Expertos clínicos, pacientes y políticos impulsan la prevención cardiovascular con el objetivo de reducir un 50% la mortalidad

El Senado acoge una jornada para impulsar la prevención cardiovascular como prioridad de salud pública y de acción política en España

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Redacción
El Senado ha acogido la jornada Prevención Cardiovascular: de la estrategia a la acción, un encuentro que ha reunido a expertos clínicos, pacientes y representantes políticos para impulsar la prevención cardiovascular como prioridad de salud pública en España. La iniciativa, organizada por el Observatorio de Salud con la colaboración de Amgen, ha puesto el foco en la necesidad de trasladar la evidencia científica a medidas concretas que permitan reducir el impacto de la enfermedad cardiovascular, principal causa de muerte en España con más de 113.000 fallecimientos en 2024.

La presidenta de la Comisión de Sanidad del Senado, María del Mar San Martín Ibarra, subrayó que «el objetivo es reducir la mortalidad en un 50% y seguiremos trabajando apoyados en la evidencia y el conocimiento». En este sentido, indicó que han impulsado iniciativas sobre miocardiopatías, cronicidad y atención primaria, «muchas de ellas aprobadas por unanimidad, lo que demuestra que vamos por el buen camino».

La enfermedad cardiovascular sigue siendo la principal causa de muerte en España, con más de 113.000 fallecimientos anuales

María Fernández, directora de Relaciones Institucionales de Amgen España, destacó la ambición de la compañía de reducir el 50% de infartos e ictus en España para el año 2030. «Sabemos que no será fácil, pero estamos convencidos de que podemos lograrlo si fomentamos las políticas de prevención cardiovascular y contamos con la colaboración activa de administración pública, profesionales sanitarios, pacientes y empresas».

De la estrategia a la implementación

Durante la jornada, los participantes coincidieron en que el principal reto es pasar de los planes estratégicos a su aplicación real. El Dr. Héctor Bueno, coordinador científico de la Estrategia en Salud Cardiovascular del Sistema Nacional de Salud, incidió en la magnitud del problema y en la oportunidad de actuar antes. Así, recordó que la enfermedad cardiovascular causa 1,7 millones de muertes anuales en la Unión Europea, con más de 5 millones de nuevos diagnósticos y 60 millones de personas afectadas, lo que refuerza la necesidad de priorizar la prevención.

Hasta el 80% de los infartos e ictus podrían evitarse con prevención, detección precoz y control de factores de riesgo

Además, insistió en que hasta el 80% de los infartos e ictus podrían evitarse con hábitos de vida saludables, lo que sitúa la prevención primaria como eje clave del sistema. «La prevención cardiovascular necesita pasar definitivamente de la recomendación a la implementación», resaltó. Asimismo, abogó por reforzar la detección precoz, la promoción de la salud, los programas de cribado y la continuidad asistencial, incluyendo la rehabilitación cardiaca.

Retrasos, desigualdades y fallos en continuidad asistencial

En la primera mesa de debate, los expertos coincidieron en que persisten importantes barreras en la prevención cardiovascular. El presidente de la Sociedad Española de Cardiología, Ignacio Fernández Lozano, advirtió que «seguimos llegando tarde en demasiados casos«, tanto en la identificación como en el control del riesgo cardiovascular, y alertó de desigualdades territoriales en el acceso a tratamientos.

Por su parte, Almudena Castro señaló que «el primer evento cardiovascular sigue siendo, en muchos casos, el fracaso de la prevención primaria«, y defendió mejorar la adherencia terapéutica y ampliar las unidades de rehabilitación cardiaca, presentes solo en aproximadamente la mitad de los servicios.

Carlos Guijarro insistió en que la prevención debe comenzar antes de la llegada al especialista, mientras que Celia Castaño subrayó que muchas barreras son estructurales, como la fragmentación asistencial o la falta de interoperabilidad. Desde la perspectiva del paciente, Maite San Saturnino reclamó una mayor implicación: «la prevención no puede limitarse a recomendar, tiene que implicar al paciente«, con mejor información y acompañamiento.

Expertos y responsables políticos coinciden en la necesidad de pasar de la estrategia a la implementación con medidas evaluables

Consenso político e importancia de la atención primaria 

El debate también abordó el papel de las instituciones. Representantes parlamentarios coincidieron en que la prevención cardiovascular debe consolidarse como una prioridad política, con objetivos medibles, financiación suficiente y evaluación de resultados. Entre las medidas propuestas destacan mejorar la coordinación entre comunidades autónomas, reforzar la atención primaria, reducir desigualdades territoriales y avanzar en sistemas de seguimiento de resultados en salud.

La clausura del encuentro puso el foco en el papel de la Atención Primaria. María del Rosario Azcutia Gómez, gerente asistencial del Servicio Madrileño de Salud, destacó que este nivel asistencial es esencial para la prevención. En concreto, señaló que «la atención primaria tiene un papel trascendental en la prevención cardiovascular», al ser el ámbito más cercano para promover hábitos saludables, detectar precozmente el riesgo y acompañar al paciente.

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