Redacción
La enfermedad periodontal continúa siendo una patología frecuente e infradiagnosticada para la salud bucodental. Pese a su elevada prevalencia, el sangrado gingival, la inflamación o la movilidad dental siguen normalizándose con frecuencia, lo que retrasa el diagnóstico y favorece la progresión hacia formas más graves. El Dr. Kamy Malekian, ortodoncista de Clínica BIO Madrid y ponente clínico de Align Technology, subraya la importancia de detectar precozmente la gingivitis, reforzar la prevención y avanzar hacia una mayor integración entre odontología y el resto de profesiones sanitarias. «Detectar a tiempo una gingivitis permite revertir la enfermedad con tratamientos menos invasivos y sencillos», subraya.
El 33% de los adultos en España presenta una pérdida dentaria grave derivada de las enfermedades periodontales, como la gingivitis y la periodontitis. En concreto, la prevalencia de la periodontitis puede oscilar del 26% en adultos jóvenes hasta el 44% en adultos mayores (65-74 años) ¿Se sigue infradiagnosticando en fases iniciales?
Si, efectivamente se sigue infradiagnosticando y no dando la relevancia que tiene. Al no cursar con dolor, especialmente las formas crónicas de la enfermedad y pasar en ocasiones desapercibido por el odontólogo por no usar una sonda periodontal o revisar en detalle las radiografías periapicales, se escapan muchos pacientes al diagnóstico.
¿Qué impacto tiene intervenir en estas fases frente a hacerlo cuando ya existe pérdida de inserción?
El detectar a tiempo una gingivitis, permite revertir la enfermedad con tratamientos menos invasivos y sencillos, dando prioridad a la prevención para evitar formas mas severas de la enfermedad.
«El sangrado es un síntoma que refleja un problema y que por lo tanto debe tratarse para evitar la progresión de la enfermedad gingival periodontal»
El sangrado gingival sigue siendo un síntoma infravalorado. ¿Por qué no debería considerarse nunca «normal«?
Efectivamente, en muchas ocasiones, los pacientes nos relatan como «normal» el hecho de presentar sangrado al cepillarse o al usar algún tipo de limpieza interdental. En casos más severos incluso nos hablan de sangrado espontáneo. Es importante informar al paciente que el sangrado es un síntoma que refleja un problema y que por lo tanto debe tratarse para evitar la progresión de la enfermedad gingival periodontal. Falta mucha información al respecto.
¿Qué otros signos clínicos deben servir como alerta tanto para el paciente como para el profesional?
Además del sangrado, el paciente debe informar al doctor si siente molestia, dolor, inflamación, movilidad de dientes o retracción de las encías. Por otra parte, el doctor está en la obligación de explorar los tejidos blandos y las encías de cada paciente, usar la sonda periodontal y revisar en detalle las radiografías del paciente para detectar la presencia de bolsas periodontales y defectos óseos.
¿Cuáles son los hábitos preventivos imprescindibles para evitar el avance de estas enfermedades? ¿En cuáles de estos hábitos existe un mayor margen de mejora?
Educar en buenos hábitos para mantener una correcta higiene es fundamental, especialmente en pacientes con un perfil de riesgo mayor. Aquí incluimos pacientes fumadores, con patologías sistémicas como pacientes diabéticos, embarazadas o con antecedentes de enfermedad periodontal. Es importante también educar a los pacientes que estén en tratamiento de ortodoncia, aunque hoy en día gracias a los aligners transparentes se facilita el mantenimiento de una correcta higiene y es más sencillo mantener una adecuada salud periodontal.
«Educar en buenos hábitos para mantener una correcta higiene es fundamental, especialmente en pacientes con un perfil de riesgo mayor»
También es imprescindible poner al paciente en un programa regular de mantenimientos periodontales, donde se revise el control de placa por parte del paciente, instruirle en las técnicas correctas de limpieza dental e interdental (seda dental y cepillos interproximales), así como realizar una correcta exploración periodontal para confirmar la ausencia de bolsas periodontales y de sangrado al sondaje. La realización de radiografías periódicas es una herramienta diagnóstica importante en los programas de prevención.
La evidencia científica sobre la relación entre enfermedades periodontales y patologías sistémicas cada vez es más robusta. ¿Qué asociaciones tienen mayor relevancia clínica?
La diabetes no controlada tiene una relación bidireccional muy fuerte con el control de la patología periodontal. El tabaco por supuesto está directamente relacionado y es muy importante ayudar a los pacientes a pedir ayuda a su médico de familia para conocer los programas de ayuda al cese del hábito tabáquico. Las patologías autoinmunes y los pacientes en tratamiento de quimioterapia o radioterapia también deben tener un control más exhaustivo de su condición periodontal.
Teniendo esto en cuenta, ¿existe suficiente integración entre la odontología y el resto de profesiones sanitarias?
Aunque se ha avanzado mucho en esa dirección y la periomedicina ha adquirido mucha relevancia gracias a la publicación de numerosos artículos que relacionan la patología periodontal con enfermedades sistémicas, aun queda mucho camino por recorrer y más relación entre sanitarios así como interconsultas para ayudar a nuestros pacientes.









