Redacción
Los pacientes mayores de 70 años fueron los más afectados por la pandemia de covid-19 durante el primer año. Esto se debió a que producían menos anticuerpos específicos frente al SARS-CoV-2 y presentaban niveles reducidos de moléculas esenciales en la respuesta antiviral, como la granzima A o el interferón gamma.
Así lo ha revelado un estudio liderado por investigadores del Centro de Investigación Biomédica en Red de Enfermedades Respiratorias (Ciberes) y el Instituto de Investigación Biomédica de Salamanca (Ibsal), financiada por La Fundació La Marató de TV3 y el proyecto Ciberes-Uci-Covid.
La investigación, publicada en la revista científica GeroScience, analizó la respuesta inmunitaria de 450 pacientes ingresados en los hospitales universitarios Arnau de Vilanova y Santa María de Lleida y Río Hortega de Valladolid. Además, los resultados se validaron posteriormente en una cohorte independiente de 244 pacientes críticos.
Los pacientes más mayores activaban mecanismos inmunitarios distintos a los de los pacientes más jóvenes
También, se detectó que los pacientes más mayores activaban mecanismos inmunitarios distintos a los de los pacientes más jóvenes. En ellos predominaba una mayor activación de la inmunidad innata, junto con daño endotelial y activación de la coagulación.
Según los investigadores, este patrón favorecía el desarrollo de una respuesta trombo-inflamatoria asociada a formas más graves de la enfermedad. Como consecuencia, la mortalidad alcanzó el 32% en mayores de 70 años, frente al 6% registrado en pacientes más jóvenes.
El investigador del Ciberinfec en la Universidad Rey Juan Carlos I de Madrid, Alejandro Álvaro-Meca, ha explicado que «este perfil biológico se pudo identificar gracias a la aplicación de un modelo de aprendizaje automático que permitió detectar los biomarcadores clave asociados a la respuesta del paciente de edad avanzada». El modelo fue posteriormente validado en una cohorte independiente de pacientes críticos, confirmando su robustez.
Tamara Postigo-Casado ha destacado que «este trabajo permite entender cómo responden los pacientes de edad avanzada frente a un virus nuevo»
Por su parte, Tamara Postigo-Casado, primera firmante e investigadora del Ibsal, ha destacado que «este trabajo permite entender cómo responden los pacientes de edad avanzada frente a un virus nuevo, frente al que no tenían inmunidad previa, y aporta claves relevantes para proteger mejor a esta población ante futuras infecciones emergentes».
La vacunación fue un aspecto fundamental ya que permitió que los pacientes mayores pudiesen «controlar mejor el virus y evitar el desarrollo de esta respuesta trombo-inflamatoria, lo que redujo notablemente la mortalidad», destacaron Jesús F. Bermejo-Martín y David de Gonzalo, investigadores del Ciberes en el IbSal y en el IrbLleida respectivamente y autores principales del proyecto.
Raúl López-Izquierdo, coinvestigador principal del trabajo e investigador del Hospital Universitario Río Hortega, ha concluido reseñando el modelo colaborativo del sistema sanitario español: “Este estudio demuestra que la cooperación entre personal investigador clínico y básico es fundamental para comprender mejor las infecciones graves y mejorar la atención a los pacientes”.







