Redacción
Buena parte de la población española descuida dos de los controles más sencillos y eficaces para proteger su salud cerebral a largo plazo: la realización de análisis de sangre preventivos y el control periódico de la tensión arterial. Los datos de la encuesta ‘Hábitos cerebrosaludables de la población española’, elaborada por la Sociedad Española de Neurología (SEN), reflejan que solo el 51% de los españoles se realiza al menos una analítica de sangre al año por precaución; cifra que va descendiendo cuando su médico lo solicita ante algún problema de salud (32,4%), se limita a las analíticas rutinarias de su trabajo (12,6%) y no se hace nunca análisis de sangre (4%).
En cuanto al control de la tensión arterial, aunque cerca de la mitad de los encuestados (49%) la controla desde casa con un aparato propio, un 10% recurre a su centro de salud o a la farmacia. En contraposición, más del 40% de los encuestados no la comprueba prácticamente nunca o solo lo hace cuando ya presenta algún síntoma.
Más de la mitad de los españoles se realizan una analítica de sangre al año
Para la SEN, estos datos son especialmente relevantes porque tanto la hipertensión arterial como determinadas alteraciones detectables en la analítica figuran entre los principales riesgos modificables de las enfermedades neurológicas más prevalentes, como el ictus o las demencias. Este sentido, el Dr. Jesús Porta-Etessam, presidente de la SEN, manifiesta que “el autocuidado no debe ser un gesto ocasional, sino un hábito: revisar la tensión y hacerse analíticas con regularidad son dos de las medidas más sencillas, más baratas y eficaces que existen para proteger la salud del cerebro a lo largo de toda la vida”.
La encuesta refleja que el hábito preventivo aumenta a medida que se avanza en edad. Mientras que un 55,8% de los mayores de 60 años se realiza una analítica preventiva al año, ese porcentaje cae al 45,6% entre los jóvenes de 18 a 34 años. En el control de la tensión arterial, la diferencia es más acusada, ya que solo un 5,1% de los jóvenes de 18 a 34 años dispone de un tensiómetro en casa y lo usa con regularidad, frente al 40,9% de los mayores de 60 años. Asimismo, un 26,7% de los jóvenes reconoce que nunca se ha tomado la tensión, esa cifra se reduce al 8,4% entre los mayores de 60 años.
Diferencias entre géneros
El análisis por género revela que las mujeres son quienes más controles preventivos se realizan. En el caso de las analíticas de sangre, un 56,6% de las mujeres se realiza al menos una al año por prevención, frente al 45,1% de los hombres. En el control de la tensión arterial, aunque los porcentajes globales son similares entre ambos sexos, las mujeres muestran una actitud algo más autónoma, con controles en casa o en el ambulatorio, mientras que los hombres recurren en mayor medida a la farmacia o esperan a la indicación médica.
La evidencia clínica ha demostrado que hasta un 90% de los ictus y hasta un 40% de las demencias están relacionadas con factores de riesgo modificables, entre los que se encuentra la hipertensión arterial. Por ello, con motivo del Día Internacional del Autocuidado, la SEN recuerda una serie de hábitos sencillos que pueden ayudarnos a mantener la salud cerebral a largo plazo, como controlar la tensión arterial de forma periódica, a partir de los 3 años, y especialmente a partir de los 40 años o antes si existen antecedentes familiares de hipertensión, ictus u otra enfermedad vascular.
Otras medidas son realizar analíticas de sangre regularmente, no esperar a tener síntomas para realizar chequeos; mantener hábitos de vida saludables; y fomentar la prevención desde edades tempranas, ya que los hábitos que se adquieren en la juventud condicionan la salud cerebral de las décadas siguientes.








