Redacción
Mediante un nuevo método basado en la biopsia líquida, se puede predecir qué pacientes con cáncer de pulmón tienen más probabilidades de beneficiarse de la inmunoterapia. Con el foco puesto en una medicina del cáncer más precisa y menos agresiva, este método combina distintos tipos de información biológica, basándose en un enfoque denominado multiómico, que ayuda a clasificar a los pacientes con cáncer de pulmón de células no pequeñas, el tipo más frecuente y a anticipar su respuesta al tratamiento.
Este método ha sido desarrollado por el grupo de Investigación Traslacional en Inmunoterapia del Cáncer y Epigenética del Instituto de Investigación Biomédica de Málaga y Plataforma en Nanomedicina (Ibima Plataforma Bionand), en colaboración con el Hospital Universitario Virgen de la Victoria, el Hospital Regional de Málaga y la Universidad de Málaga.
El método utiliza un enfoque multiómico que ayuda a clasificar a los pacientes con cáncer de pulmón de células no pequeñas, el tipo más frecuente y a anticipar su respuesta al tratamiento
El cáncer de pulmón es la principal causa de muerte por cáncer en el mundo. Aunque la inmunoterapia ha mejorado notablemente el pronóstico de muchos pacientes no funciona en todos los casos: entre un 20% y un 45% de los pacientes no obtiene beneficio con este tratamiento. Uno de los principales problemas es que no existen herramientas suficientemente precisas para saber de antemano quién va a responder. Los marcadores actuales tienen limitaciones y, en muchos casos, requieren biopsias invasivas.
Para superar este reto, investigadores malagueños han analizado muestras de sangre de 79 pacientes con cáncer de pulmón metastásico, combinando distintos tipos de información biológica mediante técnicas avanzadas. Este enfoque permite reducir la incertidumbre, evitar procedimientos agresivos y avanzar hacia tratamientos más personalizados.
Perfiles moleculares del tumor
El principal avance del estudio ha sido la identificación de tres perfiles moleculares del tumor, una especie de ‘DNI biológico’ que permite anticipar cómo va a evolucionar la enfermedad desde las primeras fases del tratamiento. Uno de estos perfiles identifica a los pacientes con mejor pronóstico, que pueden superar los 40 meses de supervivencia, mientras que los otros dos se asocian a tumores más agresivos y a una menor respuesta a la inmunoterapia.
Según los investigadores, este modelo no solo ayuda a saber qué pacientes responderán mejor, sino también a entender cómo cambia el tumor con el tratamiento. Además, estos perfiles se han confirmado en otros grupos de pacientes, lo que refuerza su fiabilidad y su posible aplicación en la práctica clínica habitual. Gracias al uso de la biopsia líquida, los médicos pueden seguir la evolución del tumor en tiempo real y tomar decisiones más rápidas y precisas, sin recurrir a cirugías o biopsias repetidas.










