Anuario iSanidad 2025
Nieves Sebastián Mongares
La atención primaria, como puerta de entrada al sistema sanitario, juega un papel esencial en el control de la ansiedad y el estrés. Además de ser los especialistas que pueden identificar estas condiciones en primera instancia, en coordinación con profesionales de psiquiatría y psicología, pueden ofrecer recomendaciones a diferentes niveles para tratar de reducir el malestar asociado a estas condiciones.
La Dra. Laura Araújo Márquez, coordinadora del Grupo de Trabajo de Salud Mental de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (Semergen), destaca en esta entrevista con el apoyo de Farmasierra que estos profesionales tienen la capacidad de obtener una imagen integral de la condición en cada paciente, manteniendo el contacto continuo con ellos para asegurar que el control de estas patologías es sostenido en el tiempo o intervenir si surgen nuevos episodios.
¿Han observado un aumento de las personas que acuden a las consultas de atención primaria reportando sintomatología asociada al estrés y la ansiedad? ¿Cuáles son las causas más frecuentes detrás de estos casos?
De forma clara y sostenida, sí. En los últimos años se ha producido un incremento significativo de la demanda asistencial relacionada con sintomatología ansiosa y estrés percibido en las consultas de atención primaria. Se trata, en muchos casos, de cuadros subclínicos o de trastornos adaptativos que impactan de manera relevante en la calidad de vida y en la funcionalidad del paciente.
La atención primaria, como puerta de entrada al sistema sanitario, juega un papel esencial en el control de la ansiedad y el estrés
Entre los factores más frecuentemente implicados en el estrés y la ansiedad destacan la sobrecarga laboral y la precariedad económica, la conciliación familiar deficitaria, la incertidumbre vital persistente, el impacto emocional residual de la pandemia, el aislamiento social y la hiperexposición a estímulos digitales. Todo ello configura un contexto de estrés crónico mantenido que desborda los mecanismos adaptativos de muchos pacientes.
En la actualidad, ¿qué papel juegan los médicos de atención primaria en el manejo de los pacientes con estas condiciones?
Los médicos de familia desempeñamos un rol absolutamente nuclear. Es el primer punto de contacto, el médico de atención primaria es el que detecta de forma precoz la sintomatología, contextualiza el malestar dentro de la biografía y el entorno del paciente y establece un plan terapéutico individualizado.
Desde atención primaria no solo se diagnostica y trata, sino que se acompaña, se hace seguimiento longitudinal y se prioriza un abordaje integral que combine intervenciones psicoeducativas, cambios en el estilo de vida, apoyo emocional y, cuando está indicado, tratamiento farmacológico. La longitudinalidad y la visión biopsicosocial son elementos diferenciales que posicionan al médico de familia como figura clave en estos procesos.
«El médico de atención primaria es el que detecta de forma precoz la sintomatología, contextualiza el malestar dentro de la biografía y el entorno del paciente y establece un plan terapéutico»
¿Qué importancia tiene el trabajo entre los perfiles y especialidades implicadas en estos casos, como la psiquiatría, y cómo se coordina?
La coordinación entre niveles asistenciales es esencial para garantizar un manejo eficiente y seguro. La colaboración entre atención primaria, psiquiatría y psicología clínica permite estratificar adecuadamente los casos, optimizar derivaciones y asegurar continuidad asistencial en aquellos pacientes con mayor complejidad o riesgo.
La coordinación depende del servicio de salud de cada comunidad. Habitualmente se derivan aquellos casos más resistentes o con difícil manejo y posteriormente, desde atención primaria, se hace seguimiento tras valoración por las Unidades de Salud Mental. Se intenta tener una comunicación abierta por si hay incidencias tras el tratamiento pautado por estos.
De cara a un abordaje integral de la ansiedad y el estrés, ¿qué importancia pueden jugar suplementos como los psicobióticos? ¿Cómo pueden integrarse en el marco de un manejo integral de los pacientes con esta sintomatología?Los psicobióticos pueden constituir una herramienta complementaria de valor dentro de un abordaje integral y personalizado de la ansiedad y el estrés, especialmente en pacientes con sintomatología leve o moderada, o como coadyuvantes en estrategias no exclusivamente farmacológicas.
«Los psicobióticos pueden constituir una herramienta complementaria de valor dentro de un abordaje integral y personalizado de la ansiedad y el estrés»
Su integración debe realizarse siempre desde un enfoque basado en la evidencia, explicando al paciente su papel como parte de un plan global que incluya hábitos de vida saludables, higiene del sueño, actividad física, técnicas de manejo del estrés y acompañamiento clínico. No sustituyen otras intervenciones, pero pueden aportar un beneficio adicional en determinados perfiles de pacientes.
¿Qué evidencia hay en torno al uso de estos psicobióticos en estrés y ansiedad y qué aporta actuar en el eje intestino cerebro? ¿Qué les transmiten los pacientes que han incorporado su uso hasta el momento en aspectos como la percepción del estrés, la calidad del sueño o la estabilidad emocional?
La evidencia disponible apunta a que determinadas cepas probióticas pueden modular el eje intestino cerebro, influyendo sobre la respuesta al estrés, la inflamación sistémica y la regulación neuroendocrina. Los estudios publicados muestran mejoras modestas, pero clínicamente relevantes en variables como la percepción del estrés, la calidad del sueño y la estabilidad emocional.
En la práctica clínica, los pacientes que han incorporado el uso de psicobióticos refieren con frecuencia una sensación subjetiva de mayor equilibrio emocional, mejor descanso nocturno y una mejor tolerancia al estrés cotidiano, especialmente cuando se combinan con otras medidas no farmacológicas.
«Los pacientes que han incorporado el uso de psicobióticos refieren con frecuencia una sensación subjetiva de mayor equilibrio emocional»
Con todo lo anterior, ¿qué desafíos cree que quedan pendientes de cara a avanzar en un manejo integral de los casos de estrés y ansiedad desde la consulta de atención primaria?
Persisten retos relevantes. Entre ellos, la limitación de tiempo en consulta, la alta frecuentación, la necesidad de mayor acceso a recursos psicológicos, la formación continuada específica en salud mental y la reducción del estigma asociado al malestar emocional.
Desde Semergen, consideramos prioritario reforzar el papel de atención primaria como eje del abordaje de la ansiedad y el estrés, dotándola de herramientas clínicas, formativas y organizativas que permitan ofrecer respuestas eficaces, humanizadas y basadas en la evidencia a un problema de salud cada vez más prevalente.










