El ácido hialurónico, el nuevo complemento en los tratamientos odontológicos para mejorar la sonrisa

En el evento V edición del Vitaldent Dental Summit, la Dra. Verónica Schiavo abordó las diversas aplicaciones de este componente

Evento Vitaldent Dental Summit

Patricia Durán Carrasco
El ácido hialurónico, un componente natural existente en el cuerpo humano, puede ser un complemento en las consultas de los dentistas para conseguir mejorar la sonrisa tras un tratamiento odontológico, ayudando a reducir complejos y mejorando la salud bucodental. Así lo manifestó la Dra. Verónica Schiavo, odontóloga de Sanz Clínica Dental, durante su ponencia ‘Aplicación del ácido hialurónico en odontología la guinda para un buen plan de tratamiento’, desarrollada en el marco de la V edición del Vitaldent Dental Summit, la jornada científica anual de Donte Group, y celebrada en Madrid.

La Dra. Schiavo explicó que el ácido hialurónico permite rellenar espacios vacíos o huecos. En función de lo que se busque quedará un efecto más o menos natural. Además del relleno, este producto tiene otras propiedades, como un potente antiinflamatorio, antiedematoso (tiene la capacidad de absorber parte del líquido del edema), así como analgésico y antibacteriano.

El ácido hialurónico es un complemento a los tratamientos odontológicos

Aplicado en la odontología, los profesionales pueden utilizar el ácido hialurónico para la corrección de anomalías o asimetrías; hidratación; queilitis angulares, altas, procesos erosivos; soporte de tejidos peribucales; sonrisa gingival; regeneración y osteointegración; relleno de papilas; y complemento de rehabilitación oral. En función de la aplicación, existen diferentes tipos de ácido hialurónico, desde no reticulado hasta reticulado más intenso, que aporta una solución adaptada a cada caso. La reticulación es un proceso que se aplica al ácido hialurónico para formar moléculas más grandes que sean resistentes a la hialuronidasa, una enzima utilizada en medicina estética para disolver rellenos de ácido hialurónico no deseados, excesivos o mal colocados. El ácido hialurónico no reticulado ofrece más hidratación, señalización y cicatrización, mientras que a medida que, a mayor reticulación, aumenta la dureza, duración y resistencia.

En base a esto, la Dra. Schiavo mostró las diferencias de los cuatro tipos de ácido hialurónico utilizados en la odontología. El primero es Hydra no reticulado, es prácticamente puro y suele aplicarse en casos de pérdida de dientes para hidratar labios y piel. El siguiente es Soft, que tiene un reticulado bajo y se usa en tejidos intraorales para papilas de pacientes periodontales. Con más reticulación está Medium, indicado para el aumento labial y la corrección de arrugas. Por último, Intense, que se utiliza para rellenar los planos profundos, como arrugas y sonrisa gingival.

En función del grado de reticulasa del ácido hialurónico, se conseguirá un efecto más natural o más duradero

Durante su ponencia, la Dra. Schiavo mostró diferentes casos de éxito relacionados con la sonrisa gingival. “Uno de los problemas con los que nos enfrentados son las expectativas del paciente en relación con el aumento de labios, las cuales suelen ser altas. Debemos indicarle hasta dónde se puede llegar en la mejora de la sonrisa. Para ello, es recomendable realizar un estudio exhaustivo del sellado labial, que determinará cuánto ácido hialurónico se puede aplicar”, explica. Asimismo, añadió que el objetivo del tratamiento es corregir la sonrisa gingival mediante la corrección del grosor de los labios. “Embellecernos mejorará nuestra autoestima y nuestras relaciones”, matizó.

Duración del tratamiento y complicaciones

Otra de las cuestiones tratadas fue la duración de los efectos del ácido hialurónico. Según la Dra. Schiavo, sus efectos no desaparecen al 100%, en la mayoría de los casos se reduce en un 70%. “Los pacientes tienen que saber que nunca volverán a la sonrisa gingival original”, aseguró. Aunque el efecto se haya reducido, una de las ventajas del ácido hialurónico puede detectarse tanto por resonancia magnética como por ecografía, de esta forma “podemos saber si un paciente ha sido tratado con anterioridad con ácido hialurónica y así determinar que tipo de tratamiento es mejor”, apuntó la Dra. Schiavo.

Respecto a las complicaciones que podrían aparecer con este tratamiento, la Dra. Schiavo señaló las más comunes y sin riesgo, como edema, moratones, asimetrías, herpes y reactivación.Hasta el momento no hay reacciones alérgicas al ácido hialurónico, porque es un componente natural en nuestro organismo, como mucho, se puede ser producir una reacción a la reticulasa”, matizó. La ponencia finalizó con la idea de que las inyecciones de ácido hialurónico pueden revertirse utilizando hialuronidasa, de esta forma, se puede corregir las asimetrías o deshacer el trabajo en caso de que el paciente no quede contento.

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