, conseguir una colaboración estrecha por parte de los cuidadores habituales. Por otra parte, diseñar un plan de tratamiento basado en un diagnóstico inicial adecuado, que con frecuencia resulta dificultoso. Asimismo, trasladar al quirófano, en caso necesario, las herramientas tecnológicas propias del gabinete dental.
“Es importante establecer una relación inicial de confianza con el paciente, si se puede. También, conseguir una colaboración estrecha por parte de los cuidadores habituales”
¿Qué tipo de formación específica reciben los odontólogos y auxiliares para poder ofrecer una atención adaptada y segura a estos pacientes?
Nuestro equipo está entrenado en lo que consideramos especifico de este tipo de pacientes: la peculiaridad de cada caso, englobando en este concepto al paciente y su entorno cercano, así como a sus tutores legales.
Según esto, se incide en la atención adaptada: cada paciente es preevaluado de forma personalizada con un cuestionario, antes de la primera visita, y en base a esta individualización inicial, se establece un protocolo (personalizado), por parte de los componentes del equipo de forma multidisciplinar (médicos cirujanos maxilofaciales, odontólogos y personal auxiliar).
Igualmente es importante la seguridad. Aquí se incluyen desde medidas concretas en el ámbito odontológico (separadores, abrebocas, instrumental de pequeño tamaño anclado a hilos para casos de deglución accidental, entre otros), hasta el ámbito médico (evaluación médica general con especial atención a aspectos de función renal, respiratoria o cardiovascular que con frecuencia afectan a estos pacientes). Es relevante la presencia del gabinete dental en un entorno hospitalario con acceso directo e inmediato a equipos de medicina de urgencias, y cercano al hospital Valle del Henares.
“Es relevante la presencia del gabinete dental en un entorno hospitalario con acceso directo e inmediato a equipos de medicina de urgencias”
¿Cómo se realiza la evaluación inicial personalizada y qué papel juegan las familias y otros profesionales en este proceso?
En base a una preevaluación de forma personalizada, previa a la primera entrevista, el paciente es recibido junto a los acompañantes que consideramos que puedan crear un ambiente confortable al paciente, y con las medidas específicas que puedan afectar a su caso concreto.
Según esto, el árbol de posibilidades se abre: desde elegir un tipo de música del gusto del paciente, pantalla con contenido de su gusto; actuación clínica terapéutica desde el inicio en caso de que lo requiera su entorno, para minimizar el número de visitas o, bien, una primera toma de contacto para generar confianza.
En los casos más extremos, y con la correspondiente previsión, contamos con la posibilidad de practicar sedación (mediante la ayuda de anestesistas o mediante medicación vía oral), incluso en la primera visita.
¿Qué adaptaciones concretas se han implementado en el entorno clínico para reducir la ansiedad y mejorar la experiencia del paciente?
Primeramente, las relativas a ansiólisis farmacológica, desde mediante medicación vía oral, mediante sedación (anestesista en el propio gabinete dental), hasta sedación/intubación en el quirófano. En el otro lado, las de ansiólisis no farmacológicas, mediante la presencia de familiares en el gabinete dental, minimizando el tiempo de espera, luz natural, trato directo adaptado e individualizado.
¿Qué técnicas de sedación o manejo conductual se utilizan y cómo se decide cuál es la más adecuada para cada caso?
El tipo de sedación es individual, incluyendo desde ansiólisis farmacológica vía oral en pacientes con pocos o mínimas limitaciones conductuales o capacidad colaborativa, sedación intravenosa superficial con oxigenoterapia con especial foco a la seguridad cardiorrespiratoria, o incluso sedación/anestesia en sala quirúrgica en los casos más extremos. El tipo de manejo conductual debe adaptarse al paciente y su entorno de forma individualizada. No consideramos adecuado el condicionamiento profesional con protocolos prexistentes en este aspecto.
“El tipo de manejo conductual debe adaptarse al paciente y su entorno de forma individualizada”
¿Qué diferencias ha observado en los resultados clínicos y preventivos entre los pacientes atendidos en este programa y aquellos sin necesidades especiales?
Las diferencias observables en pacientes con necesidades especiales (malfunción neuromotriz, enfermedades asociadas de alto riesgo, déficit cognitivo y comportamental, fobia extrema, malformaciones anatómicas, …) son innumerables. Uno de los mayores retos es reconvertir una actitud fóbica/defensiva en una actitud colaborativa, por parte del paciente, que permita hacer un seguimiento preventivo periodontal y radiológico. Dicho de otra forma, intentamos convertir el déficit progresivo de salud bucodental en una situación estable, con capacidad de seguimiento y prevención periodontal equivalente al que se otorga a cualquier tipo de paciente.
¿Cómo se articula la colaboración con entidades como asociaciones, centros educativos o fundaciones, y qué beneficios ofrece esta red de apoyo?
Consideramos que los cuidadores habituales juegan un papel imprescindible. La colaboración, una vez más, se practica de forma individualizada y directa con nuestro equipo. Al implicar y solicitar la colaboración de su cuidador habitual, con un contacto telefónico directo con nuestro equipo, prevenimos problemas, aceleramos eventuales revisiones extraordinarias, servimos de apoyo en casos de dudas en el tratamiento postintervención, entre otras ventajas. El cuidador habitual de estos pacientes se convierte en parte del esquema terapéutico.
“El cuidador habitual de estos pacientes se convierte en parte del esquema terapéutico”
¿Qué mensaje le gustaría transmitir a las familias que aún no han encontrado un entorno odontológico seguro para sus hijos o familiares con necesidades especiales?
El principal aspecto de un futuro adecuado de estos pacientes se articula en la prevención de las infecciones, por un lado, y el mantenimiento de los tratamientos por otro. El entorno del paciente es, en resumen, la principal barrera. En este sentido, creemos que la adecuación logística y la formación e interpelación de los cuidadores, es tal vez, la variable sobre la que se articula el plan terapéutico y preventivo.









