Redacción
Gracias a la implantación de un protocolo diagnóstico y terapéutico, el Hospital San Juan de Dios del Aljarafe (Sevilla), consorcio sanitario público participado por el Servicio Andaluz de Salud (SAS), ha reducido la mortalidad hospitalaria, concretamente por neumonía, en más de cinco puntos porcentuales, del 16,6% al 11,3% desde el 2022. Así lo refleja un estudio, publicado en la revista Journal of Clinical Medicine (JCM), que analiza la evolución de los resultados clínicos antes y después de la puesta en marcha de una intervención estructurada diseñada por el equipo del hospital para acompañar a la persona durante toda su estancia en hospitalización, desde su llegada a Urgencias hasta el alta.
El protocolo incluye la recogida temprana de muestras microbiológicas en Urgencias, el seguimiento clínico continuo durante toda la hospitalización, la petición de pruebas complementarias según la evolución de la persona y la adecuación del tratamiento antibiótico a la guía local de antimicrobianos, ajustando la terapia específica cuando se identifica el germen causante de la infección. La intervención se diseñó como un modelo de actuación integral y coordinado entre distintos servicios hospitalarios, con la participación de Medicina Interna, Microbiología, Neumología, Farmacia, y el servicio de Cuidados Críticos y Urgencias.
El protocolo de actuación ha sido diseñado como un modelo de actuación integral y coordinado entre distintos servicios hospitalarios
“Este protocolo ha permitido estructurar un proceso continuo y coordinado de decisión clínica compartida para adecuar el tratamiento antibiótico en cada paciente”, explica Rocío Fernández Ojeda, primera autora del estudio y coordinadora de la Unidad de Medicina Interna y del Programa de Optimización del uso de Antibióticos (PROA) del Hospital San Juan de Dios del Aljarafe. “Ese ajuste dinámico, basado en datos clínicos y microbiológicos, mejora la eficacia terapéutica y ayuda a frenar la resistencia antimicrobiana, y solo es posible gracias al trabajo conjunto de múltiples servicios y perfiles profesionales”. Todo el proceso se apoya en un listado de verificación clínico y en la formación específica de los equipos implicados, lo que ha permitido reducir la variabilidad en la práctica asistencial y reforzar la toma de decisiones diagnósticas y terapéuticas.
Además de la reducción de la mortalidad, el estudio evidencia una disminución de la estancia media de estas personas y una clara mejora en la adecuación del tratamiento antibiótico, concluyendo que la estandarización de procesos, la formación continuada y el seguimiento sistemático del cumplimiento de medidas clave pueden contribuir de forma relevante a mejorar los resultados en pacientes con neumonía.









