Pablo Malo Segura
Ana Fernández Agüero / Gabriela Vázquez Vegas (fotografías y vídeo)
La evidencia científica sobre la relación entre la salud bucodental y las enfermedades respiratorias ha aumentado en los últimos años. Así lo señala la Dra. Gema Maeso, periodoncista y autora del libro Las enfermedades respiratorias y la salud bucodental, durante un nuevo episodio del videopodcast de iSanidad. La especialista recuerda que los primeros estudios sobre enfermedad periodontal ya mostraron la importancia de los marcadores inflamatorios y su relación con patologías como la diabetes y las enfermedades cardiovasculares.
En la consulta dental, algunos signos pueden hacer sospechar la existencia de un problema respiratorio o la necesidad de una valoración por otro especialista. La Dra. Maeso menciona la sequedad bucal, el color de los labios, la respiración oral y determinadas maloclusiones en niños. También explica que, en ocasiones, un paciente puede acudir por un dolor que considera dental y presentar en realidad una sinusitis. Por este motivo, insiste en que «la relación con los otros profesionales es muy importante» y en que el odontólogo debe valorar el grado de control de la enfermedad respiratoria antes de realizar determinados tratamientos.
Los pacientes con asma o epoc que utilizan inhaladores pueden presentar sequedad bucal, inflamación gingival y caries extensas. Para prevenir estas complicaciones, la periodoncista recomienda instruir al paciente en el uso de los inhaladores, utilizar flúor, beber agua, emplear productos destinados a estimular la salivación y acudir al odontólogo con mayor frecuencia. «Al encontrar las cosas pequeñas tienen mejor solución que cuando ya nos encontramos con unas caries muy extensas», señala.
«Es muy importante que los médicos vean la patología periodontal que puede estar asociada a cada una de sus especialidades»
La enfermedad periodontal provoca una disbiosis y una inflamación de las encías que, según explica Maeso, puede actuar de forma directa e indirecta. En los pacientes con enfermedades respiratorias, las bacterias pueden ser aspiradas, mientras que la inflamación oral puede generar marcadores inflamatorios a distancia. «Es fundamental en un paciente con problemas respiratorios tener controlada la disbiosis y el biofilm que tiene, porque son bacterias que está inhalando», destaca. La especialista añade que disminuir la inflamación general puede ayudar a mejorar los procesos respiratorios, siempre con una coordinación directa con el profesional que atiende al paciente.
Más allá de las enfermedades respiratorias, Maeso señala que la periodontitis se ha asociado con patologías cardiovasculares, diabetes, embarazo y enfermedades neurodegenerativas. Sobre el alzhéimer, explica que existen distintas líneas de investigación y que se ha encontrado Porphyromonas gingivalis en placas de beta-amiloide, aunque aclara que actualmente no existe un tratamiento directo de la enfermedad periodontal sobre el alzhéimer. «A todos los médicos de cualquier especialidad a investigar su especialidad con la boca y con la enfermedad periodontal, porque el tratamiento conjunto muchas veces puede mejorar otro tipo de patologías».







