Redacción
La Región Europea de la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha logrado avances significativos en la vacunación contra la gripe en los últimos 15 años. Desde la temporada 2008/09, el número de dosis distribuidas en la región se ha duplicado y, para 2021/22, todos los Estados miembros habían establecido un programa nacional de vacunación antigripal, convirtiéndose en la primera de las seis regiones globales de la OMS en lograrlo.
Sin embargo, un nuevo estudio publicado en The Lancet Regional Health – Europe, coincidiendo con la Semana Europea de la Inmunización 2026, muestra lo desigual que sigue siendo este progreso y cuánto queda aún por hacer.
El análisis realizado por la OMS Europa evaluó los programas de vacunación antigripal en los 54 países y territorios de la región durante 15 temporadas, desde 2008/09 hasta 2022/23. Se trata de la visión más completa de la vacunación frente a la gripe en la Región Europea de la OMS desde la pandemia de Covid-19.
En la temporada 2022/23, los países de altos ingresos distribuyeron una media de 139,9 dosis por cada 1.000 personas, mientras que en los países de ingresos medianos-bajos la cifra fue de 14,6. La cobertura vacunal entre los adultos mayores —que representan el 70% de las muertes relacionadas con la gripe a nivel mundial— alcanzó el 55% en los países de altos ingresos, frente a solo el 5% en los de ingresos medianos-bajos. La OMS, a su vez, ha señalado que la gripe estacional provoca hasta 650.000 muertes al año en todo el mundo y hasta cinco millones de casos graves.
En la temporada 2022/23, los países de altos ingresos distribuyeron una media de 139,9 dosis por cada 1.000 personas, mientras que en los países de ingresos medianos-bajos la cifra fue de 14,6
Objetivo incumplido, oportunidad perdida
En 2003, la Asamblea Mundial de la Salud fijó como objetivo vacunar al 75% de los adultos mayores frente a la gripe. Dos décadas después, en 2022/23, solo cuatro de los 54 países y territorios de la Región Europea de la OMS lo han alcanzado: Bielorrusia, Dinamarca, Irlanda y Reino Unido.
«Estos datos cuentan una historia clara sobre a quién estamos protegiendo y a quién estamos dejando atrás, y lamentablemente es una historia de desigualdad», afirma el Dr. Hans Henri P. Kluge, director regional de la OMS para Europa.
«Una brecha de diez veces en la disponibilidad de dosis dentro de una misma región debería preocupar a todos los ministros de Salud de Europa. Pero la buena noticia es que esto tiene solución. Sabemos que hacer las vacunas gratuitas elimina una de las principales barreras para su uso. Sabemos que combatir la desinformación y generar confianza en las comunidades impulsa la demanda. Y sabemos que los países no tienen que resolver esto solos: cerrar esta brecha es precisamente para lo que está aquí la OMS Europa«, agrega el director regional de la organización en el continente.
«Una brecha de diez veces en la disponibilidad de dosis dentro de una misma región debería preocupar a todos los ministros de Salud de Europa. Pero la buena noticia es que esto tiene solución», ha señalado el Dr. Hans Henri P. Kluge
Datos insuficientes
No obstante, las carencias en la monitorización siguen siendo un problema importante. Todos los países de la región recomiendan ya la vacunación frente a la gripe para los profesionales sanitarios, pero menos de dos tercios informan sobre si estos realmente se vacunan.
Además, menos de uno de cada tres países reporta datos de cobertura vacunal en personas con enfermedades crónicas como diabetes, enfermedades cardiovasculares o cáncer, grupos especialmente vulnerables a la gripe grave.
«Hay señales prometedoras de lo que es posible», continúa el Dr. Kluge. «La vacunación antigripal en adultos mayores aumentó en la Región Europea durante el primer invierno de la covid-19 en 2020/21 y parece haberse mantenido en las temporadas posteriores, un patrón que contrasta con los descensos observados en otras partes del mundo».
Algunos países están desarrollando sus programas desde cero. En 2025, Tayikistán adquirió por primera vez dosis de vacuna antigripal, destinándolas a los profesionales sanitarios con mayor exposición al virus. El país prevé duplicar sus pedidos de vacunas para 2030, con el objetivo de proteger tanto a su personal sanitario como su capacidad de respuesta ante futuras pandemias.
«La cuestión ya no es si existe la infraestructura, sino cómo utilizarla mejor para llegar a quienes más lo necesitan», ha señalado Pernille Jorgensen
«Todos los países de esta región cuentan ya con un programa de vacunación antigripal. La cuestión ya no es si existe la infraestructura, sino cómo utilizarla mejor para llegar a quienes más lo necesitan», señala Pernille Jorgensen, autora principal del estudio y responsable técnica de enfermedades respiratorias pandémicas en la OMS Europa.
«Este estudio exhaustivo demuestra que se necesitan esfuerzos globales acelerados para mejorar el acceso a vacunas contra la gripe asequibles y eficaces, junto con iniciativas nacionales que identifiquen y aborden las barreras a la vacunación”, concluye.









