Redacción
Coordinado por el Hospital Universitario Virgen del Rocío, perteneciente al Servicio Andaluz de Salud (SAS), el ensayo clínico Romiplostim Plus Dexamethasone versus Dexamethasone as first line treatment (Rodex) ha demostrado que añadir un principio activo, el Romiplostim, al tratamiento estándar de la trombocitopenia inmune primaria (PTI) duplica la proporción de pacientes que pueden aumentar los periodos en los que no precisan medicarse, evitando la cronicidad de la enfermedad.
La trombocitopenia inmune primaria es una patología autoinmune que provoca un descenso significativo de las plaquetas y aumenta el riesgo de hemorragias, y afecta a adultos con recuentos muy bajos de plaquetas. Esta patología puede provocar en ocasiones sangrados y un impacto notable en la calidad de vida, siendo uno de los principales retos clínicos evitar que la enfermedad se cronifique y reducir la toxicidad asociada a tratamientos prolongados, especialmente los corticoides, que constituyen el tratamiento estándar actual.
Los pacientes que fueron tratados con Romiplostim mantienen una respuesta sostenida de seis meses
Con el objetivo de encontrar una estrategia para reducir la carga terapéutica, el estudio Rodex compara dos estrategias terapéuticas: el tratamiento estándar con Dexametasona sola frente a la combinación de Dexametasona durante cuatro días junto a Romiplostim semanal, hasta un máximo de 12 meses. Además, los resultados intermedios muestran que aproximadamente el 60% de los pacientes tratados con la terapia combinada mantiene una respuesta sostenida libre de tratamiento a los seis meses, frente a cerca del 30% en el grupo tratado únicamente con Dexametasona.
“Los datos indican que la respuesta sostenida sin necesidad de tratamiento posterior se duplica con la estrategia combinada”, la Dra. María Eva Mingot Castellano del servicio de Hematología del Hospital Universitario Virgen del Rocío. Y añade que “esto abre una vía muy relevante para cambiar el abordaje inicial de la enfermedad”.
Reducción de corticoides
Asimismo, el estudio analiza la reducción en la exposición a corticoides. Mientras que los pacientes tratados con Dexametasona solo requirieron una mediana de tres ciclos, aquellos que recibieron la combinación alcanzaron la respuesta con una mediana de un único ciclo.
Por otro lado, el perfil de seguridad global fue similar en ambos grupos, si bien la toxicidad asociada a los esteroides fue más frecuente en el grupo de monoterapia, como consecuencia de la mayor dosis acumulada. “Reducir la exposición a corticoides es fundamental para minimizar efectos adversos y mejorar potencialmente la calidad de vida de los pacientes”, destaca la Dra. Mingot.










