Redacción
El Estudio RESA 2025, Indicadores de resultados sanitarios en la sanidad privada, que publica la Fundación IDIS, ha analizado las enfermedades crónicas, así como sus indicadores hospitalarios. Dentro de este tipo de enfermedades, se incluyen trastornos respiratorios, como asma, cardiopatías, artrosis, diabetes, osteoporosis y enfermedades de salud mental. De un total de 329.836 episodios de hospitalización y cirugía mayor ambulatoria (CMA) analizados, se ha observado que el 28,3% del total de altas de hospitalización y el 18,5% del total de altas de CMA se deben a enfermedades crónicas.
Analizando estos datos desde su impacto en las estancias hospitalarias, el informe muestra que el 35,1% del total de estancias se debe a enfermedades crónicas, con una variabilidad entre centros que puede llegar hasta el 60%. Teniendo en cuenta la complejidad de la enfermedad y la presencia de comorbilidades, la estancia media en hospitalización es de 4,6 días, aproximadamente un día más que la estancia media global. Asimismo, la variabilidad entre centros se sitúa entre 2 y 7 días, aunque en la mayoría de los centros registran una estancia media de entre 3 y 5 días.
Las enfermedades crónicas representan el 28,3% del total de altas de hospitalización y el 18,5% del total de altas CMA en la sanidad privada
Con el fin de identificar los factores de riesgo y mejorar las estrategias de manejo clínico, a fin de prevenir hospitalizaciones adicionales, es “fundamental el análisis de los ingresos hospitalarios en pacientes con enfermedades crónicas”, según el informe RESA. En esta línea, los datos muestras que la tasa de reingresos en hospitalización a los 30 días de alta en pacientes con enfermedades crónicas es del 6%, con una variabilidad entre centros que oscilan entre el 0% y el 12%, no superando el 7% en la mayoría de los casos.
Por otro lado, RESA ha analizado la mortalidad intrahospitalaria en pacientes ingresados por enfermedades crónicas, que posee una tasa del 2,7%. Esta cifra varía entre los centros, que presentan una tasa de mortalidad que oscila entre el 0% y el 4%, al estar fuertemente influenciada por la complejidad de los pacientes atendidos.








