Redacción
La atención al paciente crónico complejo, la incorporación de la inteligencia artificial (IA) y la mejora de la coordinación asistencial centraron el 19º Congreso de la Sociedad de Medicina Interna de la Comunidad de Madrid y Castilla-La Mancha (Somimaca), celebrado los días 21 y 22 de mayo en el Colegio Oficial de Médicos de Madrid (Icomem).
Uno de los ejes principales del congreso fue el impacto de la inteligencia artificial en la práctica clínica. Para el Dr. Yale Tung Chen, presidente del Comité Científico del congreso, «la relación médico-paciente no está en riesgo por la inteligencia artificial en sí, sino por cómo la utilicemos».
En este sentido, señaló que la inteligencia artificial puede ayudar a reducir carga administrativa, estructurar datos y apoyar la toma de decisiones, aunque tiene claro que la inteligencia artificial «debe preservar elementos como la empatía, la interpretación del lenguaje no verbal o el juicio clínico».
A su vez, el presidente del Comité Científico, defendió que estas tecnologías pueden reforzar una medicina más humana «si nos ayuda a ganar tiempo para mirar al paciente, explicarle mejor las decisiones y acompañarle con más precisión, entonces refuerza la consulta».
El Dr. Yale Tung Chan señaló que si la inteligencia artificial «nos ayuda a ganar tiempo para mirar al paciente, explicarle mejor las decisiones y acompañarle con más precisión, refuerza la consulta»
La coordinación asistencial fue otro de los grandes temas analizados. Durante las sesiones dedicadas al paciente crónico pluripatológico, se puso el foco en la fragilidad, la sarcopenia y la adecuación terapéutica, así como en la necesidad de reducir la fragmentación entre niveles asistenciales. Para el Dr. Tung Chen, «el internista debe ayudar a coordinar, priorizar y evitar que el paciente vaya pasando de un sitio a otro sin una visión común».
Además, advirtieron sobre la persistencia de una brecha entre la evidencia científica y la práctica clínica real en patologías prevalentes como la insuficiencia cardiaca o la epoc. El presidente del Comité Científico apuntó que «el reto no es solo conocer las novedades terapéuticas, sino conseguir que lleguen bien al paciente que tenemos delante».
Respecto a esta enfermedad, el Dr. Ángel Nieto, del Hospital Universitario Clínico San Carlos, destacó que «las guías Gold reflejan una medicina interna en estado puro, basada en un abordaje integral y holístico del paciente con epoc, más allá de la afectación exclusivamente pulmonar».
«Lo importante es estratificar al paciente, ver el daño vascular y consultar qué dicen las guías para que no se interfiera el tratamiento de una enfermedad con el de otra», declaró el Dr. Magallanes
En esta línea, el Dr. Jeffrey Magallanes, del Hospital Universitario Clínico San Carlos, incidió en la necesidad de abordar las comorbilidades cardiovasculares y metabólicas de forma integrada: «Lo importante es estratificar al paciente, ver el daño vascular y consultar qué dicen las guías para que no se interfiera el tratamiento de una enfermedad con el de otra».
El congreso también dedicó espacio al diagnóstico de enfermedades complejas y al abordaje multidisciplinar de patologías como la amiloidosis. Uno de los retos de esta enfermedad es hacer frente a un retraso diagnóstico que «puede llegar a los 92 meses», como advirtió la Dra. Lucía Galán, especialista de la Unidad Neuromuscular del Servicio de Neurología del Hospital Clínico San Carlos. Por ello, concluyó que «si en el futuro disponemos de tratamientos capaces de actuar sobre el depósito amiloide, será fundamental realizar un diagnóstico más precoz».







