Juan León García
La figura del gestor sanitario ha vivido una transformación mayor en el último cuarto de siglo que en los 75 años anteriores, en gran parte por cómo la irrupción de nuevas tecnologías ha virado el paradigma sobre el que se asentaban las organizaciones sanitarias. ¿Qué habilidades necesitan los líderes hoy y del futuro? Es la hipótesis en la que se basó un encuentro para líderes emergentes en el sector salud, ‘NextGen Health Leaders’, organizado este jueves por el Círculo de la Sanidad en colaboración con la Fundación ONCE.
Un foro en el que compartir la “experiencia de grandes profesionales junto a personas que empiezan en la gestión”, recalca Ángel Puente Ortés, presidente del Círculo de la Sanidad.
El encuentro se da en un momento actual en el que el sistema “está desestructurado respecto a la actual realidad demográfica y social”, analiza la exministra de Sanidad, Ana Pastor Julián. La disonancia entre los cambios demográficos que se han dado y los que viven los sistemas sanitarios (por causas como el envejecimiento poblacional y la cronicidad asociadas), derivan también en la necesidad de que el gestor se adapte a los nuevos desafíos.
Medir por resultados y que la sanidad pública incorpore este tipo de herramientas para una toma de decisiones más precisa y efectiva fueron algunas de las conclusiones de la jornada
Los recursos son finitos, recuerda María Rocío del Castillo Hernández, subdirectora general de gestión de compras de la Agencia de Contratación Sanitaria de la Comunidad de Madrid, y los intereses contrapuestos. Lo que exige “buscar una solución que se pueda aplicar en este momento: tensionada, asíncrona” y que cuente con la coordinación de “fuerzas de muchos sitios” a nivel macro (colaboración público-privada) como micro (pacientes y profesionales, entre otros).
Un aspecto clave en la toma de decisiones, coinciden todos los ponentes invitados a esta jornada, tiene que ver con la medición de resultados, como visibiliza Luis Mosquera Madera, Southern Europe & Maghreb Gases Business Manager Carburos Metálicos y miembro del Círculo. “Mientras midamos por actividad, estaremos lejos de ese objetivo”, advierte.
“Tenemos que denostar el modelo autoritario”
Al respecto, Mosquera avanza que ya hay determinados modelos de liderazgo que se han quedado obsoletos, como el autoritario-coercitivo: “Tenemos que denostarlo. Tiene una consecuencia terrible: genera deserción y esta, pérdida de talento”.
Pastor contrapone que “a menudo” se espera de los directivos que sean buenos gestores económicos, que conozcan la clínica, que entiendan de normativa, que sean buenos líderes de personas, comunicadores e innovadores y garantes de la sostenibilidad (económica, ambiental y social). “Y todo ello simultáneamente”, apunta.
Pero el contexto actual vive una “carencia” de líderes, alerta Luis Miguel González Fuentes, director general económico del Servicio Extremeño de Salud (SES). Del Castillo también observa que los gestores tienen “menos respaldo” del que creen, de ahí que abogue por medir la satisfacción personal de cada gestor y concederse el tiempo necesario para reflexionar sobre si están ofreciendo el producto que querrían ellos mismos o si los objetivos se cumplen.
Hay vectores que han transformado la gestión hoy, agrega Pastor. Las nuevas tecnologías, que a su vez han potenciado el protagonismo del paciente en sus decisiones sobre su propia enfermedad y al que la exministra atribuye una gran importancia como indicador (su experiencia), además de nuevos retos sociales como la sostenibilidad.
“Necesitamos líderes de sistemas complejos, arquitectos organizativos y facilitadores”, resume Pastor. Por su parte, Mosquera también apunta en la dirección de cómo puede mejorar la gestión del sistema público adquiriendo comportamientos de la parte privada, en concreto en “la efectiva medición de resultados y talento”, y “valorar a la gente de forma real”.
Como presidente del Comité Asesor del Círculo de la Sanidad, Luis Rosado Bretón recuerda que su labor, cuyo fin es “mejorar el sistema”, pasa por aportar la visión de experiencia de las personas que lo componen, “más allá del carácter científico de la gestión sanitaria”.









