Fátima del Reino Iniesta (Vigo, Galicia)
La Sociedad Española de Reumatología (SER) ha advertido sobre la inequidad asistencial en el acceso a la especialidad de reumatología en España, un problema que condiciona el diagnóstico y tratamiento de las enfermedades autoinmunes sistémicas. Según las estimaciones presentadas durante el 11º Simposio de Enfermedades Autoinmunes Sistémicas serían necesarias 414 nuevas plazas de reumatología en el Sistema Nacional de Salud (SNS) para alcanzar los estándares internacionales de atención.
El evento, celebrado en Vigo, ha reunido a más de 400 especialistas, además de pacientes, investigadores e industria farmacéutica. Los expertos han coincidido en que el sistema sanitario afronta un doble escenario: la desigualdad territorial en la atención y, al mismo tiempo, avances científicos que están transformando el abordaje de estas patologías.
La inequidad en el acceso a reumatología, principal preocupación
Uno de los mensajes centrales del encuentro ha sido la necesidad de garantizar un acceso homogéneo a la atención especializada en todo el territorio. El Dr. Marcos Paulino Huertas, presidente de la SER, ha explicado que «hemos detectado que existe una inequidad en el acceso de la población a nivel nacional a los servicios de reumatología».
El análisis de la distribución de especialistas ha identificado zonas con escasez grave de profesionales e incluso hospitales sin reumatólogos pese a tener plazas disponibles. La sociedad científica ha elaborado un mapa de necesidades y lo trasladará a las administraciones sanitarias para promover incentivos que permitan cubrir estas vacantes. El objetivo es evitar que el acceso a la atención dependa del lugar de residencia. «No pude depender del código postal que puedas tener una mayor atención, más rápida, una mejor atención y un más rápido tratamiento a tu enfermedad», ha señalado el Dr. Paulino.
El acceso desigual a reumatología retrasa el diagnóstico y compromete la prevención de daño orgánico irreversible
Las recomendaciones internacionales sitúan la ratio adecuada en un reumatólogo por cada 35.000 habitantes, pero en muchas comunidades está lejos de cumplirse. Algunas necesitarían aumentar plantillas de forma significativa para garantizar la calidad asistencial. Esta brecha asistencial se refleja con claridad en la distribución territorial de especialistas, que presenta diferencias notables entre comunidades autónomas e incluso entre áreas sanitarias dentro de una misma región.
En Galicia, por ejemplo, la situación es heterogénea. Según han explicado los especialistas, la dotación depende de cada áre» sanitaria y algunas cumplen los estándares recomendados. “En Galicia dependen las áreas sanitarias, y realmente hay áreas sanitarias que están mejor dotadas, y cumplen esa ratio de 1 reumatólogo por 35.000–40.000 habitantes», ha detallado el Dr. Paulino.
Sin embargo, el escenario es muy desigual en el conjunto del país. Cantabria es la comunidad con mayor número de reumatólogos por habitante, mientras que la Comunidad de Madrid presenta también una distribución relativamente favorable. Aun así, incluso en estos territorios la disponibilidad sigue siendo insuficiente. «Madrid estaría aún un 15% por debajo de lo que se considera óptimo».
Las enfermedades autoinmunes sistémicas afectan a más de un millón de personas en España, principalmente mujeres jóvenes
La situación es peor en otras comunidades. Aragón necesitaría duplicar su número actual de reumatólogos para alcanzar la ratio recomendada. Andalucía debería incrementar sus plantillas un 90%, la Comunidad Valenciana un 85% y Baleares alrededor de un 80%. «Madrid es una de las que mejor están, pero aun así está por debajo del objetivo», ha señalado el presidente de la SER, subrayando que el déficit afecta, en mayor o menor medida, a prácticamente todo el territorio.
En términos globales, la planificación de recursos humanos continúa siendo uno de los principales retos del sistema sanitario. Para visibilizar esta situación, la SER ha lanzado la campaña Tu salud no tiene código postal, con la que pretende sensibilizar a la población y a los responsables sanitarios sobre la necesidad de equidad asistencial.
Diagnóstico precoz, clave para evitar daño irreversible
La inequidad en el acceso a especialistas tiene consecuencias directas en el manejo clínico, especialmente en el retraso diagnóstico. Las enfermedades autoinmunes sistémicas son patologías inflamatorias crónicas en las que el sistema inmunitario pierde su función protectora y ataca al propio organismo. El diagnóstico precoz resulta decisivo para modificar la evolución clínica. La evidencia demuestra que iniciar tratamiento en fases tempranas permite controlar la inflamación y prevenir daño irreversible en órganos y tejidos.
El Dr. José María Pego Reigosa, presidente del comité organizador local del 11º Simposio de EAS de la SER, ha destacado que el retraso diagnóstico ha mejorado en los últimos años gracias al mayor conocimiento clínico y a la colaboración con atención primaria. “La colaboración con atención primaria hace que estos pacientes se identifiquen antes teniendo un diagnóstico más temprano”, ha señalado. Este diagnóstico temprano se traduce en mejores resultados clínicos. «El diagnóstico más temprano evita que aparezcan manifestaciones clínicas de daño orgánico que sea irreversible», ha añadido.
Avances científicos y nuevas opciones terapéuticas
Frente a los retos asistenciales, la investigación en enfermedades autoinmunes sistémicas atraviesa una etapa especialmente prometedora. El conocimiento creciente de los mecanismos patogénicos ha permitido desarrollar terapias más específicas y dirigidas, así como nuevos biomarcadores que favorecen una medicina más personalizada.
El Dr. Pego ha destacado dos líneas prioritarias. La primera es la creación de registros multicéntricos de pacientes, que permiten analizar grandes cohortes en enfermedades de baja prevalencia y mejorar el conocimiento clínico. «Crear registros que nos permitan analizar muestras más grandes repercutirá en un mejor manejo», ha afirmado.
La investigación vive un momento optimista, con nuevos ensayos clínicos, registros multicéntricos y terapias avanzadas
La segunda línea es el impulso de los ensayos clínicos. La industria farmacéutica mantiene una inversión creciente en nuevas moléculas, lo que amplía progresivamente el arsenal terapéutico disponible. Entre las innovaciones destacan terapias avanzadas como las CAR-T y tratamientos cada vez más personalizados, que abren nuevas perspectivas para pacientes con enfermedad grave o refractaria.
Impacto social y visibilidad de la enfermedad
Más allá del ámbito clínico, los especialistas han subrayado el impacto social de estas patologías. Muchas generan dolor crónico, fatiga extrema o limitaciones funcionales poco visibles, lo que favorece la incomprensión social y laboral. Para sensibilizar a la población, el simposio ha incluido actividades de concienciación que permiten experimentar de forma simulada los síntomas y limitaciones que sufren los pacientes.
El contexto actual combina dos realidades aparentemente opuestas: desigualdad en el acceso a la atención especializada y un rápido progreso científico. Los especialistas advierten de que el envejecimiento poblacional, los factores ambientales y la mejora en la detección pueden aumentar el número de diagnósticos en los próximos años.










