Redacción
A pesar de que las incapacidades temporales en los problemas musculoesqueléticos y respiratorios tienen la mayor incidencia, la salud mental tiene un incremento acumulado exponencial, con más de un 80% de aumento. Según el Grupo de Trabajo en Salud Mental de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (Semfyc), este incremento de bajas laborales por salud mental son en parte a consecuencia de un aumento del estrés psicosocial asociado a las condiciones laborales y sociales actuales.
En el nuevo episodio del pódcast de la Semfyc Píldoras de ciencia en abierto, en el que transmite estos datos extraídos de un informe reciente, se aborda la duración media de los procesos, los cuales se han acentuado, pasando de “de 67 días a 98 días y medio en 2024”, explica el Dr. Víctor Expósito Duque, médico de familia, en lo que respecta a días de contingencia. Las mujeres, los colectivos vulnerables y las personas de entre 30 y 40 años son los colectivos a los que afectan más las incapacidades temporales, según indica el Dr. Expósito durante el pódcast.
El estrés psicosocial asociado a las condiciones laborales y sociales actuales es uno de los factores que más impulsa las bajas por salud mental
Por otro lado, el trabajo se considera como un determinante social de la salud, según el Grupo de Trabajo de Salud Mental de la Semfyc. No obstante, advierte de que cuando el empleo tiene dinámicas de explotación, puede derivar en ansiedad, depresión y otros problemas que requieren atención sanitaria. Factores como jornadas excesivas, imprevisibilidad horaria, alta exigencia emocional o inestabilidad contractual forman parte de lo que denomina “precariedad integral”, que implica también dimensiones como la dificultad de acceso a la vivienda o la inseguridad material pese a tener empleo.
Desde el punto de vista clínico, el Dr. Expósito destaca que la incapacidad temporal “no es un derecho laboral, sino que tiene una indicación terapéutica”. Puede ser beneficiosa, por ejemplo, para facilitar ajustes y reducir carga en casos de depresión, pero también puede resultar contraproducente en determinados trastornos de ansiedad si refuerza la evitación. Por ello, insiste en que debe delimitarse bien su duración y su función dentro de un plan terapéutico más amplio.
“La incapacidad temporal no es un derecho laboral, sino que tiene una indicación terapéutica”, según el Dr. Expósito
Para la Semfyc, hay que evitar poner el foco en cuestionar a profesionales o pacientes. “El aumento de bajas por salud mental no es un fallo del médico de familia, ni tampoco un abuso del trabajador”, afirma el Dr. Expósito. A su juicio, responde a “un modelo laboral más exigente, un sistema asistencial tensionado y una falta de coordinación estructural entre empresas y niveles asistenciales”.
La sociedad científica defiende que la solución “no es restringir las bajas, sino hacerlas más terapéuticas, mejorar el diagnóstico precoz y coordinarnos mejor con las empresas para mejorar las condiciones laborales”. En este sentido, la atención primaria “forma parte de la solución a este problema de vulnerabilidad social y no forma parte del problema de las bajas”, concluye el Dr. Expósito.










