Redacción
La Plataforma de Organizaciones de Pacientes (POP) ha reiterado, este lunes al comienzo de una nueva semana de huelga médica contra el proyecto de Estatuto Marco acordado por el Ministerio de Sanidad con los sindicatos del Ámbito de la negociación, el “daño que representa que el conflicto siga vivo”. Este afecta, en última instancia, a “miles de pacientes” en todo el sistema sanitario.
Como ya advirtió en un anterior comunicado, el principal problema que impacta en los pacientes es “una nueva semana marcada por la incertidumbre, las cancelaciones, los retrasos y la falta de información clara sobre cómo puede afectar esta situación a sus consultas, pruebas diagnósticas, cirugías, tratamientos o seguimientos”.
En palabras de la presidenta de la POP, Carina Escobar, “lo más preocupante en este momento es que la huelga continúe, porque eso significa que los pacientes van a seguir soportando las consecuencias de un conflicto que sigue sin resolverse y que añade sufrimiento especialmente a las personas más frágiles”.
“Cada nueva jornada de paros añade presión sobre una atención sanitaria ya tensionada y aumenta el impacto asistencial, emocional y organizativo sobre personas que necesitan certezas”
De completarse esta semana de paros, lo que previsiblemente ocurrirá, serán ya 25 días de huelga médica, lo que tendrá consecuencias directas sobre la ciudadanía, y en especial sobre los pacientes crónicos, complejos o en seguimiento continuado, para quienes una cancelación o un aplazamiento no es una simple demora administrativa, alertan desde la POP, sino una posible pérdida de oportunidad diagnóstica o terapéutica.
La Plataforma de Organizaciones de Pacientes pide responsabilidad a todos los agentes implicados en esta huelga médica, y que se hagan todos los esfuerzos necesarios para encontrar una salida cuanto antes y reducir el impacto asistencial de una situación que ya está generando demasiado daño, con efectos sobre la vida, la salud y la seguridad de quienes dependen del sistema sanitario.
“Cada nueva jornada de paros añade presión sobre una atención sanitaria ya tensionada y aumenta el impacto asistencial, emocional y organizativo sobre personas que necesitan certezas, continuidad y protección”, concluye el comunicado.










