Redacción
El accidente ocurrido este domingo entre dos trenes de alta velocidad en Adamuz (Córdoba) ha provocado hasta ahora al menos 39 muertos y más de un centenar de heridos. Actualmente, 43 personas permanecen ingresadas, 12 de ellas en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), de las que nueve están en estado grave. En total, se ha atendido a 122 pacientes como consecuencia de la tragedia ferroviaria de Adamuz. Así lo ha informado el 1-1-2, que pertenece a la Agencia de Emergencias de Andalucía, adscrita a la Consejería de Sanidad, Presidencia y Emergencias de la Junta.
«El Consejo Interterritorial del SNS, con el Ministerio y todos los consejeros y consejeras de Sanidad, nos hemos puesto al servicio de la tragedia de Andalucía», ha señalado la ministra de Sanidad, Mónica García, en un mensaje publicado en la red social X (antes Twitter). «Todo nuestro apoyo a los equipos de emergencias. Toda la solidaridad y los recursos necesarios para tratar a los heridos y atender a las familias», ha añadido. Además, ha mostrado su reconocimiento a los servicios de emergencias y sanitarios que están trabajando sobre el terreno. También ha querido agradecer la «respuesta ejemplar de la ciudadanía» con una oleada de donaciones de sangre que ha permitido cubrir las necesidades inmediatas en Andalucía, recordando la recomendación de acudir de forma escalonada durante la semana para asegurar el suministro.
Las cifras del accidente se sitúan hasta ahora en 39 muertos y 43 ingresados, 12 de ellos en UCI y nueve en estado grave
Médicos y enfermeros andaluces resaltan la labor de los profesionales sanitarios
Desde el Consejo Andaluz de Colegios de Médicos (CACM) han lamentado profundamente el trágico accidente ferroviario ocurrido en el municipio de Adamuz (Córdoba) y compartido su pésame a las familias y allegados de las personas fallecidas, así como su apoyo y cercanía a todas aquellas personas que han resultado heridas o afectadas por este suceso. «Ante esta dolorosa situación, el Consejo Andaluz de Colegios de Médicos expresa su solidaridad con Adamuz y con toda la provincia de Córdoba, y pone a disposición de las autoridades y de la población todos sus recursos institucionales para colaborar en aquello que pueda ser de utilidad», exponen.
Además, el CACM también ha reconocido públicamente la labor de los profesionales sanitarios que están prestando asistencia a las víctimas, así como la intervención de los servicios de emergencias, fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, protección civil y voluntarios, cuya rápida respuesta, entrega y compromiso están siendo esenciales en la atención a las personas afectadas. Asimismo, han destacado la solidaridad y colaboración ejemplar de los vecinos de Adamuz.
En la misma línea, el Consejo Andaluz de Enfermería (CAE) se ha puesto «a plena disposición» de las administraciones públicas y de las autoridades sanitarias para colaborar en todo aquello que sea necesario. «Queremos reconocer públicamente la extraordinaria labor desarrollada por los profesionales sanitarios, y de manera muy especial por las enfermeras y enfermeros andaluces, que una vez más han demostrado su compromiso, profesionalidad y vocación de servicio en una situación de emergencia de gran magnitud, prestando una atención integral, humana y de alta calidad a las víctimas y a sus familias», han señalado. Finalmente, han animado a la ciudadanía colaborar mediante la donación de sangre, «un gesto solidario imprescindible en estos momentos y que puede salvar vidas», acudiendo de forma gradual siguiendo las indicaciones de autoridades y centros sanitarios.
La OMS Europa ha reconocido los «esfuerzos extraordinarios» de los servicios de emergencia, los profesionales de la salud y los equipos hospitalarios que «están trabajando bajo intensa presión para brindar atención y apoyo»
Por su parte, el director regional de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para Europa, Hans Henri P. Kluge, a través de su cuenta de X, ha trasladado sus condolencias a las víctimas, familias y afectados por el accidente. Asimismo, ha querido reconocer los «esfuerzos extraordinarios» de los servicios de emergencia, los profesionales de la salud y los equipos hospitalarios que «están trabajando bajo intensa presión para brindar atención y apoyo».
Impacto emocional de la tragedia
El Science Media Centre (SMC) España ha recogido diferentes declaraciones de expertos que advierten sobre el impacto emocional del accidente ferroviario, que tendrá consecuencias psicológicas relevantes a corto y medio plazo. Fernando A. Muñoz, profesor de psicopatología y psicología clínica del CES Cardenal Cisneros, identifica «tres grandes grupos de afectados directos: familiares de fallecidos, pasajeros de los trenes accidentados y familiares de los pasajeros», en los que «la sintomatología más frecuente en las primeras horas es de tipo ansioso-depresivo», subrayando la necesidad de una valoración individualizada y de una adecuada gestión global de la crisis.
Ana Lillo, psicóloga sanitaria especialista en intervención psicológica en emergencias, desastres y catástrofes, destaca que la actuación precoz busca «minimizar el posible impacto psicológico y reducir la posibilidad de desarrollar futuras patologías asociadas a un suceso potencialmente traumático», mediante una atención «breve, focalizada y centrada en lo que acaba de suceder», activando recursos para afrontar lo ocurrido y resiliencia. Advierte además que, si la sintomatología intensa persiste más allá de un mes, deben realizarse derivaciones especializadas.
Los expertos coinciden en que integrar la atención psicológica en la respuesta sanitaria a la catástrofe es esencial para aliviar el sufrimiento y prevenir secuelas a medio y largo plazo
Antonio Puerta Torres, responsable del Gabinete de Psicología de la Policía Municipal de Madrid, recuerda que estas catástrofes generan víctimas en varios niveles: primarias (heridos), secundarias (familiares), terciarias (intervinientes) y también un impacto social amplio. Asimismo, subraya la importancia del seguimiento psicológico del duelo para evitar complicaciones. «Los duelos no son patológicos, pero hay que tener un seguimiento y una evaluación para ver que no se conviertan en algo que sí pueda ser más problemático a largo plazo».
Finalmente, Rafael Castro-Delgado, experto en incidentes de múltiples víctimas y desastres de la Universidad de Oviedo y coordinador del grupo en IMV del SAMU-Asturias, insiste en que el siniestro «no tiene únicamente consecuencias físicas inmediatas; el impacto emocional puede ser profundo y prolongarse en el tiempo». En este sentido, advierte del riesgo de estrés agudo y trastorno de estrés postraumático en supervivientes, así como del desgaste emocional en primeros intervinientes, para quienes reclama programas proactivos de apoyo psicológico. También señala que la comunicación institucional transparente es clave para recuperar la confianza de los usuarios del ferrocarril.







