Nieves Sebastián Mongares
La cetoacidosis puede estar presente en personas con diabetes tanto tipo 1 como tipo 2, como reflejan datos recientes presentados en congresos clínicos nacionales e internacionales. Por este motivo, concienciar a los pacientes sobre esta complicación y, por consiguiente, de la medición de cuerpos cetónicos es clave en personas con diabetes para identificar la cetoacidosis de manera precoz y tratar de prevenir su aparición. En este contexto, e Dr. José Luis Portero, director médico de Abbott, explica la importancia de la detección precoz en un escenario en el que el conocimiento sobre este aspecto sigue siendo desigual.
¿Cuál es la definición clínica de la cetoacidosis diabética y qué implicaciones tiene para los pacientes?
La cetoacidosis diabética (CAD) es una complicación aguda y potencialmente mortal de la diabetes, caracterizada por hiperglucemia, cetosis y acidosis metabólica, consecuencia de un déficit de insulina. Constituye una emergencia médica que requiere tratamiento hospitalario inmediato y puede asociarse a complicaciones graves si no se aborda de forma precoz. Su aparición tiene un impacto clínico relevante y subraya la importancia del control glucémico, la educación del paciente y el acceso adecuado a la atención sanitaria.
¿Qué factores desencadenan la cetoacidosis diabética? ¿Existen perfiles de pacientes que tengan un mayor riesgo de desarrollarla?
La cetoacidosis diabética se desencadena principalmente por un déficit de insulina, habitualmente asociado a infecciones, omisión o suspensión del tratamiento insulínico, debut de diabetes tipo 1, así como a eventos agudos graves como cirugía, infarto de miocardio o traumatismos.
Presentan mayor riesgo los pacientes con diabetes tipo 1, mal control glucémico, episodios previos de cetoacidosis, problemas de adherencia al tratamiento y, en diabetes tipo 2, aquellos en situaciones de enfermedad aguda o tratados con inhibidores de SGLT2.
“La incidencia de la cetoacidosis diabética ha aumentado en los últimos años debido al incremento de la prevalencia de la diabetes y a una mayor complejidad terapéutica”
¿Con qué frecuencia se presenta esta complicación? ¿Qué barreras o dificultades hay para la detección temprana de la cetoacidosis diabética en la actualidad?
La cetoacidosis diabética es una complicación relativamente frecuente en la diabetes tipo 1, donde puede ser la forma de debut de la enfermedad, y menos habitual en la diabetes tipo 2. Su incidencia ha aumentado en los últimos años debido al incremento de la prevalencia de la diabetes y a una mayor complejidad terapéutica.
La detección temprana puede verse dificultada por la aparición inicial de síntomas inespecíficos, la progresión rápida del cuadro, el retraso en la consulta médica, la falta de reconocimiento de los signos de alarma por parte de pacientes y cuidadores, y, en algunos casos, por presentaciones atípicas con glucemias no muy elevadas, especialmente en pacientes tratados con inhibidores de SGLT2.
En este contexto, ¿qué importancia tiene la medición de cuerpos cetónicos?
La medición de cuerpos cetónicos es fundamental para la detección precoz de la cetoacidosis diabética, ya que permite identificar el inicio de cetosis antes de que se desarrollen alteraciones graves del equilibrio ácido‑base. Su determinación, especialmente en sangre, facilita un diagnóstico más rápido y preciso, la monitorización de la evolución y una intervención temprana, reduciendo el riesgo de complicaciones y la gravedad del episodio.
“En la actualidad, existe una concienciación desigual sobre la importancia de la medición de cuerpos cetónicos”
¿Considera que tanto pacientes con diabetes como profesionales están concienciados sobre el papel que juega la medición de cuerpos cetónicos de cara a la prevención de la cetoacidosis diabética y sus complicaciones?
En la actualidad, existe una concienciación desigual sobre la importancia de la medición de cuerpos cetónicos. Aunque muchos profesionales sanitarios reconocen su papel clave en la prevención y detección precoz de la cetoacidosis diabética, su uso sistemático no siempre está plenamente integrado en la práctica clínica diaria. Del mismo modo, entre los pacientes persisten lagunas de conocimiento y barreras prácticas, lo que pone de relieve la necesidad de reforzar la educación diabetológica y promover el uso adecuado de la medición de cetonas, especialmente en situaciones de riesgo.
Con todo lo anterior, ¿qué desafíos quedan pendientes en la prevención e identificación temprana de la cetoacidosis y qué cambios podrían realizarse desde el punto de vista asistencial para mejorar estos aspectos?
Entre los principales desafíos pendientes destacan la detección precoz de los síntomas iniciales, la identificación temprana de la cetosis y la persistencia de brechas educativas tanto en pacientes como en algunos ámbitos asistenciales. Desde el punto de vista clínico, sería clave reforzar la educación diabetológica, integrar de forma sistemática la medición de cuerpos cetónicos en situaciones de riesgo, y mejorar los protocolos de actuación y seguimiento, con el objetivo de reducir retrasos diagnósticos y prevenir complicaciones asociadas a la cetoacidosis diabética.










