Pablo Malo Segura
Ana Fernández Agüero / Gabriela Vázquez Vegas (fotografías y vídeo)
La inteligencia artificial (IA) se ha convertido en una aliada clave para la odontología moderna, especialmente en un entorno clínico cada vez más digitalizado y cargado de datos. Así lo defiende la Dra. Andrea Colón, odontóloga especializada en prótesis, rehabilitación implantológica y estética, y directora del Departamento Clínico de Nemotec, durante un nuevo episodio del videopodcast de iSanidad en el que analiza cómo esta tecnología está transformando el diagnóstico, la planificación, el tratamiento y la comunicación con el paciente.

La especialista destaca que uno de los principales problemas de la odontología tradicional es la variabilidad en el diagnóstico. «La IA nos ayuda a estructurar protocolos y a ganar consistencia», explica, aunque insiste en que siempre debe entenderse como una herramienta de apoyo. «Creemos que la IA viene a hacerlo todo por ti y eso está mal interpretado: viene a ayudarte, a trabajar contigo», afirma. El criterio clínico del odontólogo sigue siendo, a su juicio, el elemento decisivo para interpretar los datos y adaptarlos a cada paciente.
La IA en odontología aporta un ahorro de tiempo, mayor consistencia diagnóstica y decisiones más informadas

Otro de los grandes cambios que introduce la IA es en la relación con el paciente. Gracias a la visualización digital del diagnóstico y del plan de tratamiento, se pasa de explicaciones abstractas a una comprensión real del problema. «La IA no enfría la relación, la humaniza», señala Colón, ya que libera tiempo al profesional y favorece una comunicación más clara, transparente y empática. Esta mejora en la comunicación se traduce también en una mayor confianza y en un aumento de la aceptación de los tratamientos. «La primera consulta es la única oportunidad que tienes de que el paciente se quede contigo. Estas herramientas son tan potentes porque no solamente comunicas, sino que motivas».

De cara al futuro, Colón considera que el odontólogo que se diferencie no será el que tenga más herramientas digitales, sino el que sepa «cómo funciona la IA», integrarla con pensamiento crítico y reforzar sus habilidades comunicativas para seguir ofreciendo una atención verdaderamente humana.








