Pablo Malo Segura
Hasta cuatro de cada diez casos de cáncer se podrían prevenir actuando sobre factores de riesgo prevenibles. Así lo concluye un análisis de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC) publicado en Nature Medicine con motivo del Día Mundial Contra el Cáncer, que se celebra este 4 de febrero. El trabajo, que se basa en datos de 185 países y 36 tipos de cáncer, examina 30 causas prevenibles, entre ellas, tabaco, alcohol, índice de masa corporal alto, inactividad física, contaminación del aire, radiación ultravioleta y, por primera vez, nueve infecciones cancerígenas.
Los resultados estiman que el 37% de los nuevos diagnósticos registrados en 2022 (unos 7,1 millones de casos) se asociaron a causas prevenibles. En concreto, identifica el tabaco como principal causa prevenible de cáncer a nivel mundial (responsable del 15% de los nuevos casos), seguido de las infecciones (10%) y el consumo de alcohol (3%). Por primera vez, este tipo de evaluación incorpora de forma sistemática nueve infecciones causantes de cáncer, lo que refuerza el papel de la vacunación y de las medidas higiénico-sanitarias como herramientas clave de control.
El tabaco es responsable del 15% de todos los nuevos casos de cáncer, seguido de infecciones (10%) y consumo de alcohol (3%)
«La mejor arma para combatir el cáncer es intentar evitarlo», asegura a iSanidad la Dra. Josefina Cruz Jurado, coordinadora de la Sección SEOM de Prevención y Diagnóstico Precoz de la Sociedad Española de Oncología Médica, que defiende la necesidad de impulsar de forma prioritaria campañas de prevención que incidan en los factores de riesgo evitables tanto a nivel nacional como mundial. «Sería muy importante conseguir reducir lo máximo posible la incidencia del cáncer mejorando los hábitos de vida de la población», afirma. Esto no solo tendría un impacto clínico, sino también social, sanitario y productivo, dado el elevado coste que supone la atención oncológica.
Desde SEOM señalan que el patrón global de los principales factores prevenibles descrito por la OMS es extrapolable a España. El tabaco, el alcohol y las infecciones son factores muy relevantes para disminuir, especialmente en los tumores con mayor índice de mortalidad. «El cáncer de pulmón asociado al tabaco continúa siendo la principal causa de muerte por cáncer en hombres y, en mujeres, aunque la incidencia es menor, ha adelantado al cáncer de mama como primera causa de mortalidad», advierte.
Respecto al consumo de alcohol, la especialista subraya la necesidad de intensificar los mensajes preventivos en población joven para disminuir al máximo estos hábitos tóxicos. En el ámbito de las infecciones, destaca el impacto demostrado de la vacunación frente al virus del papiloma humano (VPH) y la hepatitis B en la reducción del cáncer de cérvix, del hepatocarcinoma y de otros cánceres asociados. «La población ha de vacunarse para conseguir minimizar al máximo la aparición de estos tumores», remarca.
El análisis de la OMS y la IARC estima que la carga de cáncer prevenible es del 45% hombres frente al 30% en mujeres
Tumores con mayor margen de mejora preventiva y diferencias por sexo
A nivel global, los cánceres de pulmón, estómago y cuello uterino concentran casi la mitad de los casos prevenibles. «Existe un gran margen de mejora en la prevención de estos cánceres», advierte la coordinadora de la Sección SEOM de Prevención y Diagnóstico Precoz. Para el cáncer de pulmón el hábito tabáquico es su principal factor de riesgo y es necesario disminuir de forma importante el consumo de este hábito, sobre todo en la población joven, que es la que lo va a adquirir. «Es mejor no empezar que después intentar desengancharse del mismo. Hemos de hacer una campaña mucho más insistente y continua para conseguir este objetivo», comenta.
En el cáncer de estómago, la Dra. Cruz alerta sobre el consumo de procesados y la posible adquisición de una bacteria como es el Helicobacter pylori, que suele predisponer más en la población con menores hábitos de limpieza o de lavar las verduras o comer la comida de la forma más higiénica posible. Con respecto al cáncer de cérvix reclama insistir en la vacunación contra el virus del papiloma humano (VPH). «Está claro que es la forma más eficaz para erradicar este tumor que suele ser muy grave, de muy mal pronóstico cuando se diagnostica en fases intermedias y avanzadas, y que tiene una fácil solución, evitar que aparezca con la vacunación de este virus», recalca. Por ello, aboga por intentar que toda la población, sobre todo niños y niñas en edades preadolescentes, sean vacunados de forma rigurosa en todos nuestros territorios.
Dra. Josefina Cruz (SEOM): «Existe un gran margen de mejora en cánceres que pueden ser prevenibles, como el de pulmón, estómago y cuello uterino»
El informe de la OMS muestra una carga de cáncer prevenible «sustancialmente mayor» en hombres (45%) que en mujeres (30%). En varones, el tabaco sigue siendo el principal determinante (23%), seguido de infecciones (9%) y alcohol (3%). En cambio, en mujeres cobran mayor peso las infecciones (11%), seguidas del tabaco (6%) y el índice de masa corporal alto (3%). La Dra. Cruz Jurado destaca que el aumento de la incidencia del tabaquismo en mujeres en las últimas décadas explica el ascenso de la mortalidad por cáncer de pulmón en este grupo.
