Anuario iSanidad 2025
Nieves Sebastián Mongares
El Centro de Neurociencia Cajal (CNC) perteneciente al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) lleva a cabo una actividad científica desde un enfoque multidisciplinar. En este sentido, con el trabajo en red como una de sus máximas y la aportación de la innovación tecnológica, la entidad tiene como meta mejorar el conocimiento y funcionamiento de la compleja estructura que conforma el sistema nervioso.
Como explica la Dra. Liset M. de la Prida, directora del CNC, los avances en investigación que se están logrando en este campo son muy relevantes, destacando la oportunidad que brinda el momento actual para posicionar la neurociencia española como referente a nivel internacional.
Fue nombrada como directora del centro en 2025, ¿cuáles son las prioridades o líneas estratégicas que se ha marcado al frente del cargo desde entonces?
Mis prioridades estratégicas se articulan en torno a tres ejes fundamentales. El primero es impulsar programas de investigación transversales que conecten distintas escalas, desde los genes y las células del sistema nervioso hasta el comportamiento y la patología, favoreciendo la colaboración entre grupos y disciplinas.
El segundo es consolidar un ecosistema tecnológico puntero que nos permita integrar técnicas avanzadas como las ómicas (transcriptómica, proteómica, metabolómica), la neuroimagen funcional, la inteligencia artificial o los modelos de biología sintética como organoides.
Y el tercero, no menos importante, es fortalecer el compromiso institucional con la atracción y formación de nuevos talentos, la cultura científica compartida y la transferencia del conocimiento a la sociedad. Dirigir este nuevo centro es también una oportunidad para redefinir cómo se hace ciencia en nuestro país, con estructuras más abiertas, colaborativas y estratégicas.
“Dirigir este nuevo centro es una oportunidad para redefinir cómo se hace ciencia en nuestro país, con estructuras más abiertas, colaborativas y estratégicas”
Una de sus misiones en el cargo es lanzar un programa ambicioso de investigación internacional. ¿Qué posición tiene España a día de hoy en la investigación en neurociencias y cómo de importante es tejer redes con otros países para impulsar el avance en este campo?
España cuenta con grupos de excelencia internacional en neurociencia, y con institutos de reconocido prestigio, pero aún nos faltan mecanismos y programas que potencien su impacto colectivo. Con el CNC aspiramos a catalizar iniciativas que permitan cubrir ese vacío.
Las redes internacionales no son una opción, son una necesidad estratégica: la neurociencia de vanguardia es colaborativa, interdisciplinar y exige acceso a tecnologías y cohortes que sólo se logran con alianzas bien tejidas.
Por ejemplo, hemos lanzado una propuesta intercentro para vertebrar redes internacionales de intercambio científico-técnico que, de ser financiada, nos permitirá contribuir a ese mapa global, promoviendo un ecosistema competitivo, visible y conectado dentro y fuera del país.
Las redes internacionales no son una opción, son una necesidad estratégica
¿Qué proyectos o líneas de investigación destacaría de los que están en marcha dentro del CNC en la actualidad?
Estamos lanzando programas estratégicos que abordan desde la organización de circuitos neuronales en comportamientos complejos hasta la interacción entre el cerebro y el cuerpo en contextos como el envejecimiento o el cáncer.
También estamos impulsando plataformas tecnológicas punteras, como la generación de modelos celulares humanos avanzados, la neuroimagen funcional o el análisis computacional de grandes volúmenes de datos para elaborar mapas detallados del cerebro. Nuestro foco está en romper fronteras entre disciplinas y escalar la ciencia excelente que ya existe en el centro.
¿Cuáles son los principales desafíos existentes bajo su punto de vista en el campo de los circuitos neuronales y la memoria en materia de investigación y cuáles de los últimos avances producidos en este ámbito resaltaría?
