«En España la actividad de trasplante ha crecido un 50% en la última década»

Dra. Beatriz Domínguez-Gil, directora de la Organización Nacional de Trasplantes (ONT)

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Anuario iSanidad 2025
Nieves Sebastián Mongares
Los datos de España en trasplantes de órganos y tejidos sitúan al país como líder mundial en este ámbito. En 2024 se alcanzaron cifras récord, con 6.464 trasplantes de órganos realizados, lo que supone una tasa de 132,8 trasplantes por millón de población. Además, desde la Organización Nacional de Trasplantes (ONT) se marcaron en su Plan de Actuación para 2025 aumentar un 5% el número de trasplantes en este ejercicio. Beatriz Domínguez-Gil, directora de la entidad, explica en esta entrevista las claves del modelo español y los retos pendientes.

España registra cifras de récord en trasplantes, ¿cuáles diría que son las claves del éxito en este ámbito? ¿Qué otros datos destacarían dentro de este hito?
España lleva tres décadas como líder mundial en donación de órganos. Existen tres grandes elementos que justifican el éxito español. El primero es, sin duda, la solidaridad de los ciudadanos de nuestro país que, en uno de los momentos más duros de sus vidas, dicen sí a la donación de órganos de su ser querido.

En segundo lugar, contamos con un Sistema Nacional de Salud público y universal, que garantiza el acceso equitativo a una terapia tan sofisticada como el trasplante. Por último, lo que nos hace especiales a nivel mundial y nos permite seguir creciendo es nuestro modelo de gestión del proceso de donación de órganos y tejidos tras el fallecimiento.

Lo que nos hace especiales a nivel mundial y nos permite seguir creciendo es nuestro modelo de gestión del proceso de donación de órganos y tejidos tras el fallecimiento

El Modelo Español pivota sobre la figura del coordinador hospitalario de trasplantes y se extiende hasta la sala de coordinación de la ONT donde se da soporte a los hospitales implicados y se realiza la asignación de los órganos, bajo estrictos criterios clínicos y territoriales.

Siempre se puede mejorar y quizá sea ese espíritu innovador, inconformista y de autoexigencia que caracteriza a la ONT y a toda la red española de donación y trasplante lo que hace que sigamos creciendo cada día y seamos un modelo de referencia en todo el planeta.

En concreto, España lidera a nivel mundial la donación y los trasplantes en asistolia. ¿A qué factores atribuyen estos resultados y qué margen de mejora hay al respecto?
La ONT identificó hace años una iniciativa que ha resultado fundamental para mantener esta senda de crecimiento: la donación en asistolia (la donación por parte de personas que fallecen tras una parada cardiorrespiratoria). Este tipo de donación es particularmente complejo porque la parada cardiorrespiratoria que precede al fallecimiento de la persona condiciona la ausencia de flujo sanguíneo a los órganos durante un periodo de tiempo, lo que puede poner en riesgo su viabilidad para trasplante.

Con un total de 1.316 donantes en asistolia (un 25% más que en 2023), este tipo de donación ya representa más de la mitad de los donantes en España. La donación en asistolia se realiza en otros 25 países del mundo, si bien España no sólo registra la mayor actividad de este tipo, sino que sigue siendo el único país que trasplanta con éxito todo tipo de órganos de estos donantes. En 2024 se realizaron 1.866 trasplantes renales, 579 hepáticos, 272 pulmonares, 101 cardiacos, 24 pancreáticos y un trasplante de cara de donantes en asistolia.

Quizá sea ese espíritu innovador, inconformista y de autoexigencia que caracteriza a la ONT y a toda la red española de donación y trasplante lo que hace que sigamos creciendo cada día

Por su especial dificultad (sólo ocho países en el mundo lo realizan), es importante destacar que el trasplante cardiaco de asistolia ya contribuye al 29% del total de trasplantes cardiacos en España. Con estos excelentes resultados, es difícil seguir mejorando, pero desde la ONT sí que creemos que la donación en asistolia va a seguir creciendo en los próximos años.