Los oncólogos médicos desempeñan un papel determinante para concienciar a la población y a la sociedad de la necesidad de mejorar los hábitos de vida para conseguir reducir la incidencia del cáncer. «Somos conscientes de la importancia de las campañas de prevención. Cada vez tenemos más problemas en nuestras instalaciones para poder llevar la carga de todos los casos que se diagnostican y requieren una colaboración multidisciplinar entre diferentes servicios», añade. En esta línea, expone que en el momento del diagnóstico en las consultas, inciden en intentar cambiar los hábitos de vida tanto del paciente como de sus familias.
El Dr. Ilbawi, responsable del equipo de Control del Cáncer de la OMS y autor del estudio, destaca que se trata del primer análisis global que muestra cuánto riesgo de cáncer proviene de causas que se pueden prevenir. «Examinando los patrones entre países y grupos poblacionales, podemos proporcionar a gobiernos e individuos información más específica para ayudar a prevenir muchos casos de cáncer antes de que comiencen», resalta. Por su parte, la Dra. Isabelle Soerjomataram, subdirectora de la Unidad de Vigilancia del Cáncer de la IARC y autora principal del estudio, señala que esta evaluación integral del cáncer prevenible en todo el mundo «incorpora por primera vez causas infecciosas junto con riesgos conductuales, ambientales y laborales. Abordar estas causas prevenibles representa una de las oportunidades más poderosas para reducir la carga global del cáncer».
Obstáculos en la prevención
Laura del Horno, responsable de prevención de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC), resalta que datos sólidos como los que recoge este estudio de la OMS y la IARC evidencian el papel crucial de la prevención en la lucha contra el cáncer. «La prevención es una de las palancas esenciales para reducir la carga del cáncer y coincide plenamente con nuestro propósito como entidad. En la Asociación trabajamos para liderar el esfuerzo de la sociedad española en la disminución del impacto del cáncer y en la mejora de la calidad de vida de las personas, promoviendo hábitos de vida saludables, impulsando la investigación y ofreciendo acompañamiento y apoyo integral a los pacientes y a su entorno», destaca en declaraciones concedidas a iSanidad.
Laura del Horno (AECC): «El tabaco continúa siendo la principal causa prevenible de cáncer y requiere políticas más ambiciosas y sostenidas»
Desde la AECC identifican diferentes obstáculos que siguen limitando el avance de la prevención del cáncer. En primer lugar, la exposición normalizada a factores de riesgo bajo conductas socialmente normalizadas como el tabaquismo, especialmente entre la población joven, pero también el consumo de alcohol, el exceso de peso o la exposición al sol sin protección.
«Pese a los avances, el tabaco continúa siendo la principal causa prevenible de cáncer y requiere políticas más ambiciosas y sostenidas», asegura. En esta línea, desde la AECC han impulsado el Proyecto Generación Zero, una iniciativa nacional cuyo objetivo es lograr la primera generación de jóvenes libres de tabaco en 2030. «Se trata de un proyecto retador donde se involucra a los jóvenes como agentes del cambio con el objetivo de movilizar a adolescentes y organizaciones para frenar el inicio del consumo, especialmente de vapeadores, y crear entornos sociales y educativos libres de humo», detalla.
En segundo lugar, señala que existe una falta de políticas estructurales suficientemente robustas para facilitar la adherencia a un estilo de vida saludable. «Es necesario avanzar en medidas como una fiscalidad más protectora, una regulación estricta de la publicidad y disponibilidad de tabaco, alcohol y alimentos poco saludables», precisa. También considera que persisten desigualdades sociales y territoriales que condicionan la exposición a riesgos, el acceso a programas de prevención y la adopción de hábitos saludables. «Reducir estas brechas es clave para que la prevención llegue de forma equitativa a toda la población», asevera.
Además, alerta sobre la desinformación y aboga por empoderar a la población y dotarles de información y recursos suficientes para proteger su salud, así como brindarles espacios seguros, entornos que favorezcan un estilo de vida saludable y seguro frente al riesgo de cáncer. «Para mejorar la prevención necesitamos políticas valientes, entornos saludables, equidad territorial y fortalecer el papel de la población como agente participe del cambio en la prevención del cáncer. Solo así podremos reducir de forma real y sostenida el impacto del cáncer en nuestra sociedad», afirma.
La normalización de conductas de riesgo, la falta de políticas estructurales y las desigualdades sociales y territoriales siguen limitando el avance de la prevención del cáncer
Actuación más allá del sistema sanitario
El estudio de la OMS y la IARC resalta que la prevención del cáncer requiere actuaciones coordinadas más allá del sistema sanitario. Una idea en la que coincide plenamente la AECC. «Para reducir de forma efectiva los factores de riesgo prevenibles es imprescindible un enfoque integral que involucre a múltiples sectores», apunta. Así, considera prioritario avanzar en políticas públicas que regulen el consumo de tabaco, alcohol y alimentos poco saludables, así como mejorar la calidad del aire y reducir la exposición a sustancias cancerígenas en el entorno laboral y ambiental.
También considera fundamental el ámbito educativo, porque es en la escuela y en los entornos comunitarios donde se consolidan los hábitos saludables que protegen a lo largo de la vida. Además, indica que es necesario promover entornos urbanos y sociales que faciliten la actividad física, una alimentación equilibrada y espacios libres de humo. «Solo con una acción coordinada entre sectores como la salud, la educación, la administración pública, el mundo laboral, el urbanismo, el medioambiente y las políticas económicas, podremos avanzar de manera real y sostenida en la reducción del riesgo de cáncer», concluye.







