Redacción
Gracias al avance tecnológico de los últimos años, la dermatología ha evolucionado hacia una atención basada en el análisis de imágenes clínicas, de imágenes dermatoscópicas y de la información clínica del paciente, dando lugar a la teledermatología. Esta modalidad asistencial remota proporciona una serie de ventajas que afectan directamente a los pacientes y a la práctica asistencial.
El desarrollo de programas, como Teledermatología de Alta Resolución que impulsan grupos como Quirónsalud, responde a la necesidad de ofrecer una atención dermatológica más accesible y eficiente. Su puesta en marcha busca acercar la asistencia especializada a personas que residen en zonas alejadas, presentan dificultades para acudir a una consulta convencional o se enfrentan a demoras prolongadas derivadas de las listas de espera.
La teledermatología permite identificar lesiones cutáneas mediante el análisis de imágenes clínicas y dermatoscópicas
La teledermatología combina tecnologías de telecomunicaciones, sistemas informáticos y equipos de captura de imágenes. Gracias a estos tres elementos, “el dermatólogo evalúa las imágenes clínicas, junto con la información sobre el motivo de consulta y los antecedentes del paciente, permitiendo el diagnóstico y el tratamiento a distancia”, apunta el Dr. Tomás Toledo, jefe del servicio de Dermatología de los hospitales Quirónsalud Infanta Luisa y Sagrado Corazón, en Sevilla, y uno de los responsables de la implantación del proyecto de teledermatología.
El procedimiento es sencillo: el paciente solo debe acudir a uno de sus centros hospitalarios más cercanos dentro de la red del grupo para realizarse una fotografía del problema cutáneo y disponer de la aplicación MiQuirónsalud para recibir la valoración médica y el tratamiento a seguir.
En este proceso, el dermatoscopio, una herramienta que permite examinar la piel tanto a nivel macroscópico como microscópico, adquiere especial relevancia. Las imágenes obtenidas mediante este dispositivo ofrecen información sobre características como la simetría, el color, los bordes o la estructura de los lunares y otras lesiones cutáneas, facilitando la diferenciación entre “lesiones pigmentadas benignas y aquellas malignas que precisan un tratamiento preferente”, matiza el Dr. Toledo.
Según la experiencia descrita en este modelo, la precisión diagnóstica obtenida mediante teledermatología de alta resolución es equivalente e incluso puede ser superior a la alcanzada en una consulta presencial. Además, cuando existen dudas diagnósticas, las imágenes permiten que distintos especialistas revisen el caso en común para establecer la opción más adecuada para cada paciente.
Dr. Toledo: “La teledermatología nos permite priorizar a aquellos pacientes que tengan patologías tumorales cutáneas que precisen un tratamiento rápido”
A pesar esas ventajas, y de la valoración de lesiones cutáneas tumorales e incluso de determinados procesos inflamatorios, existen una serie de limitaciones. Por ejemplo, en el caso de aquellas patologías cutáneas cuya extensión sea muy importante y no pueda valorarse mediante imágenes. El especialista también señala que la teledermatología “tampoco es útil para lesiones subcutáneas o algunas localizaciones, como el cuero cabelludo y las mucosas”.
Sin embargo, en este modelo, el compromiso de respuesta se sitúa por debajo de las 48 horas, estableciendo un diagnóstico, una propuesta terapéutica y un plan de actuación que puede incluir una consulta presencial posterior o la derivación a quirófano cuando resulte necesario.
Beneficios en la práctica asistencial
El objetivo de la teledermatología es mejorar la calidad asistencial, evitando visitas presenciales innecesarias. Especialmente se benefician los pacientes con dificultades de acceso, ya sea por la gran distancia al hospital o por discapacidad, así como aquellos cuya atención deba ser preferente.
Desde el punto de vista asistencial, este sistema permite a los especialistas identificar qué pacientes requieren una atención preferente y cuáles pueden resolverse sin una visita presencial. Asimismo, ofrece la posibilidad de solicitar pruebas diagnósticas complementarias antes de la consulta física, cuando esta resulta necesaria, favoreciendo que dicha visita sea más resolutiva.
Esta capacidad de clasificación adquiere especial relevancia en las patologías tumorales cutáneas. “La teledermatología nos permite priorizar a aquellos pacientes que tengan patologías tumorales cutáneas que precisen un tratamiento rápido, como pueden ser pacientes con melanoma u otros tipos de cáncer cutáneo”, explica el Dr. Toledo. Al mismo tiempo, “nos permite emitir un diagnóstico y pautar un tratamiento al paciente sin necesidad de que acuda presencialmente al hospital”.
El programa de Teledermatología de Alta Resolución de Quirónsalud lleva 27 meses en funcionamiento. En este tiempo, se han evaluado más de 50.000 casos en todo el territorio nacional y se han elaborado alrededor de 3.500 informes mensuales. Gracias a esa actividad, el programa ha posicionado al grupo como el primero en el sector privado que impulsa la teledermatología en España. Además, el proyecto fue reconocido por la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV) durante uno de sus congresos nacionales.








