Redacción
Volver a la normalidad tras un proceso oncológico también implica recuperar la salud bucodental, un aspecto clave para masticar sin dolor, dormir mejor, pronunciar con claridad y recuperar la confianza al sonreír. Con motivo del Día Mundial contra el Cáncer, que se conmemora este miércoles 4 de febrero, la Sociedad Española de Ortodoncia y Ortopedia Dentofacial (SEdO) recuerda que la ortodoncia puede formar parte del proceso de recuperación, siempre que se indique de forma adecuada y en coordinación con el equipo médico.
“En estos casos no hay respuestas automáticas: no es ‘sí’ o ‘no’ a la ortodoncia, es indicar bien”, señala su presidente, el Dr. Javier Girón de Velasco Sada. “Evaluamos el estado general, el momento del proceso oncológico, el riesgo periodontal y la capacidad de higiene; elegimos biomecánicas prudentes y acompañamos muy de cerca. Cuando se hace así, la ortodoncia mejora función, confort y autoestima con seguridad”, afirma.
Un marco de decisión clínica para pacientes oncológicos
Con el objetivo de facilitar el cuidado bucodental en pacientes oncológicos, desde la SEdO proponen un marco práctico de decisión dirigido tanto a profesionales como a pacientes. Antes de iniciar un tratamiento, señalan que es fundamental evaluar la saliva y los tejidos, realizar registros fotográficos o un escáner 3D y, cuando proceda, una CBCT, además de consensuar un plan de higiene profesional y domiciliaria.
Asimismo, es clave tener en cuenta que durante terapias que comprometen la inmunidad, lo más prudente suele ser posponer el tratamiento ortodóncico o limitarse a medidas de contención o retención. “Si el estado del paciente lo permite, se avanza con cargas ligeras, citas breves y seguimiento estrecho”, indica el Dr. Girón de Velasco.
En pacientes que ya han superado la enfermedad y han finalizado los tratamientos oncológicos, los objetivos cambian. En estos casos, “la ortodoncia puede restaurar la estabilidad oclusal, facilitar rehabilitaciones y reducir molestias funcionales, con mantenimiento periodontal estricto”, explica el presidente de la SEdO.
Dr. Girón de Velasco: “Una ortodoncia bien indicada, bien coordinada y bien mantenida puede ser un punto de inflexión en la recuperación: protege tejidos, devuelve función y ayuda a reconocerse ante el espejo”
Tratamientos completamente personalizados
La elección de la aparatología es siempre individualizada. En pacientes con mucosas sensibles o dificultades de higiene, los alineadores pueden ayudar a reducir la retención de placa, mientras que en otros perfiles la aparatología fija sigue siendo la opción más eficaz.
La experiencia clínica también muestra que, en casos seleccionados, el anclaje esquelético puede aportar control, extremando la coordinación con cirugía maxilofacial y medicina, especialmente cuando existen fármacos asociados a riesgos. En el caso de pacientes pediátricos y jóvenes, el enfoque se centra en reorientar el desarrollo oclusal y prevenir secuelas a largo plazo, con revisiones periódicas y objetivos realistas.
“En definitiva, una ortodoncia bien indicada, bien coordinada y bien mantenida puede ser un punto de inflexión en la recuperación: protege tejidos, devuelve función y ayuda a reconocerse ante el espejo”, concluye el Dr. Javier Girón de Velasco Sada. “Nuestro compromiso es doble: rigor científico y empatía, para acompañar cada caso con seguridad y realismo clínico”, añade.
Por último, en el marco de este Día Mundial contra el Cáncer, la SEdO recuerda que la salud oral forma parte de la atención integral antes, durante y después de la enfermedad. Además, la sociedad reafirma su voluntad de seguir impulsando guías, formación y buenas prácticas que acerquen la evidencia científica a la consulta y mejoren la calidad de vida de los pacientes.







