Juan León García
Asturias y la ciudad autónoma de Melilla son las dos únicas regiones que no cuentan en España con servicios conveniados para ofrecer sistemas personalizados de dosificación (SPD), un modelo que se ha ido consolidando por el país hasta extenderse a la mayoría de las regiones, exceptuando Andalucía, que solo ofrece servicios de adherencia terapéutica (SAT).
En detalle, este servicio lo impulsa en su mayoría de casos la iniciativa privada de la propia farmacia comunitaria. Solo 1 de cada 4 farmacias que ofrecen SPD disponen de algún convenio para realizarlo. Y casi la mitad de los conciertos se cierran con las consejerías de salud (40%) o entidades locales, como ayuntamientos o diputaciones (44%).
Cerca de la mitad de los conciertos de farmacias que ofrecen el SPD son con ayuntamientos o diputaciones
Si bien hay tres comunidades autónomas (Cantabria, Galicia y País Vasco) que son la excepción, y donde es mayor el número de farmacias que disponen de convenio para ofrecer SPD a los pacientes que las que no lo tienen, según los datos compartidos este martes en el estudio ‘Los Sistemas Personalizados de Dosificación (SPD) y Programas de Adherencia en la farmacia comunitaria española: una realidad que pide crecer’, impulsado por el Consejo General de Colegios de Farmacéuticos (CGCOF), elaborado por la consultora Hiris y han colaborado en su realización la Sociedad Española de Atención a las Personas con Enfermedades Crónicas (Seapec) y el Laboratorio Farmacéutico Cinfa.
Autonomías como Castilla y León concentran hasta la mitad de las farmacias encuestadas para este informe que sí tienen suscrito algún tipo de convenio. Es una excepción respecto al resto de comunidades, cuyos porcentajes están por debajo de la mitad de las farmacias comunitarias registradas en cada región.
“Ojalá fueran más”, ha expresado la secretaria general del Consejo General de Farmacéuticos, Raquel Martínez, que defiende que la suscripción de convenios “permitiría que no recayese la carga económica sobre el paciente”. Por eso, otro de los deseos que ha manifestado es que se alcance una homogeneidad en los SPD y que, finalmente, “se pudiera universalizar este servicio”.
Como recoge el estudio hasta el 46% de los pacientes encuestados reconocen que participan de un servicio privado que les ofrece su farmacia, mientras que un 40% de los pacientes participan o han participado de un programa de SPD conveniado o financiado por alguna institución.
El impacto de la falta de adherencia llega a más de 11.000 millones de euros de sobrecoste anual
En esta línea ha continuado el vicepresidente de Seapec, el Dr. Juan Torres: “Consideramos que habría que extender las prestaciones autonómicas a los SPD para que llegase a todo el territorio”. Asimismo, ha abogado por sumar todos los aliados posibles “para poder afrontar la cronicidad, la pluripatología y la edad avanzada en nuestra sociedad”.
Otro de los principales problemas que detectan los pacientes es, en palabras de Carina Escobar, presidenta de la Plataforma de Organizaciones de Pacientes (POP), averiguar “por qué de esa falta de adherencia”. De ahí que haya apostado por “tener en las farmacias esa conversación sobre cómo el paciente se relaciona con su medicación”, con el fin de cambiar la posición reactiva actual de los sistemas sanitarios por otra proactiva.
Por todo ello, el presidente del Consejo General de Colegios Farmacéuticos, Jesús Aguilar, ha reiterado su alegato del rol de la farmacia comunitaria, con una posición “estratégica para contribuir a la mejora de la adherencia, facilitar la gestión y el seguimiento de los tratamientos” mediante los servicios de adherencia terapéutica, un problema que afecta a 1 de cada 2 pacientes y que hasta el 30% llega a abandonar sus tratamientos o por olvido o por problemas a la hora de gestionar su propia medicación.
En términos económicos, ha concretado Aguilar, el impacto llega a más de 11.000 millones de euros de sobrecoste anual, y en el aspecto humano, es responsable de hasta 18.400 muertes evitables al año.
Sistema consolidado y satisfactorio
De la encuesta se destaca que el sistema personalizado de dosificación es un servicio muy extendido y consolidado, con un 81% de farmacias que lo ofrecen, de media desde hace más de 10 años. Además, los pacientes lo valoran de forma positiva: más del 90% se muestran satisfechos con el mismo.
La afluencia diaria de pacientes que llegan hasta una farmacia comunitaria para hacer uso del SPD en España es de 22,6 personas. Pero preocupa que una “muy pequeña parte” de los pacientes susceptibles de beneficiarse de este sistema (mayores y polimedicados), realmente consigue acceder a él.










