Redacción
El Dr. Álvaro Pascual-Leone, catedrático de Harvard Medical School, ha advertido de que el modelo actual de salud cerebral llega demasiado tarde a las enfermedades neurológicas. Durante la inauguración de la primera Valencia Neurotechnology Summer School, organizada por la Universidad Católica de Valencia (UCV), el neurólogo ha reclamado un cambio de paradigma para identificar el riesgo antes de que aparezcan los síntomas y preservar durante más tiempo la autonomía de los pacientes.
Este es un encuentro internacional que reúne durante tres días a investigadores, profesionales sanitarios, estudiantes y empresas para analizar los últimos avances en neurotecnología, interfaces cerebro-ordenador, salud cerebral, inteligencia artificial, neuroética y transferencia del conocimiento, según ha informado la institución académica en un comunicado.
El catedrático de Harvard reclama «ir aguas arriba» para detectar la enfermedad antes de los primeros síntomas
«El sistema está roto. Es una máquina de generar discapacidad», ha afirmado el Dr. Pascual-Leone durante su conferencia inaugural. El especialista ha denunciado que la medicina continúa actuando demasiado tarde frente a las enfermedades neurológicas. «Estamos perdiendo el tiempo», ha advertido.
Según ha explicado, cuando la mayoría de patologías del sistema nervioso comienzan a tratarse ya han transcurrido, de media, 15 años desde el inicio del proceso biológico que las origina. Por ello, considera que «tenemos que ir aguas arriba» y ha reclamado un «cambio de paradigma» que permita detectar la enfermedad antes incluso de que aparezcan los primeros síntomas y actuar sobre las personas con riesgo de desarrollarla.
«No debemos cuidar enfermedades, sino personas»
Para Pascual-Leone, ese cambio solo será posible mediante un modelo de atención verdaderamente centrado en la persona y apoyado en las nuevas neurotecnologías. «No debemos cuidar enfermedades, sino personas», ha señalado al defender una medicina preventiva, personalizada y basada en la identificación precoz del riesgo. El objetivo, ha explicado, no es únicamente retrasar la aparición de patologías, sino preservar durante más tiempo la autonomía y la capacidad funcional de cada individuo.
En este contexto, ha destacado que «la tecnología más importante del siglo XXI son las tecnologías móviles», capaces de recopilar información continua sobre el funcionamiento cerebral e incorporarla a la práctica clínica. Sensores, dispositivos digitales e inteligencia artificial permitirán, a su juicio, anticipar el deterioro, personalizar las intervenciones y ofrecer recomendaciones adaptadas a cada persona.
Pascual-Leone defiende una salud cerebral centrada en la persona y apoyada en neurotecnología, IA y dispositivos móviles
El especialista ha defendido además una concepción mucho más amplia de la salud cerebral, entendida no como la mera ausencia de enfermedad, sino como la capacidad de cada persona para desarrollar su proyecto vital. Durante el coloquio posterior, también ha abordado los desafíos éticos derivados del uso de la IA y de los datos generados por dispositivos digitales.
Transparencia y protección de la privacidad
En este sentido, ha reclamado que estas tecnologías no funcionen como una «caja negra» ni queden exclusivamente bajo el control de las grandes compañías tecnológicas, sino que se desarrollen con criterios de transparencia, protección de la privacidad y control efectivo por parte de los ciudadanos.
Brain Health and Resilience Valencia Challenge
Pascual-Leone ha vinculado esta nueva visión de la salud cerebral con el Brain Health and Resilience Valencia Challenge, iniciativa impulsada desde la UCV con el apoyo de la Generalitat Valenciana y de las fundaciones de investigación sanitaria de la Comunitat Valenciana. El proyecto pretende identificar los factores que favorecen la resiliencia cerebral y desarrollar nuevas estrategias de prevención, diagnóstico precoz e intervención personalizada que permitan prolongar la salud del cerebro a lo largo de la vida.
«No debemos cuidar enfermedades, sino personas», señala el neurólogo al reclamar un modelo preventivo y personalizado
Durante la apertura institucional, el vicerrector de Investigación de la UCV, José María Tormos, ha destacado que la neurotecnología ofrece una oportunidad única para comprender mejor el funcionamiento del cerebro y generar nuevas respuestas al sufrimiento de los pacientes.
Según ha explicado, la Summer School nace con la «clara vocación traslacional» de «convertir los avances científicos en soluciones reales que mejoren la vida de las personas». La inauguración también ha contado con la intervención del codirector de la Summer School e investigador sénior de la UCV, José Carmena, quien ha subrayado el carácter interdisciplinar e internacional del encuentro y ha animado a los participantes a aprovechar estas jornadas como un espacio de intercambio científico y generación de nuevas colaboraciones.
Junto a él han participado el codirector del curso y catedrático de la Universitat Politècnica de València, José Millet, y la vicerrectora de Investigación de la UPV, Belén Picó, quienes han destacado el valor estratégico de esta iniciativa para reforzar la cooperación entre ambas universidades y consolidar un ecosistema que integre investigación, práctica clínica, innovación, ética y emprendimiento en el ámbito de la neurotecnología.








