Los donantes de órganos en España aumentan en un 50% en una década, alcanzando «máximos históricos» en trasplantes en 2025

El Ministerio de Sanidad ha anunciado que este año se lanzará una nueva estrategia hasta 2030, elaborada por la Organización Nacional de Trasplantes y las comunidades autónomas, para mejorar la disponibilidad de órganos y los procesos

ONT y Ministerio de Sanidad
Foto: Ministerio de Sanidad

Patricia Durán Carrasco
Por segundo año consecutivo, en 2025 se han superado los 6.300 trasplantes de órganos en España, alcanzado el máximo histórico, y se ha aumentado en un 50% la donación en una década. Asimismo, el año pasado hubo 1.416 donantes, un 8% más que en 2024. Respecto a los tipos de trasplantes, el hepático y pulmonar descendieron ligeramente, mientras que los trasplantes de corazón, de páncreas e intestino han aumentado. Así lo refleja el balance de actividad de donación y trasplantes de 2025, presentados este viernes por la ministra de Sanidad, Mónica García, y la directora general de la Organización Nacional de Trasplantes (ONT), Beatriz Domínguez-Gil.

De los 6.300 trasplantes, 3.999 fueron renales, 1.276 hepáticos, 566 pulmonares, 390 cardiacos, 103 pancreáticos y 11 intestinales. La actividad de trasplante hepático descendió un 5%, debido a que “la lista de espera ahora mismo es muy reducida, gracias a la estrategia de salud pública orientada a la erradicación de la infección por la hepatitis C”, ha recalcado Domínguez-Gil. Asimismo, el trasplante de pulmonar también ha disminuido en un 11%, aunque la lectura de este descenso se centra en que los equipos están tensionados, porque “no solamente hacen los procedimientos de trasplante, sino el seguimiento de un volumen de pacientes que se acumulan en un grupo limitado de centros de trasplante pulmonar, que además son todos centros de referencia”, ha matizado.

En 2025, el número de trasplantes de órganos en España supera los 6.300

En contraposición, el número de trasplantes cardiacos han aumentado un 12%, gracias a dos aspectos: conseguir que el corazón de una persona tras un fallecimiento por parada cardiorrespiratoria vuelva a latir en un receptor, y la incorporación del trasplante cardiaco parcial para niños, que se realizó el primer caso en el Hospital Gregorio Marañón en el mes de diciembre.

El trasplante de páncreas también ha crecido con un 6%, mientras que el intestino lo ha hecho en un 175%. En este último, aunque las intervenciones son menores, debido a que es una de las operaciones más complejas, ya que “no se trasplanta solo el intestino, sino que el intestino va acompañado de muchos más órganos abdominales, lo que llamamos paquetes multiviscerales, y normalmente se realiza en niños muy pequeños, convirtiéndose en cirugías muy complicadas”, ha señalado Domínguez-Gil; sigue siendo un dato positivo. Por último, en el trasplante renal se mantiene constante respecto a los datos del año anterior.

Estos datos han sido posibles gracias a las 2.457 personas que donaron sus órganos tras fallecer, alcanzando el 56% de donantes en asistolia, que han fallecido tras una parada cardiorrespiratoria. La mayor parte de las personas fallecen tras una parada cardiorrespiratoria, no fallecen en una situación de muerte encefálica, que es el tipo de donante habitual en la mayor parte de los países del mundo, y, hasta hace, poco el más frecuente en España. Según Domínguez-Gil, “una persona fallece tras una parada cardiorrespiratoria, los órganos se quedan sin flujo sanguíneo y empiezan rápidamente a deteriorarse, por eso es un proceso complicado y es más llamativo el papel de liderazgo que ha adoptado España en este tipo de donación y que va a constituir el futuro para nuestros pacientes”.

El trasplante cardiaco, de páncreas y de intestino aumentan, mientras que los de hepáticos y pulmonar disminuyen

Donaciones nacionales e internacionales

Analizando los datos por comunidades autónomas, Cantabria lideró el ranking con una tasa de 103,4 donantes por millón por población (p.m.p), seguida de Navarra (88,2), Asturias (64,4) y País Vasco (64,3). De las comunidades autónomas con poblaciones superiores a los 5 millones de habitantes, destaca la actividad registrada en la Comunidad Valenciana (57,5) y Andalucía (54,4). Las comunidades autónomas que más crecieron fueron Aragón (+71%), País Vasco (+19%) y Asturias (+16%).

A nivel internacional, España en 2025 es muy superior a la del resto de países del mundo, según datos del Observatorio Global de Donación y Trasplante, que gestiona la ONT como Centro Colaborador de la Organización Mundial de la Salud. En 2024, Estados Unidos registró 49,7 donantes p.m.p, Italia 30,6, Francia 28,6, Canadá 22,9, Suecia 22,7, Reino Unido 20,4, Australia 19,7, Alemania 11,4 y la Unión Europea en su conjunto 24,2 donantes p.m.p.

Nueva estrategia de donaciones

Por otro lado, la ministra de Sanidad ha anunciado que tanto la ONT como las comunidades autónomas están trabajando en una nueva estrategia, para “que el trasplante de órganos llegue a todos los pacientes que lo necesitan, en el menor tiempo posible y con las mayores garantías de éxito”, ha explicado García. La nueva estrategia, pendiente de adopción definitiva por la Comisión de Trasplantes del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud, se iniciará este año y se extenderá hasta 2030.

España lidera el ranking de países con mayor número de trasplantes y Cantabria está en primera posición a nivel nacional

Este plan se basa en cinco líneas estratégicas. La primera línea se centra en continuar aumentando la disponibilidad de órganos de personas fallecidas, ampliando la capacidad de detección de posibles donantes y mejorando diferentes fases del proceso. También incluye medidas orientadas a la expansión del número de centros implicados, la reducción de las negativas a la donación (un 22% en 2025) y la ampliación de criterios de aceptación de órganos para uso clínico.

Otro de los objetivos es impulsar la donación renal de vivo, para lo que se trabaja de manera estrecha con sociedades científicas y asociaciones de pacientes. La tercera línea busca mejorar el acceso al trasplante, en términos de indicación y reducción de barreras para pacientes con especiales dificultades por sus características. La cuarta línea se centra en mejorar la medición de los resultados del trasplante y en la innovación. Por último, la quinta línea del plan pretende reforzar los equipos de coordinación de trasplantes. La ministra ha subrayado que “la actividad en España ha crecido en torno al 50% en poco más de una década y esto exige redimensionar los recursos humanos necesarios para hacer frente a este volumen de procedimientos y al seguimiento de los pacientes una vez trasplantados”, ha señalado la ministra de Sanidad.

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