Redacción
Más de la mitad de los diagnosticados con mpox durante el brote de 2022 en Estados Unidos (EEUU) aún presentaban efectos físicos persistentes entre 11 y 18 meses después, según los resultados de un estudio realizado por la Universidad de Columbia y la Universidad de Texas en Houston. La mayoría de los adultos que participaron en el estudio reportaron cambios en la apariencia, mientras que otros continuaron experimentando problemas anorrectales o urinarios.
Publicado en Annals of Internal Medicine, el estudio de cohorte contó con la participación de más de 300 adultos diagnosticados con mpox entre mayo de 2022 y enero de 2023 (post-mpx). Los investigadores buscaron comprender el impacto psicosocial y conductual a largo plazo en personas en riesgo que se sometieron o no a mpox durante el brote de esta infección de transmisión sexual en 2022.
El 13% de los participantes post-mpox experimentó cambios continuos en la función física y el 2% vio afectadas sus actividades cotidianas
Para ello, se reclutaron participantes, tanto post-mpx como no-mpx, de centros de salud de la ciudad de Nueva York y Houston para que completaran autoevaluaciones psicosociales y conductuales, seguidas de una evaluación clínica en el grupo post-mpx. Los resultados mostraron que el 58% de los infectados presentaba al menos un síntoma persistente.
Respecto a las secuelas relacionadas con la apariencia entre los participantes post-mpox, la magnitud fue relativamente baja. La mayoría presentaba menos de diez cicatrices o zonas de decoloración y dos o menos zonas corporales afectadas. Por otro lado, el 13% de los participantes post-mpx experimentó cambios continuos en la función física y el 2% vio afectadas sus actividades cotidianas. Los hallazgos contextualizan los efectos físicos y psicosociales duraderos que pueden producirse debido a mpox.








