Anuario iSanidadental 2025
César Calvo Rocha, presidente del Colegio Profesional de Higienistas Dentales de Madrid
El cierre del año 2025 nos ofrece una oportunidad para realizar una reflexión institucional, serena y rigurosa, sobre la situación de los higienistas dentales y los retos que, como colectivo profesional, debemos afrontar. Desde la presidencia del Colegio Profesional de Higienistas Dentales de Madrid considero esencial analizar el contexto en el que hemos desarrollado nuestra labor, así como anticipar las tendencias que marcarán el ejercicio profesional en 2026.
Durante 2025 se ha consolidado el reconocimiento social de la prevención en salud bucodental. La odontología avanza hacia modelos asistenciales centrados en promoción de la salud, educación sanitaria y seguimiento preventivo, ámbitos que constituyen la esencia del ejercicio del higienista dental en el sector público y privado. Nuestra labor resulta clave para garantizar una atención continuada y accesible, orientada a la prevención, contribuyendo a la mejora de la salud bucodental de la población.
En este contexto, las Unidades de Salud Bucodental (USBD) representan un espacio fundamental para desarrollar políticas públicas de salud oral y atender a colectivos prioritarios. En ellas, el higienista dental desempeña un papel esencial no solo en prevención, sino también como agente educativo, en el seguimiento clínico y en la detección precoz de patologías. Su presencia permite optimizar recursos, mejorar resultados en salud y reforzar el enfoque comunitario y preventivo que debe guiar la atención sanitaria. Por ello, uno de los retos para 2026 debe ser incrementar el número de higienistas dentales en las USBD y consolidar su papel dentro de estos equipos.
Uno de los retos para 2026 debe ser incrementar el número de higienistas dentales en las USBD y consolidar su papel dentro de estos equipos
No obstante, urge actualizar las funciones del higienista dental para evitar la inseguridad jurídica derivada del desfase legislativo existente, que produce situaciones no resueltas en la normativa que regula la profesión. A lo largo del 2025 se ha trabajado en el reconocimiento de competencias y en la mejora de la formación para garantizar modelos organizativos que prioricen la calidad asistencial y la protección del paciente y la salud profesional.
Convencidos de que el higienista dental aporta valor en la organización de la actividad, la planificación preventiva y la coordinación del trabajo en equipo, seguiremos trabajando en 2026 para conseguir el desarrollo normativo que permita ejercer plenamente nuestra labor.
La formación continuada ha sido uno de los ejes estratégicos del año. La evolución científica y tecnológica de la odontología exige profesionales actualizados y alineados con la evidencia científica. Desde el Colegio hemos defendido una formación accesible y de calidad como garantía de excelencia asistencial. Durante 2025, más de 2.000 alumnos han participado en 74 acciones formativas presenciales y online, muchas acreditadas, y con un esfuerzo notable de subvención para colegiados y precolegiados. En 2026, la formación seguirá ocupando un lugar prioritario.
Urge actualizar las funciones del higienista dental para evitar la inseguridad jurídica derivada del desfase legislativo existente, que produce situaciones no resueltas en la normativa que regula la profesión
El balance institucional es positivo. Con cerca de 5.700 colegiados, el Colegio mantiene un crecimiento sostenido que ha permitido reforzar su estructura y avanzar en la adquisición de una nueva sede, cuya inauguración está prevista para el próximo año. Este espacio dará respuesta a las necesidades institucionales y al aumento de la demanda formativa del colectivo.
El compromiso con la promoción de la salud bucodental y la visibilidad del higienista se ha consolidado mediante campañas divulgativas, presencia en medios y ferias de salud, y actividades educativas, como «12 meses, 12 sonrisas», «Tu sonrisa, nuestra profesión» y el cuento infantil «La Muelita Vera se pasa la seda», reforzando la educación en salud desde edades tempranas y acercando la figura del higienista dental a la población. Asimismo, el Colegio ha fortalecido alianzas con entidades sociales, sanitarias y científicas, y ha mantenido una presencia institucional activa en foros, encuentros profesionales y con las administraciones, defendiendo el reconocimiento de la profesión.
Con la mirada puesta en 2026, los desafíos exigen una respuesta coordinada: reforzar el papel del higienista dental en las USBD, avanzar en odontología comunitaria y ampliar su presencia en unidades hospitalarias, centros de día y residencias, donde su función preventiva resulta imprescindible. Continuaremos trabajando para lograr la adaptación y modificación legislativa a la realidad diaria del ejercicio profesional, y seguiremos combatiendo el intrusismo que amenaza la seguridad y la calidad de la atención odontológica.
Afrontar el futuro con una visión basada en colaboración, compromiso y responsabilidad colectiva será determinante para seguir construyendo una profesión sólida, reconocida y alineada con las necesidades reales del higienista dental y de la población.










