Humanización pediátrica: espacios adaptados, capas de superhéroes y acompañamiento familiar para mejorar la experiencia hospitalaria

Hospitales de la red de Quirónsalud desarrollan iniciativas orientadas a reducir la ansiedad, reforzar el vínculo con las familias y ofrecer una atención más cercana a niños y recién nacidos

humanización pediátrica experiencia hospitalaria
Foto: Quirónsalud

Redacción
La experiencia de un ingreso hospitalario puede resultar especialmente difícil para un niño. El miedo, la incertidumbre, la separación de su entorno habitual y los procedimientos médicos generan un impacto emocional que va mucho más allá de la enfermedad. Por ello, la humanización de la atención pediátrica se ha convertido en una de las grandes prioridades de los hospitales, con iniciativas que buscan transformar la estancia de los más pequeños y sus familias en una experiencia más cercana, amable y respetuosa.

La humanización en pediatría parte de una premisa sencilla: el niño es un paciente con necesidades físicas, pero también emocionales y sociales. Desde esta perspectiva, cada vez más centros sanitarios están impulsando proyectos que ponen en el centro la experiencia del paciente pediátrico y de sus familias, promoviendo entornos más acogedores, nuevas formas de acompañamiento y recursos que ayudan a reducir el estrés y la ansiedad asociados a la hospitalización.

Uno de los ejemplos más recientes es el proyecto de humanización del Hospital Universitario Infanta Elena, que implementa el protocolo ‘ABCDEEF’ en su Hospital de Día Pediátrico. Esta iniciativa apuesta por un abordaje integral del paciente, incorporando medidas orientadas al bienestar físico y emocional, así como a la participación de las familias en el proceso asistencial.

El miedo, la incertidumbre y la separación del entorno habitual pueden intensificar el impacto emocional de una hospitalización durante la infancia

El objetivo es mejorar la calidad de la atención y hacer que la estancia hospitalaria resulte menos traumática para los menores. Esta iniciativa ha sido premiada por Cars for Smiles, organización internacional sin ánimo de lucro que trabaja para mejorar la calidad de vida de niños y jóvenes con enfermedades graves o crónicas mediante actividades inspiradoras y relacionadas con el mundo del motor.

Reducir la ansiedad infantil

La adecuación de los espacios es, precisamente, uno de los pilares de la humanización pediátrica. Los hospitales han dejado de ser concebidos únicamente como lugares de asistencia para convertirse también en entornos capaces de generar confianza y seguridad. La decoración, la iluminación, los colores y la incorporación de elementos lúdicos contribuyen a crear ambientes más amigables para los niños, favoreciendo una mejor adaptación al entorno hospitalario.

La importancia del juego como herramienta terapéutica también ha cobrado protagonismo en los últimos años. Las actividades lúdicas y las distracciones contribuyen a reducir los niveles de ansiedad y a mejorar la experiencia hospitalaria de los menores. El juego permite a los niños afrontar la enfermedad desde una perspectiva más cercana y menos amenazante.

Los nuevos modelos asistenciales incorporan el bienestar psicológico y social del menor como una dimensión inseparable de la calidad de los cuidados

En esta línea se sitúa la iniciativa puesta en marcha en el Hospital Quirónsalud Málaga, donde los pacientes pediátricos se trasladan al quirófano convertidos en superhéroes. Capas y máscaras transforman un momento de miedo en una experiencia de juego e imaginación, permitiendo que los pequeños afronten el camino hacia la cirugía de una manera diferente.

“Cuando un niño vive el día de su operación como una aventura, cambia por completo su actitud. Una familia que ve a su hijo sonreír y sentirse seguro afronta todo el proceso con mucha más calma”, señala el Dr. Alexander Siles, jefe del Servicio de Cirugía Pediátrica. La propuesta, además de arrancar sonrisas, ayuda a disminuir la tensión emocional previa a la intervención tanto en los niños como en sus familias. La iniciativa se enmarca en un conjunto más amplio de acciones orientadas a mejorar la experiencia del paciente pediátrico, como la decoración infantil de los boxes, el uso de pijamas adaptados o la proyección de contenidos audiovisuales en el quirófano.

