Anuario iSanidad 2025
Dr. Joan Xavier Fontdevila Font, presidente de la Sociedad Española de Cirugía Plástica Reparadora y Estética (Secpre)
Como presidente de la Sociedad Española de Cirugía Plástica Reparadora y Estética (Secpre) me preocupa profundamente un fenómeno al alza que amenaza nuestra especialidad y, sobre todo, la seguridad de los pacientes: la incursión de otras disciplinas en el campo de la cirugía plástica y el uso de nuestro nombre por parte de profesionales que carecen en su título de esta denominación.
La cirugía plástica es una especialidad médica con un título oficial, con un itinerario formativo largo y exigente. Tan solo hay que observar con qué número de posición es elegida en el MIR. No es de extrañar que sea una especialidad codiciada, pues es una disciplina que combina ciencia, técnica y arte.
Desde la reconstrucción de pacientes con secuelas de traumatismos, quemaduras o tumores hasta la corrección de malformaciones congénitas, pasando por cirugías con finalidad estética, nuestro campo es amplio y complejo, y muchos de nuestros conocimientos se adquieren a través de la práctica de técnicas que incluyen toda la superficie corporal y todo tipo de tejidos.
Esta singularidad de nuestra especialidad en cuanto a nuestra formación hace que nos preocupe este fenómeno al alza en los últimos años, en el que vemos cómo especialistas de otras áreas incorporan la palabra plástica en sus denominaciones profesionales o comerciales a pesar de no ser cirujanos plásticos titulados.
Muchos de nuestros conocimientos se adquieren a través de la práctica de técnicas que incluyen toda la superficie corporal y todo tipo de tejidos
Esta práctica podría llegar a ser engañosa y peligrosa: los pacientes creen estar en manos de un especialista acreditado cuando en realidad no lo están; desvirtúa nuestra especialidad, diluyendo su identidad y confundiendo a la sociedad sobre quién tiene la competencia real; y pone en riesgo la salud pública, ya que procedimientos complejos pueden llegar a ser realizados por profesionales sin toda la formación específica necesaria.
No podemos aceptar que la cirugía plástica se convierta en un campo abierto a la improvisación o a la intromisión. En defensa de nuestra especialidad y, al mismo tiempo, de la seguridad de los pacientes, la Secpre tiene el deber de recordar que sólo los cirujanos plásticos ostentamos esta denominación en nuestra titulación oficial para ejercer con garantías en este campo.
La Secpre tiene el deber de recordar que sólo los cirujanos plásticos ostentamos esta denominación en nuestra titulación oficial para ejercer con garantías en este campo
También creemos que las autoridades sanitarias deben actuar con firmeza para proteger a la ciudadanía y preservar la integridad de la cirugía plástica, requiriendo que todo profesional declare con claridad cuál es la titulación real que ostenta.
Asimismo, los medios de comunicación deben contribuir a difundir información clara y veraz sobre la titulación de los profesionales a los que entrevistan o promocionan. Y apelamos a la conciencia colectiva: la salud no puede ser objeto de confusión ni de marketing engañoso.










