Redacción
La investigación de los mecanismos biológicos del cáncer de próstata resulta fundamental para conocer cómo el tumor desarrolla resistencias al tratamiento hormonal. Este conocimiento permitiría identificar nuevas estrategias terapéuticas capaces de retrasar o evitar la progresión de la enfermedad, según destaca la Dra. María José Méndez, oncóloga médica y vocal de comunicación del Grupo Español de Oncología Genitourinaria (Sogug).
En el caso de que la enfermedad presente metástasis, el tratamiento principal inicial es la terapia hormonal, que consiste en la supresión de andrógenos o castración. Con esta terapia se consiguen remisiones de la enfermedad en prácticamente la totalidad de los casos y, además, desde hace una década ya existe evidencia científica de que añadir a la castración un tratamiento intensivo con quimioterapia y/o agentes hormonales de nueva generación «aumentan la supervivencia de manera significativa».
A pesar de estos tratamientos cada vez más intensivos, la mayoría de los pacientes sometidos a terapia de supresión androgénica evolucionarán a una situación de enfermedad resistente a castración con alta mortalidad y una media de supervivencia de no más de 3 años hasta hace unos pocos años.
La mayoría de los pacientes sometidos a terapia de supresión androgénica evolucionará a enfermedad resistente a castración
Según los datos de la Red Española de Registros de Cáncer (Redecan) y que publica anualmente la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), se estima que en este 2026 se diagnosticarán alrededor de 34.833 nuevos casos y en 2024 se registraron casi 6.000 muertes por este tumor.
La mayoría de los tumores de próstata se diagnostican en fase localizada y, globalmente, las tasas de supervivencia son muy elevadas. Sin embargo, alrededor del 7% de los casos que se diagnostican presentan ya metástasis de inicio y aproximadamente un tercio de los pacientes diagnosticados en fase localizada pueden evolucionar a una enfermedad metastásica incurable.
La detección precoz, en este sentido, es fundamental para lograr la curación y, dado que se estima que 1 de cada 7 varones padecerá un cáncer de próstata a lo largo de su vida, los expertos han recomendado a los varones sanos acudir al urólogo para una primera valoración a partir de los 50 años.
Una fuerte asociación familiar
El cáncer de próstata tiene una fuerte asociación familiar y la probabilidad de padecer esta enfermedad se multiplica casi por dos en el caso de tener más de un familiar de primer grado afectos.
Los inhibidores de PARP han mostrado una mejora en la supervivencia en pacientes con alteraciones en BRCA1 y BRCA2
En estos casos, de varones con historia familiar de cáncer de próstata y especialmente en los varones portadores de una mutación en los genes de predisposición al cáncer como BRCA, es especialmente importante recomendar el cribado temprano (acudir a revisiones a partir de 40 años) dado el aumento de riesgo de desarrollar la enfermedad.
De hecho, según los especialistas, lo más recomendable es remitir a estos varones a una Unidad de Cáncer Hereditario de las múltiples que hay distribuidas en los Servicios de Oncología Médica a nivel nacional, para asesoramiento del riesgo de desarrollar cáncer y estudio genético si está indicado.
Mejoras en las opciones de tratamiento
Las opciones de tratamiento para el cáncer de próstata han aumentado en los últimos años, incluso triplicando la supervivencia en casos avanzados. Así, se ha pasado de terapias no seleccionadas a tratamientos dirigidos, lo que permite abordajes más personalizados.
Por su parte, la Dra. Aránzazu González del Alba, presidenta de Sogug y coordinadora de la Unidad de Tumores Genitourinarios del Servicio de Oncología Médica del Hospital Universitario Puerta de Hierro de Madrid, destaca que «en los últimos dos años contamos, además, con nuevas opciones terapéuticas aprobadas en el marco de la oncología de precisión que han revolucionado el tratamiento del cáncer de próstata metastásico».
El lutecio-PSMA abre una nueva etapa en cáncer de próstata metastásico al retrasar la progresión tumoral
Concretamente, en el manejo de la enfermedad metastásica, ha destacado la aparición de fármacos dirigidos a nuevas dianas moleculares. Entre ellos se encuentran los inhibidores de la enzima PARP, recientemente financiados en España, que han mostrado una mejora en la supervivencia en cáncer de próstata en aquellos pacientes que presentan alteraciones en la vía reparadora del DNA, fundamentalmente mutaciones en los genes BRCA1 y BRCA2.
Por otro lado, ha detallado que ahora cuentan con otros tratamientos innovadores como Lutecio PSMA que abren «una nueva etapa para los pacientes con cáncer de próstata metastásico, mejorando la supervivencia, retrasando la progresión tumoral y aliviando síntomas como el dolor, con un perfil de seguridad favorable».
Sogug reclama un abordaje multidisciplinar del cáncer de próstata desde etapas tempranas de la enfermedad
El principal reto en España respecto a este tumor, según los expertos, es la puesta en marcha de un abordaje multidisciplinar del cáncer de próstata desde etapas tempranas de la enfermedad y este abordaje «requiere la participación activa y coordinada en las decisiones que atañen al diagnóstico y tratamiento de la enfermedad de los principales especialistas implicados (urólogos, oncólogos médicos y oncólogos radioterápicos) con la colaboración de radiólogos, patólogos, médicos nucleares y geriatras entre otros».
Desde Sogug, por último, han asegurado que el manejo multidisciplinar y su implantación en la totalidad de los centros hospitalarios del territorio nacional permitirá al paciente acceder a la mejor opción terapéutica en cada momento de su enfermedad. Por otra parte, este abordaje multidisciplinar desde la enfermedad localizada «le brindará al paciente la oportunidad de acceder a la innovación y a la investigación de calidad».