Las familias, parte esencial en los cuidados

Otro de los aspectos que ha ganado relevancia en la humanización pediátrica es el acompañamiento familiar. La presencia de los padres en determinados momentos del proceso asistencial tiene un impacto positivo en el bienestar emocional de los niños y contribuye a reducir su ansiedad. Con este objetivo, el Hospital Quirónsalud Córdoba ha desarrollado un modelo centrado en el acompañamiento familiar en cirugía pediátrica.

Este proyecto permite que los progenitores puedan acompañar al menor hasta la puerta del quirófano donde se le realizará la inducción anestésica, favoreciendo un entorno de mayor seguridad emocional. El contacto con las figuras de referencia disminuye el estrés del niño y facilita una vivencia menos traumática de la intervención quirúrgica.

La participación de las familias adquiere una importancia aún mayor en el ámbito neonatal. El nacimiento prematuro o la necesidad de ingreso en una Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales supone un importante desafío emocional para los padres. Durante años, las restricciones de acceso a estas unidades dificultaron el contacto entre progenitores y recién nacidos, pero el avance de los modelos de atención centrados en la familia ha cambiado esta realidad.

Hoy se sabe que la implicación activa de los padres desempeña un papel fundamental en el neurodesarrollo del recién nacido. El contacto piel con piel, la participación en los cuidados y la presencia continuada de la familia favorecen el desarrollo neurológico y emocional del bebé, además de fortalecer el vínculo afectivo y reducir el estrés de los progenitores.

La presencia de los padres en quirófano y en las unidades neonatales refuerza la seguridad emocional de los menores

Las unidades neonatales avanzan así hacia modelos cada vez más abiertos y humanizados, en los que las familias son consideradas parte esencial del equipo de cuidados. Ejemplo de ello es el nuevo proyecto impulsado por el Hospital Quirónsalud Valle del Henares para permitir la permanencia segura del recién nacido con su madre cuando esta debe ingresar en la Unidad de Cuidados Intensivos. La iniciativa evita la separación entre madre e hijo en un momento especialmente delicado y favorece la continuidad del vínculo materno-filial y de la lactancia.

La humanización también encuentra su espacio en propuestas que buscan hacer realidad los sueños de los niños hospitalizados. El Hospital Universitari Dexeus (Barcelona) ha puesto en marcha la ‘Biblioteca dels Somnis’, una iniciativa destinada a cumplir los deseos de pacientes pediátricos ingresados. Este proyecto recuerda que, además de pacientes, los niños siguen teniendo ilusiones, necesidades y sueños.

Esta iniciativas muestran como la humanización de la atención pediátrica se está consolidando como un elemento esencial de la excelencia asistencial

En la UCI neonatal de este hospital catalán, la presencia continuada de los padres se concibe como una parte terapéutica del cuidado del recién nacido. La voz, el olor, el tacto y la interacción con sus progenitores contribuyen a regular la frecuencia cardiaca, la respiración y el sueño del bebé. A ello se suman prácticas como el contacto piel con piel y el método canguro, que ayudan a modular el estrés y favorecen la maduración y estabilidad del sistema nervioso. La unidad dispone, además, de cuatro boxes individuales que permiten a las familias permanecer junto al recién nacido en un entorno íntimo, tranquilo y con menor sobreestimulación sensorial.

Este modelo de cuidados centrados en el neurodesarrollo y la familia también está presente en la UCI neonatal del Hospital Quirónsalud San José. La unidad, de nivel asistencial III B, atiende a recién nacidos con patologías complejas, incluidos grandes prematuros y bebés con necesidades quirúrgicas, mediante un equipo multidisciplinar y tecnología de monitorización avanzada. Junto a esta atención especializada, mantiene el acceso de madres y padres durante las 24 horas, promueve el método canguro incluso en recién nacidos con asistencia respiratoria, favorece la lactancia materna y aplica medidas para reducir el ruido, la luz, el dolor y las manipulaciones innecesarias.

La transformación de los espacios, la incorporación del juego, la participación de los padres en el proceso asistencial y el desarrollo de iniciativas orientadas al bienestar emocional son algunas de las herramientas que están redefiniendo la atención pediátrica. Todas ellas comparten un mismo objetivo: conseguir que el hospital sea un lugar menos hostil para los niños y más humano para quienes atraviesan una situación de especial vulnerabilidad.

Podcast

Podcast

Especiales

Atención primaria

Sanidad privada

iSanidadental

Anuario

Accede a iSanidad

Buscar
Síguenos en