Uno de los grandes desafíos es entender cómo los circuitos neuronales y gliales integran información en distintas escalas (celular, temporal, contextual) para generar recuerdos con sentido adaptativo. También lo es traducir ese conocimiento a modelos humanos, de manera que podamos comprender mejor los mecanismos que nos definen y cómo su alteración deviene en enfermedades del sistema nervioso.
En los últimos años, avances como la imagen funcional, la manipulación de poblaciones neuronales específicas o los modelos de organoides humanos han transformado nuestras posibilidades. El reto ahora es integrar estos enfoques de forma coherente para abordar preguntas complejas sobre la memoria y sus alteraciones, por ejemplo.
El reto ahora es integrar estos enfoques de forma coherente para abordar preguntas complejas sobre la memoria y sus alteraciones
¿Qué importancia tienen en la actualidad dentro del CNC nuevas tecnologías como la inteligencia artificial de cara a impulsar los avances en investigación? ¿Qué aplicaciones reales tiene ya la IA en el centro?
La inteligencia artificial está transformando nuestra manera de investigar el cerebro. Aunque para el público general pueda parecer una novedad, en los centros de neurociencias no solo hemos sido testigos de su origen, sino que hemos contribuido a su desarrollo. Conceptos como cibernética, neurocomputación, aprendizaje por refuerzo o análisis de la dimensionalidad de grandes volúmenes de datos llevan décadas formando parte de nuestro lenguaje.
La inteligencia artificial está transformando nuestra manera de investigar el cerebro, aunque para el público general pueda parecer una novedad
Ahora, ante esta nueva revolución, en el CNC estamos integrando la IA de forma estratégica: la utilizamos para analizar mapas extensos del cerebro con resolución celular, estudiar el comportamiento animal complejo y la actividad neuronal en tiempo real, colaborando con expertos en IA para desarrollar modelos inspirados en principios biológicos. Más allá de acelerar los descubrimientos, creemos que la IA nos permitirá formular preguntas más audaces sobre el funcionamiento del cerebro.
Asimismo, el centro cuenta con recursos como tecnologías ómicas, mapeo cerebral integral o microscopía de dos fotones con estimulación holográfica a demanda. ¿Qué aportan todas estas herramientas de cara a profundizar en el avance en el conocimiento sobre circuitos cerebrales?
Estas tecnologías nos permiten estudiar el cerebro con una precisión sin precedentes. Las ómicas nos revelan los mecanismos moleculares que diferencian tipos celulares y estados funcionales, identificando puertas de entrada para controlar el sistema mediante manipulaciones genéticas. El mapeo cerebral integral nos ayuda a entender cómo se conectan y organizan las redes neuronales y gliales, identificando su contribución a la definición de comportamientos complejos.
“El mapeo cerebral integral nos ayuda a entender cómo se conectan y organizan las redes neuronales y gliales, identificando su contribución a la definición de comportamientos complejos»
La microscopía de dos fotones con estimulación holográfica nos permite observar y manipular circuitos en tiempo real, con precisión de tipo celular, mientras los animales se comportan. Por ejemplo, ya estamos combinando transcriptómica y optogenética para identificar poblaciones celulares que codifican recuerdos espaciales y activar selectivamente sus patrones. Integrar estas herramientas nos acerca a una comprensión sistémica del cerebro, desde el gen hasta la conducta.
Con todo lo anterior, me gustaría destacar la enorme oportunidad que representa este momento para posicionar la neurociencia española a nivel internacional. Desde el CNC del CSIC estamos construyendo algo nuevo, con ambición y visión de futuro, pero también con raíces profundas en la tradición científica de Santiago Ramón y Cajal, Premio Nobel y padre de la neurociencia.
Queremos demostrar que es posible hacer ciencia excelente desde lo público, con impacto y compromiso social. Al mismo tiempo, creemos en el valor de la colaboración con el sector privado, impulsando iniciativas emprendedoras que ayuden a transferir conocimiento, escalar soluciones y abrir nuevas vías de innovación.










