Redacción
Los pacientes con infecciones del tracto urinario (ITU) podrían recibir el antibiótico adecuado mucho antes, gracias a una nueva prueba que ofrece resultados en cuestión de horas en lugar de días, según un trabajo de investigadores de la Universidad de Reading (Reino Unido), en colaboración con la Universidad de Southampton y el Hampshire Hospitals NHS Foundation Trust, todos en Reino Unido.
Según los resultados publicados en la revista Journal of Antimicrobial Chemotherapy, este nuevo método de análisis directo de orina permite determinar el tratamiento eficaz en una media de 5,85 horas, frente a los dos o tres días que requieren las pruebas de laboratorio convencionales.
El estudio financiado por el Instituto Nacional de Investigación en Salud y Atención (NIHR), analizó 352 muestras de orina de pacientes con sospecha de infección urinaria. La nueva prueba coincidió con el método de referencia en el 96,95% de los casos para siete antibióticos de primera línea utilizados en el tratamiento de la infección urinaria. Además, un segundo estudio, realizado con 90 muestras duplicadas, demostró una concordancia del 98,75% para las pruebas directas en orina, tanto con, como sin conservante.
La nueva prueba coincidió con el método de referencia en el 96,95% de los casos para siete antibióticos de primera línea utilizados en el tratamiento de la infección urinaria
El Dr. Oliver Hancox, director ejecutivo de Astratus Limited, empresa encargada de comercializar la prueba, ha subrayado la importancia de reducir los tiempos de diagnóstico: «El hecho de poder indicarle al médico el mismo día qué antibiótico utilizar significa que el paciente recibe el tratamiento adecuado antes, lo que reduce el riesgo de que se desarrolle resistencia y de que su infección se convierta en una sepsis potencialmente mortal».
La innovación elimina la necesidad de cultivar la muestra durante la noche, uno de los pasos más lentos del proceso tradicional. En su lugar, utiliza un cartucho con tubos precargados con distintos antibióticos que se introduce directamente en la muestra de orina. A través de un sistema de imagen óptica, se detecta el crecimiento bacteriano en cada tubo, lo que permite determinar rápidamente qué fármaco es eficaz.
Este avance podría tener un impacto relevante en la práctica clínica, especialmente en el contexto de la creciente resistencia a los antimicrobianos. El profesor Mike Lewis, director científico de innovación del NIHR, ha destacado que «esta investigación financiada por el NIHR no solo tiene el potencial de brindar tratamientos más rápidos y efectivos a los pacientes que sufren infecciones del tracto urinario, sino que también aborda el desafío más amplio de la resistencia a los antimicrobianos. La prueba rápida de orina es un ejemplo fantástico de las soluciones prácticas para la resistencia a los antimicrobianos que el gobierno se comprometió a desarrollar en su Plan de Salud Decenal».
«Esta investigación financiada también aborda el desafío más amplio de la resistencia a los antimicrobianos», ha destacado Mike Lewis
Las infecciones urinarias representan un problema sanitario relevante. Datos del NHS indican que han provocado más de 800.000 ingresos hospitalarios en Inglaterra en los últimos cinco años, y que una cuarta parte de las muestras analizadas contenían bacterias resistentes a antibióticos habituales.
En este contexto, el profesor Matthew Inada-Kim ha subrayado el potencial clínico de esta herramienta: «Las infecciones del tracto urinario son una causa común de que los pacientes necesiten antibióticos, y recibir el tratamiento adecuado desde el principio podría salvarles la vida. Una prueba que funcione con muestras que ya recogemos de forma rutinaria y que nos dé resultados el mismo día es precisamente el tipo de herramienta que podría cambiar la forma en que gestionamos estas infecciones en la práctica».









