¿Por qué las empresas de distribución son una pieza clave en la mejora de la trazabilidad farmacéutica?

Macarena Ariño, directora técnica de Alliance Healthcare

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Macarena Ariño, directora técnica de Alliance Healthcare
La trazabilidad farmacéutica es uno de los grandes compromisos del sistema de farmacéutico y de salud en nuestro país. La trazabilidad consiste en ser capaces de identificar cada caja de medicamento y conocer todos los pasos que ha dado hasta llegar a nuestras manos: en qué farmacia ha estado, cuándo llegó, quién lo distribuyó, dónde se almacenó, por cuánto tiempo y dónde y cuándo se fabricó.

Disponer de todos esos datos es importante por varios motivos. Uno de los más cruciales es que permite localizar todos los medicamentos de un lote si ha ocurrido algún problema en cualquier punto de la cadena que ponga en riesgo su estabilidad o calidad. Por ejemplo, si se ha descubierto un error de fabricación por un excipiente en mal estado o en dosis diferentes a las declaradas.

Permite localizar todos los medicamentos de un lote si ha ocurrido algún problema en cualquier punto de la cadena que ponga en riesgo su estabilidad o calidad

Sin embargo, existen otros motivos quizá menos apremiantes, pero igualmente interesantes como, por ejemplo, la capacidad de optimizar los stocks en las farmacias. Un aumento repentino en la demanda de un medicamento, por ejemplo, por una epidemia, podría identificarse mediante un sistema automatizado de trazabilidad, lo que permitiría alertar a toda la cadena de producción y logística para aumentar el ritmo y reponer los stocks de forma eficiente. E igualmente en sentido contrario cuando un medicamento deje de tener demanda, evitar su producción y distribución podría evitar gastos innecesarios.

Otra de las ventajas de la trazabilidad reside en la posibilidad de dificultar prácticas como la venta paralela de fármacos desde países con precios menores a otros países con mayor capacidad económica.

Esta práctica, que provoca roturas de stock en los países emisores, difícilmente podría llevarse a cabo con un sistema de trazabilidad robusto capaz de identificar cuál de los miembros de la cadena ha cambiado el destino del medicamento.

Otra de las ventajas de la trazabilidad reside en la posibilidad de dificultar prácticas como la venta paralela de fármacos

En todo este sistema, las empresas de distribución, que según datos de Fedifar y Farmaindustria se estima que gestionan aproximadamente el 90% de los medicamentos dispensados en oficinas de farmacia, son una pieza clave.

Si durante la distribución la trazabilidad se pierde se generaría una brecha significativa que dificultaría localizar todos los medicamentos que queremos retirar del mercado, estimar correctamente las necesidades de demanda de producción del sistema o averiguar quién ha realizado la venta paralela.

Sin embargo, no es tan sencillo conseguir una trazabilidad completa como solo proponérselo. En estos momentos, el sistema de distribución proporciona un medicamento a una farmacia en el mismo día en el que lo pide, llegando a servirlo en dos horas en condiciones óptimas. Esto deja muy poco tiempo de margen para realizar las tareas de trazabilidad, ya que prima la urgencia.

Además, el hecho de que los almacenes de distribución manejen en su mayoría cajas sueltas en lugar de cajas de origen es una práctica habitual del sector que puede dificultar significativamente el control de su trazabilidad, aumentando el riesgo de errores y pérdidas de información.

Para poder mantener la trazabilidad en estas circunstancias sería necesario implementar sistemas automatizados en los almacenes, que aportan la ventaja adicional de reducir los errores humanos, pero que requieren una inversión muy potente y una planificación de su puesta en marcha excepcional si no se quiere interrumpir el servicio prestado durante la implementación.

Sería necesario implementar sistemas automatizados en los almacenes, que aportan la ventaja adicional de reducir los errores humanos

Y aunque este argumento puede haber perdido peso, el verdadero obstáculo para implementar una trazabilidad en el sistema de distribución farmacéutico es la falta de homogeneidad de los distintos sistemas. Las oficinas de farmacia están progresivamente implementando sistemas automatizados, pero no todos ellos operan bajo el mismo entorno informático, tampoco están homogeneizados los sistemas de trazabilidad de las empresas productoras, ni de los sistemas de salud en el caso de los productos hospitalarios, donde cada Comunidad Autónoma tiene su propio sistema.

A pesar de todos los problemas descritos, la trazabilidad actual de las empresas distribuidoras acostumbra a ser bastante alta, ya que suele contar con sistemas semiautomatizados como códigos Data Matrix, RFID, y software de gestión que suelen ser suficientes para trazar el lote del cada medicamento y así alcanzar, al menos en parte, las ventajas descritas. Sin embargo, es crucial seguir avanzando hacia una mayor homogeneización y automatización de estos sistemas para maximizar los beneficios de la trazabilidad.

Sin duda, continuar realizando esfuerzos en mejorar la trazabilidad de los medicamentos conllevará beneficios futuros a todas las partes implicadas y redundará en un beneficio para la sociedad y el Sistema Nacional de Salud.

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