Anuario iSanidad 2025
Dr. Salvador Navarro Soto, presidente de la Asociación Española de Cirujanos (AEC)
La medicina está cambiando y la cirugía está llamada a cambiar con ella. Ya no basta con dominar una técnica o una disciplina: el futuro pertenece a quienes saben unir conocimientos, no a quienes los guardan en compartimentos estancos.
La medicina del siglo XXI, y muy especialmente la cirugía, avanza de forma imparable hacia un modelo transversal, multidisciplinar y profundamente colaborativo. Los retos clínicos actuales ya no pueden abordarse únicamente desde la mirada clásica del médico o del cirujano: requieren integrar conocimientos que provienen de campos tan diversos como la biomedicina, la ingeniería, la química, la física, la ciencia de datos y la tecnología digital.
La cirugía del mañana será un espacio donde dialoguen la biomedicina, la química, la ingeniería, la ciencia de materiales y la tecnología más avanzada. Será un lugar donde un cirujano pueda entender a un ingeniero, donde un químico pueda ayudar a resolver un problema clínico, donde un investigador básico inspire una nueva técnica quirúrgica.
La innovación nacerá exactamente ahí: en la frontera donde se encuentran las miradas distintas. Por eso, el futuro pasa por equipos cohesionados en los que cirujanos, ingenieros, investigadores básicos, físicos, matemáticos y expertos en datos trabajen de manera conjunta desde el inicio de cada proyecto o decisión clínica.
El progreso nunca ha sido obra de una sola persona, sino de la fuerza de muchos caminando en la misma dirección
De esa colaboración nacen las innovaciones verdaderamente transformadoras: dispositivos menos invasivos, técnicas más seguras, diagnósticos más precisos y mejores resultados para los pacientes. Comprender esto no es sólo una cuestión de visión; es un deber ético con nuestros pacientes.
La medicina será más eficaz, más humana y más inteligente si aprendemos a sumar nuestras competencias en lugar de mantenerlas separadas. La transversalidad no es una opción: es el camino hacia una práctica quirúrgica más sólida, más innovadora y más capaz de responder a los desafíos del futuro.
La cirugía del futuro no será sólo más técnica; será más colaborativa, creativa y valiente. Y quienes decidan caminar acompañados con ingenieros, científicos, investigadores y con todos los que pueden aportar algo distinto serán quienes realmente transformen la salud. Porque el progreso nunca ha sido obra de una sola persona, sino de la fuerza de muchos caminando en la misma dirección.










