Redacción
El Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC) ha desaconsejado el uso de la doxiciclina como medida poblacional para prevenir infecciones de transmisión sexual (ITS) bacterianas y recomienda que su utilización se valore caso por caso, según el riesgo individual y bajo criterio médico.
Así lo recoge una nueva guía del organismo europeo que evalúa la profilaxis posexposición con doxiciclina (doxi-PEP), un antibiótico del grupo de las tetraciclinas, en un contexto de aumento sostenido de las ITS en la Unión Europea y el Espacio Económico Europeo (UE/Eee).
El Ecdc advierte de que en la última década se ha producido un incremento «preocupante» de gonorrea, sífilis y clamidia, con especial impacto en hombres que tienen sexo con hombres. En 2023, las notificaciones aumentaron un 16% en clamidia, un 138% en gonorrea y un 53% en sífilis respecto a 2019.
En paralelo, el uso de la doxi-PEP se está extendiendo en la UE/EEE, tanto mediante prescripción fuera de indicación como por autoconsumo. Esta estrategia consiste en administrar una dosis única de 200mg de doxiciclina entre las 24 y 72 horas posteriores a una relación sexual sin preservativo.
El ECDC aconseja su uso individualizado en grupos de alto riesgo y bajo criterio médico
Los ensayos clínicos muestran que la doxi-PEP es eficaz para reducir la incidencia de clamidia y sífilis en hombres que tienen sexo con hombres y mujeres transgénero con antecedentes de ITS. Sin embargo, su impacto frente a la gonorrea es limitado en Europa, debido a los altos niveles de resistencia a la tetraciclina en Neisseria gonorrhoeae, que alcanzaron el 58,4% en 2023.
Riesgo de resistencias antimicrobianas
Una de las principales preocupaciones del ECDC es que la doxi-PEP pueda acelerar la resistencia a los antimicrobianos (RAM). La evidencia disponible sugiere que su uso generalizado podría incrementar la resistencia no solo de los patógenos de ITS, sino también de otras bacterias como Staphylococcus aureus y de microorganismos comensales del microbioma humano.
Las tasas de gonorrea, sífilis y clamidia siguen aumentando en la UE/EEE
Por este motivo, el organismo no recomienda la doxiciclina-PEP como intervención poblacional y aboga por decisiones individualizadas. «Si se implementa la doxi-PEP, esta debe centrarse principalmente en la prevención de la sífilis. Debe estar dirigida específicamente a los grupos con mayor riesgo de infección, en lugar de a la población en general», señala la guía.
Además, subraya que la doxi-PEP no debe utilizarse de forma aislada, sino integrada en una estrategia integral de salud sexual que incluya cribados periódicos, vacunación, prevención del VIH y notificación a parejas, con reevaluaciones periódicas. Por último, el ECDC recomienda informar a los usuarios sobre beneficios y riesgos, incluida la incertidumbre sobre la seguridad a largo plazo y el posible desarrollo de resistencias antimicrobianas.






