Anuario iSanidad 2025
Dra. Cristina Nadal, directora ejecutiva de Government Affairs de MSD en España
Imagínense un mundo sin tratamientos efectivos contra las infecciones provocadas por distintos microorganismos. ¿Cómo afrontaríamos una infección tan frecuente como una neumonía bacteriana que puede resultar fatal? ¿Cómo sería un futuro en el que el éxito de cualquier procedimiento complejo (trasplantes, tratamientos oncológicos, determinadas cirugías…) pudiera verse comprometido? Todo esto es a lo que nos enfrentamos cuando hablamos del desafío que supone la resistencia a los antimicrobianos (RAM).
De hecho, es una de las principales amenazas de salud pública a las que se enfrenta la humanidad, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Un estudio publicado en 2025 estima que, sin una respuesta global, la RAM podría causar 39 millones de muertes anuales en 2050. Dimensionando el problema a nivel nacional, por cada muerte por accidentes de tráfico se produjeron 20 fallecimientos por infecciones causadas por bacterias multirresistentes en 2023.
Sin una respuesta global, la resistencia a los antimicrobianos podría causar 39 millones de muertes anuales en 2050
Además, sabemos que hay diferentes factores que están acelerando este fenómeno; entre ellos, el uso masivo e inadecuado de estos medicamentos, tanto en humanos como en animales y plantas; la falta de refuerzo de medidas de prevención de infecciones, ya sean básicas (como lavarse las manos con frecuencia y cubrirse al toser o estornudar) o de inmunización; y la falta de investigación y desarrollo de nuevos antibióticos.
Ante un problema de esta envergadura es imprescindible aunar esfuerzos, involucrando a todos los ámbitos (social, profesional, industria, académico y gubernamental). Su abordaje exige un enfoque integral de salud global basado en el concepto One Health; es decir, que reconozca las interconexiones entre la salud humana, animal y medioambiental. En definitiva, superarlo requiere: colaboración multidisciplinar y coordinación; estrategias de control y prevención; y la necesidad de investigar nuevas alternativas terapéuticas.
En MSD no sólo tenemos una larga tradición de investigación, desarrollo, fabricación y comercialización de soluciones frente a fármacos antimicrobianos; sino que estamos comprometidos con la lucha contra la resistencia antimicrobiana. Una de nuestras principales líneas de acción es trabajar para mejorar el acceso y el uso adecuado de los antibióticos, tanto en humanos como en animales, respetando el medio ambiente.
Una de nuestras principales líneas de acción es trabajar para mejorar el acceso y el uso adecuado de los antibióticos, tanto en humanos como en animales, respetando el medio ambiente
Asimismo, fomentamos la concienciación sobre las RAM entre la sociedad, los profesionales sanitarios, los estudiantes de diferentes disciplinas, los educadores, los generadores de opinión, los decisores políticos y los legisladores. Un buen ejemplo de ello es la iniciativa Late-night: La Resistencia Antimicrobiana, que recibió el premio PRAN 2024 a la Mejor iniciativa de formación e información a los profesionales sanitarios sobre la resistencia a los antibióticos. También apoyamos proyectos como MicroMundo, de la Universidad Complutense de Madrid (UCM), para fomentar la vocación investigadora en el campo de los jóvenes estudiantes.
Al mismo tiempo, contribuimos a la vigilancia y monitorización de las tendencias globales de RAM mediante proyectos como el SMART Programme (Programa para el Seguimiento de las Tendencias Globales de la Resistencia a los Antimicrobianos; >20 años). Se trata de un compromiso a largo plazo de la compañía con la vigilancia de la salud global que, desde su inicio en 2002, ha realizado más de 483.000 aislamientos de más de 200 sitios en 64 países.
Nos encargamos de fomentar la concienciación sobre las RAM entre la sociedad, los profesionales sanitarios, los estudiantes educadores políticos y legisladores
Desde 2020, colaboramos en la mayor iniciativa de inversión en el desarrollo de nuevos mecanismos de acción de antibióticos, reconocida como AMR Action Fund, cuyo objetivo principal es que se desarrollen entre 2 y 4 nuevos antimicrobianos para 2030. Nuestra corporación contribuye con una quinta parte del fondo de inversión total, cuantificado en 1.000 millones de dólares.
Además, impulsamos la investigación y desarrollo de nuevos antimicrobianos a través de la Fundación Medina, un centro de investigación sin ánimo de lucro fruto de una alianza público-privada entre la Junta de Andalucía, la Universidad de Granada y MSD en España.
Finalmente, desarrollamos vacunas para animales y humanos, con lo que contribuimos a reducir el número de infecciones y, por ende, las RAM. La prevención es una herramienta esencial para hacer frente al fenómeno de la RAM; de hecho, sabemos que con las vacunas se puede reducir un 22 % el uso de antibióticos.
La prevención es una herramienta esencial para hacer frente al fenómeno de la RAM
Durante nuestra historia hemos desarrollado más de 40 vacunas humanas y animales, que nos hacen contar ahora con una amplia y sólida cartera de productos. Así, fabricamos vacunas para 11 de las 17 enfermedades en los programas de vacunación recomendados por el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades y, por lo tanto, contribuimos a una reducción de las infecciones.
Aunque el reto es, desde luego, de una enorme magnitud, estamos convencidos de que lograremos hacerle frente con éxito si apostamos por aplicar un enfoque One Health con nuevas maneras de trabajar más multidisciplinares e intersectoriales.
El marco regulatorio también es esencial y debe tratar a los antibióticos como infraestructuras sanitarias críticas, incorporando incentivos a la investigación (push y pull) que reconozcan adecuadamente el valor que los antimicrobianos aportan a los pacientes, a los sistemas nacionales de salud y, en definitiva, a nuestra sociedad.










