Gema Maldonado Cantero
El Ministerio de Sanidad confía en poder avanzar hacia un acuerdo con los sindicatos médicos para acabar con la huelga nacional contra el Estatuto Marco, que arrancará su segunda semana el próximo 16 de marzo y que tiene previstas nuevas convocatorias hasta junio. El nuevo director general de Ordenación Profesional, Miguel Ángel Máñez Ortiz, admite que hay «acercamientos y conversaciones» con el Comité de Huelga, que «por ahora, son informales», pero espera poder llegar a «un espacio común» para seguir trabajando y acordar un texto para el Estatuto.
«Tenemos espacio para intentar una solución» con la que evitar que la huelga «llegue a más, con las consecuencias que tienen para el paciente», afirma Máñez, que ha formado parte del equipo que se ha reunido en distintas ocasiones con los sindicatos médicos durante el último año. No es el primer proceso de negociación en el que participa y su objetivo en esta nueva etapa es tratar de poner fin a la conflictividad generada en torno al Estatuto Marco.
«Tenemos espacio para intentar una solución» con la que evitar que la huelga «llegue a más, con las consecuencias que tienen para el paciente», afirma el director general de Ordenación Profesional
En esta disposición a volver a las negociaciones no tiene cabida el Estatuto médico y facultativo que exige el Comité de Huelga, un límite que ha marcado el equipo de Mónica García desde el principio. Desde la dirección general de Ordenación Profesional esperan que en las próximas conversaciones puedan entenderse «lo límites de las otras partes».
El último día de huelga médica de febrero, el Comité de Huelga lamentaba que Sanidad no hubiera establecido contacto oficial con ellos para intentar encauzar el conflicto. Extremo que confirmó el Ministerio de Sanidad. Las posibilidades de entendimiento parecían nulas, sobre todo desde que Mónica García y los sindicatos con representación en el Ámbito de Negociación acordaron el texto del borrador del Estatuto para empezar su proceso de tramitación.
Pero este nuevo giro podría llevar a nuevos cambios en ese texto. «Tenemos margen hasta el día que llegue al Congreso de los Diputados», señalan en el Ministerio. Hasta que eso ocurra, el borrador tiene que pasar por el Consejo de Ministros, salir en audiencia e información pública y solicitar informes preceptivos a otros ministerios.
En el Ministerio de Sanidad consideran que hay «margen» para introducir cambios en el texto del borrador del Estatuto Marco
En todo este proceso, el Ministerio de Sanidad da por hecho que se introducirán cambios, tanto por las alegaciones que reciban como por lo que digan otros ministerios afectados por el anteproyecto de ley. Por lo que contempla también que se pueden introducir modificaciones que vengan de nuevos acuerdos con los sindicatos médicos. Una vez que llegue al Congreso, el anteproyecto seguirá estando sujeto a cambios a través de las enmiendas que introduzcan los grupos parlamentarios y que terminen saliendo adelante.
Pese a iniciar este nuevo camino con la negativa tajante a un Estatuto médico, que sigue siendo clave para el Comité de Huelga, Sanidad cree que hay aspectos del Estatuto actual en los que ambas partes «estamos cerca», señalan, por lo que se centrarán en los puntos que «tenemos más en litigio». Entre ellos, se sitúa la representación de los médicos en las negociaciones, una de las principales reivindicaciones del Comité de Huelga.
En la negociación oficial del Ámbito, los sindicatos médicos solo tenían un representante de CESM. Los médicos siempre han sentido que no se defendían sus condiciones laborales y su singularidad por parte de esos otros sindicatos, CC.OO., UGT, CSIF, SATSE-FSES y CIG-Saúde.
Sanidad cree que hay aspectos laborales del Estatuto actual en los que ambas partes «estamos cerca», pero admite que hay varios puntos «en litigio»
Una de sus grandes reivindicaciones es tener su propia interlocución directa, una mesa de negociación propia. Mónica García ha insistido en que no podía saltarse al Ámbito, el lugar donde la normativa marca que debía negociarse el Estatuto. En el último año Sanidad ha mantenido una veintena de reuniones paralelas con los sindicatos CESM y SMA y con la plataforma de organizaciones médicas Apemyf. Pero no han llegado a acuerdos ni era el marco oficial de negociación. Habrá que ver cómo se articula esa nueva interlocución para que satisfaga la demanda de los médicos.
Otros aspectos como la clasificación profesional, la jubilación anticipada y la jornada de guardia han marcado el conflicto abierto entre los sindicatos médicos y el Ministerio de Sanidad. Son cuestiones que tendrán que afrontar si vuelven a sentarse a negociar. La jornada de guardia sigue siendo un caballo de batalla de los sindicatos del colectivo, que no terminan de creerse que se vaya a producir de manera efectiva en el día a día la reducción a 17 horas como máximo y tampoco les parece suficiente.
Desde el Ministerio insisten en que las sucesivas redacciones del artículo específico sobre guardias (Art.96) se han ido puliendo hasta eliminar cualquier ambigüedad
El director general de Ordenación Profesional insiste en que las sucesivas redacciones del artículo específico destinado a esta cuestión (Art.96) se han ido puliendo hasta eliminar cualquier ambigüedad. La coletilla «en función de las necesidades del servicio no existe ya», insiste. De forma que el redactado actual solo contempla una ampliación de la jornada de guardia a 24 horas continuadas en puestos de difícil cobertura o los fines de semana y festivos con el consentimiento expreso del médico afectado, de manera voluntaria y con un informe previo de prevención de riesgos laborales.
Esta redacción tampoco convence a los sindicatos que temen que sus servicios de salud o sus gerencias les presionen para ampliar las guardias. El Comité de Huelga se prepara para hacer frente al Ministerio de Sanidad y al Estatuto Marco en las calles con la huelga de cinco días prevista del 16 al 20 de marzo, a la que le seguirán las del 27 al 30 de abril, 18 al 22 de mayo y 15 de 19 de junio si esta nueva vía de negociación no llegara a buen puerto.