¿Cómo se coordina el trabajo desde la ONT entre la red de centros hospitalarios y otras entidades involucradas para garantizar que se llevan a cabo todos los procesos de manera óptima?
La red de coordinación de trasplante está estructurada en tres niveles: nacional, autonómico y hospitalario. Los dos primeros niveles, representados por la ONT y las Coordinaciones Autonómicas de Trasplante, dependen de la administración sanitaria nacional y autonómica, respectivamente. Ambos actúan como soporte de todo el proceso de donación y trasplante y como verdaderos intermediarios entre el nivel político y el nivel técnico-hospitalario.

Todas las decisiones técnicas se toman por consenso en la Comisión de Trasplantes del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud, comisión conformada por los responsables de la coordinación nacional y de cada una de las autonomías. El tercer nivel de coordinación lo integra una red de hospitales específicamente autorizados por la autoridad sanitaria autonómica para la obtención de órganos. Uno de los criterios de autorización de estos centros es el de contar con una unidad de coordinación de trasplantes dentro del hospital, unidad responsable de orquestar el proceso de donación y trasplante de órganos.

El tercer nivel de coordinación lo integra una red de hospitales específicamente autorizados por la autoridad sanitaria autonómica para la obtención de órganos

En el momento actual contamos con 185 hospitales autorizados para la donación de personas fallecidas, cuyas unidades de coordinación de trasplantes están compuestas por personal médico y de enfermería, con un número variable de miembros dependiendo del tamaño del hospital.

Todos estos niveles trabajan en red, de manera coordinada, para que cada operativo de donación sea lo más eficiente posible. Para ello, la ONT ofrece apoyo logístico 24/7 y vela por el cumplimiento de los criterios clínicos y territoriales de distribución de órganos, acordados previamente con los equipos trasplantadores y reevaluados cada año.

Recientemente comentaban que, aunque no es preocupante por lo ligero del aumento, sí que se ha visto un incremento del número de negativas a donar. ¿De dónde consideran que puede surgir esta tendencia? ¿Plantean alguna acción o campaña de divulgación/informativa al respecto?
La sociedad española es generosa, lo demuestra cada año. El 80% de las familias, de acuerdo con los datos de 2024, dicen sí a la donación de órganos de su ser querido llegado el momento. Sin embargo, en los últimos años hemos percibido un ligero incremento de las negativas, que nos obliga a analizar este fenómeno para intentar abordarlo desde diferentes perspectivas.

Por un lado, estamos trabajando en una nueva encuesta poblacional (la anterior es de 2006) que nos permita conocer el posicionamiento social hacia la donación e identificar factores que puedan condicionar una actitud favorable o desfavorable.

Por otro lado, queremos realizar un mayor esfuerzo en formación en comunicación en situaciones críticas y la entrevista familiar a la donación, a través de actividades formativas dirigidas a los coordinadores hospitalarios de trasplantes, así como con otros grupos o especialidades médicas, particularmente las que atienden a pacientes críticos. Atención primaria también adquiere una gran relevancia, pues está más próxima a los pacientes y puede contribuir a sensibilizar a los ciudadanos.

Hace unos meses, el Ministerio de Sanidad daba luz verde a la posibilidad de realizar donaciones de órganos entre personas con VIH. ¿Existen otras demandas o necesidades en esta línea sobre las que consideran que deben producirse avances?
Estamos muy orgullosos de haber avanzado en esta materia, ya que, con la derogación de la norma de 1987, se da respuesta a una reivindicación histórica del colectivo con infección por el VIH y de los profesionales que les brindan asistencia sanitaria para que estas personas puedan ser, si así lo desean, donantes de órganos para trasplante.

La Comisión Permanente de Trasplantes del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud aprueba las directrices técnicas que han de aplicarse para la evaluación de los potenciales donantes y la toma de decisiones en función de los resultados de las determinaciones realizadas.

