Anuario iSanidadental 2025
Berta Sáez, directora gerente del Hospital San Juan de Dios Zaragoza
Garantizar el acceso a una atención bucodental segura y adaptada continúa siendo un reto de salud pública. Las personas con discapacidad y los colectivos en situación de vulnerabilidad afrontan barreras sensoriales, comunicativas y organizativas que exigen dispositivos específicos y coordinación hospitalaria. La Unidad de Salud Bucodental (USB) del Hospital San Juan de Dios de Zaragoza, activa desde 2010, ha consolidado un modelo especializado que integra consulta, prevención y cirugía en un entorno seguro.
El desafío asistencial
La evidencia muestra mayor prevalencia de caries y periodontitis en personas con discapacidad, condicionada por medicación crónica, limitaciones de autocuidado y dependencia de terceros; además, la ansiedad y la hipersensibilidad sensorial obligan a adaptar tiempos, estímulos y comunicación clínica. Esta realidad requiere equipos formados en manejo conductual y acceso a sedación o anestesia general en entorno hospitalario cuando el tratamiento convencional no es viable.
El modelo de la unidad de salud bucodental
La USB se organiza en torno a la persona, integrada en el hospital para facilitar interconsulta y continuidad en casos complejos. Atiende tres colectivos: niños con discapacidad, principalmente a través del Programa de Atención Bucodental Infantojuvenil (PABIJ) y del programa Chiquitines (0–6 años), impulsado por la Obra Social; adultos con discapacidad, con protocolos individualizados y posibilidad de cirugía hospitalaria cuando está indicada; y personas en situación de vulnerabilidad, con apoyo de programas de Obra Social como Zagalines, que facilitan acceso a tratamientos quirúrgicos.
Este andamiaje se ajusta al marco aragonés: el SALUD contempla la derivación a la USB cuando las necesidades especiales superan las posibilidades de tratamiento convencional dentro del PABIJ, con rutas y requisitos definidos para las familias.
La USB atiende tres colectivos: niños con discapacidad, adultos con discapacidad, y personas en situación de vulnerabilidad
Actividad asistencial y programas (2025)
En 2025 la USB registró 1.336 consultas entre todos los programas. De ellas, 829 correspondieron al PABIJ, superando ampliamente el objetivo anual de 500. Se atendieron 294 consultas de pacientes particulares y 198 de niños incluidos en programas ADP. En atención especializada, se realizaron 15 consultas especiales de pacientes derivados de maxilofacial por patología labiopalatina y se completaron 320 procesos de consulta labiopalatina (interceptivos y correctivos). Estos datos confirman la alta demanda y la diversidad de perfiles atendidos, y sostienen la necesidad de mantener tiempos clínicos ampliados y recursos adaptados.
Atención especializada y procesos complejos
La coordinación con Cirugía Maxilofacial y otras áreas hospitalarias permite abordar malformaciones labiopalatinas y alteraciones del desarrollo con trayectorias terapéuticas planificadas y revisiones periódicas. Este trabajo conjunto optimiza la oportunidad de los tratamientos interceptivos y reduce reprogramaciones por falta de tolerancia al procedimiento.
Actividad quirúrgica
En 2025 se llevaron a cabo 47 procesos quirúrgicos en el ámbito ATE (Zaragoza y Barcelona), cumpliendo el objetivo anual; 5 correspondieron a pacientes privados y 13 se realizaron mediante Obra Social (Zagalines). La disponibilidad de quirófano hospitalario específico para ASA I–II ha evitado desplazamientos y consolidado una capacidad resolutiva clave en Zaragoza, tal como se ha venido reforzando en los últimos años.
Indicadores de calidad y accesibilidad
La demora media para inicio de tratamiento fue de 32,79 días, por encima del estándar. Es un indicador sensible al volumen y a la complejidad clínica, y orienta nuestras mejoras: ampliación de agenda para primeras visitas, circuitos rápidos para casos de mayor riesgo, y refuerzo del preacondicionamiento conductual para disminuir reprogramaciones. La coordinación con Atención Primaria y con los dispositivos de derivación infantil resulta esencial para estabilizar la demanda y priorizar adecuadamente.
Mirada a futuro
El crecimiento sostenido de la demanda exige ampliación de recursos. Entre las prioridades de 2026 se incluye la habilitación de un segundo quirófano, con el objetivo de aumentar capacidad programada y mejorar accesibilidad. En paralelo, se reforzarán programas preventivos y de educación a familias y cuidadores, en línea con iniciativas nacionales que promueven accesibilidad y formación específica para una odontología más inclusiva.
La USB del Hospital San Juan de Dios de Zaragoza confirma que un modelo hospitalario, integrado y socialmente comprometido puede ofrecer odontología segura, accesible y equitativa a quienes más lo necesitan. En un contexto de demanda creciente y recursos públicos tensionados, la prioridad es sostener resultados clínicos, reducir tiempos y garantizar la adaptabilidad del servicio. Mantener la equidad en salud oral no es solo una meta asistencial: es una responsabilidad ética con la infancia, las personas con discapacidad y los colectivos vulnerables.










