Patricia Durán Carrasco
La I Jornada Multidisciplinar Sogug de Cáncer de Próstata, organizado por el Grupo Español de Oncología Genitourinaria (Sogug, por sus siglas en inglés) ha abordado este martes los diferentes aspectos del cáncer de próstata, desde el manejo diagnóstico hasta la evolución terapéutica, incluyendo los principales avances recientes. Durante la jornada, que ha tenido lugar en el Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Madrid (Icomem), se ha dejado patente la necesidad de un manejo terapéutico coordinado para enfrentar esta enfermedad, donde se requiere de la participación de múltiples profesionales para poder gestionar la logística, la indicación terapéutica, el manejo de los efectos secundarios o la monitorización de los pacientes.
Titulada ‘Cáncer de próstata localizado y oligometastásico’, esta mesa de debate se ha compuesto de seis ponencias que han abarcado tres pasos fundamentales en este subtipo de tumores: el diagnóstico, la cirugía y el tratamiento. La ponencia ‘Papel de la RMN en el diagnóstico y estadificación’, del Dr. Ernesto Castillo Gallo, servicio de Radiología del Hospital Infanta Sofia (Madrid), ha manifestado que la resonancia magnética es una herramienta indispensable para la detección exacta de la extensión extraprostática (EEP), así como para guiar las decisiones de tratamiento y mejorar el asesoramiento de los pacientes.
La jornada multidisciplinar Sogug ha recalcado la idea de la necesidad de un manejo terapéutico coordinado para enfrentar el cáncer de próstata
Según el Dr. Castillo, la aplicación de la resonancia magnética multiparamétrica de próstata (RMmp) en monogramas clínicos mejora la exactitud de localización de la EEP, lo que permite apoyar la planificación de un tratamiento multidisciplinar al tiempo que se aporta información a la toma de decisiones clínicas. Para ello, es necesario mantener una alta calidad de imágenes en las resonancias magnéticas, con el fin de garantizar una interpretación tanto fiable como reproducible.
Por su parte, la Dra. Sonia Rodado Marina, del servicio de Medicina Nuclear del Hospital Universitario La Paz (Madrid), considera que la imagen en la detección del cáncer de próstata juega un papel esencial. Muestra de ello son las guías de actuación donde se incluye el uso de la Tomografía por Emisión de Positrones/Tomografía Computarizada con PSMA (PET-CT PSMA) para aplicarla en los pacientes con cáncer próstata localizado con riesgo intermedio o alto. Según su ponencia ‘¿Qué aporta el PET-PSMA en el cáncer de próstata localizado?’, el PSMA se convierte en un factor complementario a la resonancia magnética para identificar las lesiones a través de la aplicación de la técnica de imagen PET-CT PSMA.
Esta técnica ofrece una serie de ventajas, como el aporte de un cierto valor pronóstico, una reducción de los costes ahorrando pruebas de imágenes y una menor dosis de radiación. Sin embargo, también tiene ciertos inconvenientes como los PSMA negativos, los falsos positivos, los informes estandarizados y la necesidad de disponer de más ensayos clínicos que demuestren cuál es el impacto de supervivencia.
El avance de las cirugías han permitido reducir el trastorno de los pacientes, mejorando su calidad de vida
En relación con el abordaje quirúrgico, la ponencia ‘Principales avances de la cirugía del cáncer de próstata’, del Dr. Emilio Ríos González, servicio de Urología del Hospital Universitario La Paz, se ha mostrado que en los últimos años ha habido un cambio de decisión en las cirugías. Ahora, los pacientes de bajo riesgo o metastásicos no se operan, dejándoles solo en seguimiento, mientras que los de riesgo intermedio y alto, sí son sometidos a una cirugía. Este cambio de decisión sobre la operabilidad ha permitido tratar a pacientes de avanzada edad, que, aunque no tiene un impacto en la mortalidad, sí lo tiene en la tasa de trastorno del paciente.
