Las políticas de fomento de la actividad física: «siguen sin ser una prioridad a nivel político»

Generar un consenso considerando el contexto; reconocer el alcance de los beneficios; aclarar el liderazgo y las responsabilidades multisectoriales son algunas de las soluciones que aporta un estudio para impulsar las estrategias

Ejercicio físico

Redacción
Actualmente, existe una evidencia limitada de que las políticas de promoción de la actividad físicas se apliquen, manteniendo alta la inactividad física, a pesar de que se aumentaron estas políticas en las últimas dos décadas. Esta es la conclusión del estudio Low global physical activity despite two decades of policy progress (Baja actividad física mundial a pesar de dos décadas de progreso político), publicado en Nature Health, que ha analizado documentos de 200 países y entrevistado a 46 expertos, incluyendo una persona del instituto de investigación ISGlobal en Barcelona.

Según las respuestas de las entrevistas, se ha vislumbrado que la actividad física ha pasado de ser una prioridad política esencialmente inexistente a una prioridad baja pero creciente” en la mayoría de los países y una prioridad definida” en unos pocos países. Los resultados arrojan algo que muchos ya intuimos: aunque en la última década la evidencia en torno a los peligros de la inactividad física ha crecido exponencialmente, las estrategias para evitar la inactividad física siguen sin ser una prioridad a nivel político, y las pocas que se han propuesto no parecen haberse desarrollado con eficacia”, comenta Pedro L. Valenzuela, investigador del Hospital Universitario Ramón y Cajal en la unidad de fisiología de la Universidad de Alcalá y codirector de Fissac, en declaraciones a SMC España.

Aunque hay un aumento de políticas de promoción de la actividad físicas, estás no se aplican, manteniendo la inactividad física alta

Asimismo, los encuestados sugieren que este cambio ha sido consecuencia al surgimiento de las enfermedades no transmisibles (ENT), que se ha convertido en una preocupación importante para la salud pública. Por otro lado, los encuestados destacaron que las iniciativas de liderazgo mundial, como las llevadas a cabo por la Organización Mundial de la Salud (OMS), ayudaron a elevar la prioridad de la actividad física, pero enfatizaron que la adopción de políticas por sí sola no se traduce necesariamente en un compromiso político suficiente.

Para la mayoría de los encuestados, la actividad física aún ocupa un papel relativamente menor en los discursos políticos nacionales y que aún no se habían identificado soluciones políticas claras, inversión financiera, integración en otras agendas políticas ni el apoyo de los principales líderes políticos. En este panorama, el informe considera que la formulación de políticas eficaz requiere un enfoque multifacético que involucre a diversas coaliciones para abordar problemas complejos, como la inactividad física. Sin embargo, el análisis ha mostrado que existe una falta de consenso entre los proponentes sobre si la actividad física debe conceptualizarse como un resultado deseado o como un medio para alcanzarlo, llevando a desacuerdo sobre las soluciones políticas. Los encuestados reconocieron que esta falta de consenso podría generar confusión entre los líderes políticos.

La actual conceptualización de la actividad física, centrada en la salud humana, es uno de factores que impiden las políticas 

Además, los responsables de la toma de decisiones no tienen claro qué se les pide que promuevan ni cómo deben variar las acciones según el sector y la agencia, lo que también puede explicar la escasez de ejemplos exitosos de implementación de políticas en todo el mundo, especialmente en países de ingresos bajos y medianos. “Es importante contar con un liderazgo claro que evite que todos los avances se queden estancados”, ha señalado Javier Sayavera, profesor titular del Área de Educación Física y Deportiva de la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla.

Otros de los factores que impiden políticas sobre la actividad física eficientes es la actual conceptualización de la actividad física, centrada en la salud humana, puede limitar las opciones políticas, a la vez que complica la formulación, la gobernanza y la formación de coaliciones del tema. En este sentido, los encuestados considera que este enfoque ha distanciado a algunos actores clave, lo que ha dado lugar a acuerdos de gobernanza fragmentados.

En este contexto y con el objetivo de aumentar las políticas de actividad física, el estudio propone una serie de soluciones, en las que se incluyen generar un consenso sobre la política de actividad física considerando el contexto; reconocer el alcance de los beneficios; aclarar el liderazgo y las responsabilidades multisectoriales; y aumentar las alianzas más allá de los proponentes obvios. Es necesario coordinar los distintos elementos involucrados (políticos, empresarios, personal sanitario, docentes, y la población en general) para luchar de forma efectiva contra la inactividad física”, concluye Valenzuela.

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