La precariedad del personal técnico en cuidados auxiliares de enfermería: casi la mitad trabaja como temporal o interina

El Ministerio de Sanidad presenta el primer informe que radiografía a este colectivo de profesionales, uno de los más numerosos del Sistema Nacional de Salud. Muy feminizado, con condiciones laborales heterogéneas según el territorio y donde un tercio de sus profesionales dice no formar parte de los equipos asistenciales

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Fuente: MINISTERIO DE SANIDAD.

J. L. G.
El 47,3% de las alrededor de 168.000 profesionales que componen el personal técnico en cuidados auxiliares de enfermería (TCAE) tiene un contrato temporal (27,3%) o de interinidad (20%), apenas siete décimas menos que las que cuentan con un puesto fijo (48%) en los sectores sanitario y sociosanitario, según el primer informe que se elabora sobre este colectivo que ha presentado este lunes el secretario de Estado de Sanidad, Javier Padilla. De ellas, entre 135.000 y 140.000 ejercen su trabajo en el Sistema Nacional de Salud (SNS)

Mientras que las relaciones contractuales no garantizan para gran parte de las profesionales una estabilidad, se encuentran también con la heterogeneidad territorial en cuestiones como los salarios o la organización de la jornada laboral. Sanidad recuerda que “a pesar de la existencia de un marco estatutario común”, en base a la recopilación de las 30.000 respuestas de TCAE que han participado en la elaboración de este documento, se revelan brechas de hasta 500 euros mensuales en función de en qué comunidad autónoma trabaje la TCAE, y que afectan por tanto al ámbito hospitalario como a la atención primaria.

Aquellas profesionales que desempeñan su trabajo en regiones como Madrid, Navarra, Cataluña, Castilla-La Mancha o la Comunidad Valenciana mantienen jornadas laborales de 37,5 horas. En el resto de las autonomías, sus compañeras no superan las 35 horas semanales. Una desigualdad también patente en la compensación de turnos por nocturnidad y la turnicidad.

Este colectivo, altamente feminizado, tiene a un 91% de mujeres entre sus profesionales cuya media de edad ronda los 47 años y con una trayectoria laboral consolidada donde el 28% cuenta con más de 20 años de experiencia

El informe ‘Situación del personal Técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería (TCAE) en España. 2025’ no deja de ser, recuerdan los autores, una “fotografía del momento en que se realizó la encuesta”, por lo que la limitación existente se irá puliendo cuando se desarrolle una serie histórica sobre la que asentar y comparar los resultados presentados este lunes.

Este colectivo, altamente feminizado, tiene a un 91% de mujeres entre sus profesionales cuya media de edad ronda los 47 años y con una trayectoria laboral consolidada donde el 28% cuenta con más de 20 años de experiencia. Y a las que, en mayor o menor medida, la sobrecarga asistencial, la insuficiencia de personal, la falta de tiempo para proporcionar todos los cuidados considerados necesarios y las dificultades para la conciliación afecta. Por eso, estos temas aparecen “de forma recurrente” como los que más insatisfacción generan.

Plantillas insuficientes

Asimismo, se destaca la insuficiencia de las plantillas. Tan solo una de cada cuatro (25,45%) de las TCAE considera “suficiente” el número de profesionales que componen sus centros para proporcionar cuidados de calidad, mientras que cerca de tres de cada cuatro profesionales perciben que las limitaciones de plantilla dificultan el desarrollo de los cuidados necesarios.

Por si lo anterior fuera poco, las participantes en la encuesta del ministerio hablan de una “elevada sensación de sobrecarga” y de la sensación “de no disponer del tiempo suficiente para atender” de la forma idónea a las personas que acuden hasta sus centros.

Mientras que, en su conjunto, el escenario es complejo, si se acota al sector sociosanitario las profesionales TCAE presentan, “de forma generalizada”, los resultados menos favorables en la mayoría de los indicadores analizados, se puede leer en el informe.

Son estas profesionales las que muestran una mayor percepción de escasez de personal, más dificultades para disponer de tiempo suficiente para los cuidados, menor integración en los equipos de trabajo, menor apoyo por parte de sus responsables y niveles inferiores de satisfacción profesional y laboral. Del mismo modo, aprecian sus autores, ellas registran mayores dificultades de conciliación y peores indicadores de salud mental y bienestar psicológico.

A lo largo de sus 220 páginas, el trabajo también se detiene en conocer cómo se sienten de integradas las TCAE en los equipos asistenciales. Hay disparidad de respuestas: mientras una parte importante del colectivo siente que está en estos equipos, casi un tercio de la muestra siente que esta integración “no se produce nunca o raramente”. En este sentido, las áreas de mejora tienen relación con la participación en la toma de decisiones, la implicación en grupos de trabajo y el desarrollo de espacios de autonomía profesional.

Las profesionales TCAE del sector sociosanitario presentan, “de forma generalizada”, los resultados menos favorables en la mayoría de los indicadores analizados

También se analizan otros aspectos del día a día de las profesionales, que muestran disparidad no solo por sector (sanitario o sociosanitario) sino también en función del ámbito asistencial, dependiendo de si desempeña su labor en atención hospitalaria o primaria.

Asimismo, los autores advierten del problema incipiente con la ola de jubilaciones que prevén en este colectivo, que califican de fundamental en un contexto donde los cuidados van a tener cada vez más importancia. El 27% del personal prevé acogerse a la jubilación anticipada “siendo este porcentaje más elevado en contextos organizativos más exigentes o con menor reconocimiento profesional”.

Al respecto, el informe dedica parte importante a la formación que tienen las TCAE. Actualmente, para obtener el título, las estudiantes tienen que completar 1.400 horas frente a las 2.000 horas que caracterizan con carácter general a los ciclos formativos de Grado Medio en el marco de la Ley Orgánica 3/2022. Es, recuerdan, “el único perfil de la familia sanitaria que mantiene una titulación de duración reducida respecto al modelo formativo vigente, generando una brecha entre la formación recibida y las competencias demandadas por el sistema sanitario”.

Por ello, la mayoría de los firmantes, vinculados a la secretaría de Estado de Sanidad, plantean la necesidad de “reflexionar sobre la adecuación de la formación actual a la creciente complejidad de los cuidados en un contexto de envejecimiento, dependencia y cronicidad creciente”, tal y como planteó el sindicato CSIF hace unas semanas.

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