Estamos muy orgullosos de haber avanzado en esta materia con la derogación de la norma de 1987, se da respuesta a una reivindicación histórica del colectivo

Estas directrices se actualizan periódicamente en función de los avances científico-técnicos y se alinean con las guías internacionales en el ámbito del trasplante, en particular, la Guía de la Dirección Europea para la Calidad de los Medicamentos y los Servicios Sanitarios (EDQM, por sus siglas en inglés) y las del Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC, por sus siglas en inglés).

Las pruebas de determinación del VIH, junto con las de otros agentes infecciosos, forman parte de estas directrices, por lo que no se precisaba una norma específica para el VIH en nuestro ordenamiento jurídico. Es más, su existencia diferenciaba a esta infección, y a las personas que la padecen, de otras condiciones del donante cuyo control no se basa en una norma como la que se acaba de derogar.

Desde la ONT seguimos avanzando, de la mano de la mejora del conocimiento de ciertas patologías, en la incorporación de nuevos donantes que, anteriormente, no podían donar sus órganos. En esta línea, trabajamos con el Hospital Universitario Virgen de la Arrixaca de Murcia en un protocolo nacional para que los pacientes con glioblastoma que cumplan con ciertas características clínicas puedan ser donantes si así lo desean.

Otro cambio importante que hemos experimentado en los últimos años ha sido la expansión del uso de antivirales de acción directa para el tratamiento de la infección por el virus de la hepatitis C, lo que ha permitido reducir drásticamente la lista de espera para trasplante hepático. Gracias a ello, estamos considerando el trasplante hepático como tratamiento para otras enfermedades que antes se descartaban, como determinados casos de cáncer colorrectal con metástasis hepáticas irresecables.

La expansión del uso de antivirales de acción directa para el tratamiento de la infección por el virus de la hepatitis C ha permitido reducir drásticamente la lista de espera para trasplante hepático

Para terminar, ¿cuáles diría que son los principales desafíos que enfrenta en la actualidad el campo de la donación de órganos y tejidos en España?
El mayor reto al que nos enfrentamos es el de mantener nuestro elevado nivel de actividad y continuar llevando la terapia del trasplante al mayor número de pacientes posible. En 2024, España alcanzó los 52,6 donantes de órganos por millón de población, su máximo histórico y una tasa jamás descrita en ningún país del mundo. Esta cifra permitió la realización de 4.047 trasplantes renales, 1.344 hepáticos, 623 de pulmón, 347 cardíacos, 98 de páncreas y 5 de intestino.

Desde la ONT, gracias a la innovación constante y a nuestra apuesta por la donación en asistolia, esperamos mantener este nivel de excelencia. Pero este esfuerzo también debe ir acompañado de un refuerzo de los equipos de coordinación y de trasplante en los hospitales y una apuesta firme por el programa de trasplantes, que salva y mejora la calidad de vida de miles de pacientes cada año en nuestro país.

Este esfuerzo también debe ir acompañado de un refuerzo de los equipos de coordinación y de trasplante en los hospitales y una apuesta firme por el programa de trasplantes

En España la actividad de trasplante ha crecido un 50% en la última década; para mantener este ritmo y cubrir unas necesidades que siguen aumentando es preciso dotarnos de más recursos humanos y de una tecnología que simplifique los procesos

Además, la ONT se enfrenta al nuevo reto de implementar, en colaboración con las Comunidades Autónomas, el nuevo Reglamento europeo de sustancias de origen humano (SoHO). En su ámbito de competencias, que incluye los tejidos y las células, pero también otras SoHO (como la microbiota o la leche materna), afronta la puesta en marcha de una legislación que pretende garantizar la suficiencia de estas SoHO para uso clínico (y eventualmente para la fabricación de medicamentos o productos sanitarios), su calidad y seguridad, así como la protección de donantes y receptores. También apuesta por la innovación en el sector SoHO.

Para ello, la Comisión de Trasplantes del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud ya ha establecido un Comité de Innovación que gestiona la ONT y que nos está permitiendo incorporar de forma estructurada y rigurosa nuevos tratamientos a la práctica clínica asistencial.

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