El Codem pone en valor la enfermería y defiende la reorganización de capacidades en la atención sanitaria

Una revisión sistemática, de 82 ensayos clínicos y más de 28.000 pacientes en distintos contextos hospitalarios y ambulatorios, abre el debate de si las enfermeras pueden sustituir a los médicos

enfermeras atención sanitaria

Redacción
Una revisión sistemática en la Biblioteca Cochrane, que ha analizado 82 ensayos clínicos y más de 28.000 pacientes en distintos contextos hospitalarios y ambulatorios, ha abierto un debate sobre si las enfermeras pueden sustituir a los médicos. En vista del revuelo causado en los últimos días, el Colegio Oficial de Enfermería de Madrid (Codem) se ha pronunciado al respecto y ha declarado que el estudio “no plantea una competición entre profesionales ni propone reemplazarlos masivamente”.

Publicada en febrero de 2026, la revisión examina, con metodología rigurosa, qué ocurre cuando determinadas funciones tradicionalmente desempeñadas por personal médico son asumidas por profesionales de enfermería con cualificación adecuada, en contextos organizados y protocolizados. Los resultados destacan que, en desenlaces clave como la mortalidad, la calidad de vida o la autoeficacia del paciente, los resultados son comparables. Además, no se observan diferencias significativas en seguridad clínica. En algunos indicadores concretos incluso podrían observarse mejoras, aunque los propios autores señalan que la certeza de la evidencia varía según el desenlace analizado.

Según el Codem, la revisión no plantea una competición entre profesionales médicos y enfermeras, ni un reemplazo masivo

Esto no significa que las profesiones sean intercambiables. Significa “que cuando los sistemas sanitarios organizan adecuadamente sus recursos humanos y permiten que cada profesional ejerza plenamente sus competencias, los resultados para la ciudadanía se mantienen en estándares de calidad y seguridad, matiza el Codem, que pone el foco en si se está utilizando todo el potencial del sistema sanitario español con inteligencia y responsabilidad.

España afronta desafíos estructurales de enorme magnitud: envejecimiento acelerado de la población, aumento de la cronicidad, mayor complejidad clínica, tensiones en atención primaria, déficit de profesionales en determinadas áreas y una presión asistencial sostenida. Ante este escenario, el Codem considera que no hay que enfrentar profesiones, sino reorganizar capacidades. Y señala que la enfermería española es una “profesión universitaria altamente cualificada”, con formación de grado, máster y doctorado, con especialidades reconocidas y con desarrollo creciente en práctica avanzada. Las enfermeras especialistas en salud mental, pediatría, geriatría, obstetricia y ginecología, trabajo, familiar y comunitaria, entre otras, desempeñan funciones complejas con impacto directo en resultados de salud.

Asimismo, el colegio ha destacado que la prescripción enfermera, regulada en España, ha demostrado ser una herramienta eficaz para mejorar la continuidad asistencial y la accesibilidad”, especialmente en el manejo de procesos crónicos y cuidados de larga duración. A esto se suma el desarrollo de enfermeras de práctica avanzada en ámbitos como la oncología, la diabetes, la insuficiencia cardiaca o las heridas complejas, así como el liderazgo en programas de educación terapéutica, seguimiento domiciliario y coordinación sociosanitaria. “No estamos ante una profesión subsidiaria. Estamos ante un pilar estructural del sistema sanitario”, matiza.

El Colegio Oficial de Enfermería de Madrid considera que no hay que enfrentar profesiones, sino reorganizar capacidades

La revisión Cochrane aporta evidencia internacional: cuando las competencias están claras, la formación es adecuada y el modelo organizativo es sólido, el sistema gana en eficiencia sin comprometer la calidad. Pero el propio estudio introduce un matiz fundamental: cualquier reorganización debe considerar también el impacto sobre el personal de enfermería. En este sentido, “se trata de planificar con visión estratégica” en vez de trasladar cargas sin recursos o cubrir “déficits estructurales con soluciones improvisadas”.

Desde el Colegio Oficial de Enfermería defiende un modelo basado en tres principios. Primero, respeto absoluto a las competencias de cada profesión sanitaria. Medicina y Enfermería tienen marcos formativos y responsabilidades distintas y complementarias. En segundo lugar, desarrollo pleno de las competencias avanzadas de las enfermeras, conforme a su capacitación y a la normativa vigente, sin infrautilización profesional. Por último, planificación sanitaria basada en evidencia científica y no en inercias históricas.

El debate público debe evitar simplificaciones interesadas. En la práctica clínica cotidiana, médicos y enfermeras trabajan conjuntamente, toman decisiones coordinadas y comparten responsabilidad en el cuidado de las personas, mientras que la evidencia científica “debería ser una herramienta para mejorar políticas públicas”. El Codem considera que “este momento debería servir para abrir un debate sereno y técnico sobre planificación de recursos humanos, desarrollo de práctica avanzada, adecuación normativa y reorganización de procesos asistenciales”.

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