MD Anderson Madrid se convierte en el primer hospital de España en integrar un láser de biomodulación en Radioterapia

Esta tecnología de baja potencia ayuda a prevenir y tratar los efectos secundarios de la quimioterapia y radioterapia en pacientes oncológicos

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Redacción
Con el objetivo de mejorar el bienestar y la calidad de vida de los pacientes en tratamiento oncológico, MD Anderson Cancer Center Madrid – Hospiten ha incorporado el láser de biomodulación ATP38 al servicio de Radioterapia, el primer hospital en disponer de esta solución. Esta tecnología de baja potencia está diseñada para prevenir y tratar algunos de los efectos secundarios más frecuentes asociados a tratamientos oncológicos, especialmente la radioterapia y quimioterapia.

En palabras de la Dra. Olwen Leaman, jefa de servicio de Radioterapia de MD Anderson Madrid – Hospiten, “a menudo los pacientes oncológicos pasan por múltiples terapias como cirugía, quimioterapia, inmunoterapia y radioterapia. Todos los tratamientos generan, en alguna medida, efectos secundarios que pueden mejorarse con un manejo multidisciplinar entre los diferentes departamentos implicados”.

Diseñado para prevenir y tratas los efectos asociados a la radioterapia y quimioterapia, el ATP38 ha sido catalogado como Evidencia nivel I

Estos efectos secundarios pueden verse reducidos con el láser de biomodulación, al tiempo que disminuyen secuelas como la mucositis, una dolorosa inflamación de la mucosa oral que provoca llagas y dificulta la alimentación; la radiodermitis, reacción inflamatoria de la piel a causa de la radioterapia; o la fibrosis, que genera dolorosas cicatrices endurecidas. Hasta ahora, las opciones para prevenir o tratar de manera eficaz la mucositis y la dermitis eran limitadas. “Con la llegada de este láser, estos síntomas se van a ver controlados en gran medida, por lo que estamos hablando de un cambio sustancial en cuanto a cómo se van a vivir estos efectos en nuestros pacientes”, detalla la especialista. Asimismo, su aplicación favorece los procesos naturales de regeneración y recuperación de los tejidos dañados.

En relación con su indicación, el oncólogo radioterápico será el responsable del paciente en consulta, siguiendo criterios clínicos basados en la evidencia médica existente y personalizando cada caso. Además, el tratamiento será administrado por parte de los técnicos de radioterapia y auxiliares formados específicamente para ello. En cuanto al mejor momento para su utilización, primará el uso preventivo, momento en el que su aplicación tiene mayores beneficios, aunque también podrá aplicarse en paralelo o de forma posterior al tratamiento oncológico.

Láser de biomodulación de Evidencia nivel I

El ATP38 ha sido catalogado como Evidencia nivel I, el mayor grado de evidencia científica que puede lograr un tratamiento o tecnología, por la Multinational Association for Supportive Care in Cancer (MASCC), una de las principales organizaciones de apoyo al paciente oncológico. Con esta catalogación, este láser de biomodulación se convierte en la mejor opción para tratar o prevenir estos efectos secundarios. Esta solución incluye un láser de baja potencia, que no produce daño térmico ni implica otros riesgos añadidos, por lo que resulta un tratamiento seguro y sin efectos secundarios ni a corto ni a largo plazo.

El funcionamiento del láser se centra en “aportar energía a la mitocondria de las células, gracias a lo que se produce una mejor regeneración de los tejidos”, explica la Dra. Leaman. Y añade que “a la vista de los estudios publicados en pacientes oncológicos, no existen efectos secundarios asociados al láser de baja potencia, por lo que es un tratamiento seguro y que creemos podrá beneficiar a muchos pacientes”.

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