Anuario iSanidadental 2025
Dr. Julio Acero, director del Servicio de Cirugía Oral y Maxilofacial en los hospitales Universitarios Ramón y Cajal y Puerta de Hierro y en Quirónsalud Madrid
Cirugía asistida por ordenador, cirugía virtual, inteligencia artificial, navegación quirúrgica, impresión 3D… Todas estas expresiones nos hacen pensar en una cirugía futurista, pero el futuro ya está aquí. Nos encontramos en pleno siglo XXI y las tecnologías desarrolladas en la era digital han cambiado y están cambiando muchos aspectos de nuestra vida como cirujanos.
El objetivo final de nuestros tratamientos sigue siendo el mismo que en tiempos pretéritos: la curación del paciente, pero en los últimos años se han unido a este objetivo otros que van unidos a la reincorporación del paciente a la vida social y a la recuperación o mejora de su calidad de vida en todos los aspectos de la cirugía.
El concepto de la restauración estética y funcional de nuestros pacientes debe tratar de alcanzarse en todas las áreas de la especialidad, tanto en cirugía tumoral como en el tratamiento de las deformidades congénitas o adquiridas, como son las tan frecuentes deformidades dento-faciales, así como en el tratamiento de los traumatismos maxilo- faciales o la patología inflamatoria o la que afecta a la articulación temporo-mandibular. Incluso áreas como la implantología oral se benefician de las nuevas tecnologías en cuanto a planificación o inserción de implantes complejos mediante cirugía guiada.
Los avances en cirugía reconstructiva desde el final del siglo XX supusieron una revolución en la cirugía sentando las bases para la revolución digital que estamos viviendo. En este sentido y en la actualidad, la posibilidad de analizar nuestros pacientes desde un concepto tridimensional, poder manejar la imagen digital para planificar cirugías que podemos compartir con especialistas a distancia, incluso en otros continentes como es práctica habitual en nuestra actividad, el poder planificar reconstrucciones bien con tejidos autógenos o con implantes personalizados s de biomateriales tal como el titanio o el PEEK (Polieter-eter-cetona) entre otros, ha revolucionado las diferentes áreas de nuestra especialidad.
La región oral y cráneo maxilofacial supone un campo de pruebas que se ha convertido en prototipo por sus características y complejidad anatómica para el desarrollo de estas tecnologías, ampliamente desarrolladas en muchos de los Servicios de Cirugía Oral y Maxilofacial de nuestro país. Pero no solo es la planificación o diagnóstico sino también el control de la ejecución de cirugías complejas bajo navegación, concepto similar al GPS en carretera que nos permite seguir el camino preestablecido relacionando al paciente con su imagen tridimensional en las pantallas del quirófano, sino también la verificación del resultado obtenido por medio de imagen intraoperatoria.
La región oral y cráneo maxilofacial supone un campo de pruebas que se ha convertido en prototipo por sus características y complejidad anatómica para el desarrollo de estas tecnologías
El servicio que tengo el honor de dirigir en los hospitales Universitarios Ramón y Cajal y Puerta de Hierro, así como en Quirón Madrid se ha posicionado como referente a nivel internacional en la aplicación de este tipo de tecnología. Nos sentimos privilegiados por la dotación tecnológica de la que disponemos contando con área de impresión 3D en nuestro laboratorio de anaplastología, equipos de CBCT en el área de Consultas así como el más avanzado CBCT intraoperatorio de baja radiación y con tecnología robotizada integrada con el sistema de navegación quirúrgica, recibiendo pacientes de todo el ámbito nacional así como del extranjero para su tratamiento, especialmente en cirugía oncológica oro-maxilofacial y de base de cráneo y cirugía reconstructiva compleja.
Tenemos el orgullo asimismo de estar desarrollando actividades punteras en el terreno de investigación, habiéndose creado en el Instituto Ramón y Cajal de Investigaciones Sanitarias un grupo propio bajo nuestra dirección cuyas líneas de investigación se basan en la cirugía asistida por ordenador, impresión 3D, inteligencia artificial y simulación quirúrgica, proyectándose asimismo la construcción en el hospital de un área de simulación avanzada que puede constituir un hito como referencia en la investigación y docencia en ese terreno.
Nuestro grupo, que colabora asimismo en la docencia de estudiantes de Bio-ingenieria de la Universidad Politécnica reforzando el concepto transversal del conocimiento, tiene en marcha proyectos basados en técnicas de inteligencia artificial, tales como el reconocimiento de imágenes como ayuda al diagnóstico de lesiones orales o un proyecto reconocido por el Instituto Carlos III como de desarrollo tecnológico nacional en el que se analiza la superposición intraoperatoria de las planificaciones en los casos de cirugía ortognática, imagen virtual que superponemos en el quirófano con la digitalización tridimensional de la imagen mediante TAC intraoperatorio para comprobar la exactitud de los resultados.
Creemos firmemente que el cirujano en la era digital no solamente debe aplicar el conocimiento, sino también contribuir a crear dicho conocimiento y signo de ello es el gran número de publicaciones a nivel internacional que estamos realizando en este campo, con resultados de impacto tal como el uso de nuevos implantes de biomateriales en reconstrucción craneofacial o el valor de la navegación quirúrgica en el control de los márgenes operatorios en tumores avanzados del tercio medio facial.
Nos encontramos en un momento apasionante de la historia de la humanidad y es un privilegio poder vivirlo desde nuestro ámbito de la cirugía. Desde esta columna espero haber contribuido a compartir nuestra pasión por el progreso del conocimiento y os invito a seguir con nosotros este apasionante viaje.