Esto es posible gracias a la nueva tecnología robótica y a la tradicional laparoscopia, que consiguen reducir las secuelas, aportando beneficios oncológicos demostrados a largo plazo. Además de la mejoría de resultados funcionales con ambas técnicas, también aportan una baja tasa de complicaciones y transfusión de sangre. El lado negativo es que aún se requiere de una curva de aprendizaje en la técnica robótica y, en consecuencia, sería recomendable disponer de centros de experiencia y alto volumen para practicar estas técnicas.
Terapias de privación androgénica
La mesa también ha contado con la participación del Dr. Fernando López Campos, servicio de Oncología Radioterápica del Hospital Universitario Ramón y Cajal (Madrid). En su ponencia ‘Actualización del papel de la RT en Cap riesgo intermedio y alto riesgo. Duración óptima de ADT’, el Dr. López ha manifestado que es necesario individualizar las terapias en función del tipo de cáncer y del perfil del paciente, para saber si se utiliza un solo tratamiento o una combinación de varios tratamientos, como la radioterapia y la terapia de privación androgénica (ADT); y cuál es el tiempo óptimo de su aplicación.
En base a diversos ensayos clínicos, las terapias varían tanto en tratamientos como en los tiempos. De hecho, la comunidad científica internacional considera que se puede reducir la duración de la terapia de curación androgénica en determinados perfiles de pacientes si se optimiza la aproximación que se hace con radioterapia. En el caso del cáncer de próstata localizado de riesgo intermedio se recomienda un tratamiento ADT de seis meses en combinación con radioterapia; mientras que en un paciente de alto riesgo se recomienda un ADT de 24 meses con radioterapia externa y al menos 12 meses con braquiterapia. Solo en el caso del cáncer de próstata localizado de muy alto riesgo y localmente avanzado, se recomienda la combinación de ADT, radioterapia y abiraterona.
Retrasar el tratamiento con ADT conlleva un impacto en la calidad de vida y en la función sexual del paciente
Precisamente, en la ponencia ‘A Favor de ADT + / – ARPI exclusivamente’, el Dr. Enrique Gómez Gómez, servicio de Urología del Hospital Universitario Reina Sofia (Córdoba), se ha considerado que la terapia sistémica androgénica ADT+ARPI es probablemente la base para complementar y definir las estrategias terapéuticas en un escenario avanzado de la enfermedad. En este escenario, sería recomendable una terapia combinada. El Dr. Gómez pone el foco en la aproximación personalizada, es decir, disponer de un punto de vista clínico, de imagen y molecular, pero, sobre todo, personal, donde el paciente pueda decir su preferencia entre todas las opciones de tratamiento.
Por último, la Dra. Marta López Valcárcel, servicio de Oncología Radioterápica del Hospital Universitario Puerta de Hierro (Madrid) ha tratado las terapias sin tratamiento hormonal, en su ponencia ‘A Favor de SBRT sin tto hormonal’. La radioterapia estereotáctica corporal (SBRT) puede considerarse una opción terapéutica en pacientes con enfermedad oligometastásica, ya que permite retrasar el inicio del tratamiento con ADT, con potencial impacto favorable en la calidad de vida y en la función sexual, siempre en el contexto de la evaluación multidisciplinar.
En la jornada de Sogug también ha participado la Dra. Aránzazu González del Alba Baamonde, servicio de Oncología Médica del Hospital Universitario Puerta de Hierro (Madrid), encargada de dar la bienvenida; así como el Dr. Francisco Zambrana Tévar, servicio de Oncología del Hospital Universitario Reina Sofía (Córdoba); la Dra. Carmen Rubio Rodríguez, servicio de Oncología Radioterápica del Hospital Universitario HM Sanchinarro, (Madrid); y el Dr. Emilio Ríos González, servicio de Urología de Hospital Universitario La Paz (Madrid), que han sido los moderadores de la mesa.








