Redacción
En 2019, las indicaciones de la protonterapia en España se centraban en los tumores pediátricos, los sarcomas de la base del cráneo o paraspinales, así como en algunos casos seleccionados de reirradiación. Seis años más tarde, en 2025, el Ministerio de Sanidad actualizó las indicaciones, ampliando su indicación a jóvenes de hasta 26 años para diversas patologías, especialmente tumores del sistema nervioso central y sarcomas. Asimismo, la nueva guía incluye a los pacientes con gliomas de bajo grado, tumores cerebrales que requieren tratamientos que protejan al máximo las funciones cognitivas.
Junto a esta actualización del uso de la protonterapia, se han incorporado nuevas herramientas, como el acelerador lineal para radioterapia guiada por imágenes de resonancia magnética (MR-Linac). Esta tecnología complementa la terapia de protones, al tiempo que amplía las posibilidades de tratamiento en determinados tumores.
La actualización de las indicaciones de la protonterapia emitida por Sanidad amplía su uso a jóvenes de hasta 26 años para diversas patologías y a pacientes con gliomas de bajo grado
Actualmente, en España existen cuatro sistemas MR-Linac, de los cuales uno de ellos se ubica en el Centro de Protonterapia Fundación Jiménez Díaz, que inició su actividad en 2019. En cuanto a la protonterapia, “el pasado mes de febrero superamos ya los 1.000 pacientes tratados en el centro, y actualmente llevamos alrededor de 1.050 tratamientos, considerando que algunos pacientes tienen varias lesiones”, comenta la Dra. Stephanie Bolle, jefa del servicio de Oncología Radioterápica de este centro. Según explica la Dra. Bolle, debido a la complejidad de las patologías tratadas, el número óptimo de pacientes atendidos es de entre 20 y 25 pacientes al día, incluyendo irradiaciones craneoespinales, reirradiaciones y niños con anestesia. Por su parte, el MR-Linac ha permitido tratar ya a alrededor de 50 pacientes. La oncóloga recalca que el sistema MR-Linac aporta nuevas posibilidades en aquellos tumores que requieren una visualización detallada de los tejidos blandos o que se localizan en órganos con movimientos o deformaciones entre una sesión y otra, como el pulmón, el riñón, el hígado o el páncreas, e incluso durante la propia administración del tratamiento.
Esto es posible gracias a la combinación de radioterapia con resonancia magnética, que permite ver la tumoración en tiempo real, antes y durante cada sesión de tratamiento. “A través de esta imagen continua, se pueden seguir con precisión los tumores localizados en los tejidos blandos, que suelen cambiar de posición con la respiración o con los movimientos naturales del cuerpo”, señala el Dr. Alejandro Mazal, jefe del servicio de Física Médica en el mismo centro. Entre sus ventajas, destaca la posibilidad de adaptar el tratamiento diariamente, ajustándolo a la posición y forma real de la lesión en cada sesión, proporcionando un tratamiento más seguro, preciso y personalizado.
La MR-Linac y la protonterapia pueden combinarse para combatir tumores resistentes a la radioterapia
Dependiendo de cada caso clínico, se optará por una tecnología u otra. La protonterapia permite tratar tumores de mayor volumen y utilizarse como complemento de la cirugía. “El objetivo es reducir la dosis integral recibida en el organismo”, apunta el Dr. Mazal. Esta opción terapéutica proporciona beneficios a los pacientes con riesgo de desarrollar efectos secundarios a largo plazo, como los niños y adultos jóvenes. El especialista en Física Médica precisa que la disminución de la dosis integral puede ayudar a reducir la linfopenia.
Aprovechando la precisión de la imagen en tiempo real para tratar con seguridad lesiones muy localizadas, el MR-Linac se utiliza para administrar dosis altas en pocas sesiones a tumores de pequeño tamaño. Según el especialista, “está indicado para los tumores de tejidos blandos que se desplazan o son difíciles de visualizar, especialmente en el tórax, el abdomen, la pelvis, así como en los casos de reirradiación y en los tratamientos que requieren una adaptación diaria”. Esta tecnología permite ofrecer tratamientos dirigidos con hipofraccionamiento extremo en SBRT (Stereotactic Body Radiation Therapy) adaptados a la anatomía de un tumor en el día, minimizando al mismo tiempo la exposición incidental a los órganos en riesgo.
Sin embargo, el MR-Linac no reemplaza a la protonterapia, sino que amplía las opciones disponibles para el tratamiento radioterápico. Aunque estas tecnologías aportan formas diferentes de afrontar los tumores, la Dra. Bolle matiza que “es posible combinar ambas técnicas con el objetivo de aumentar la dosis en tumores resistentes a la radioterapia”. Esta estrategia busca mejorar el control tumoral aprovechando los puntos fuertes de cada modalidad: la adaptación diaria y la visualización en tiempo real del MR‑Linac, junto con la reducción de la dosis integral de la protonterapia.







